Al cambiarse usted mismo, cambia al mundo

changing1Recibí una pregunta: ¿Qué significa que, “un cambio interior crea un nuevo estado”?

Mi respuesta: La ciencia de la Cabalá explica que todo ocurre dentro de nosotros, dentro del deseo de recibir placer que fue creado por el Creador. No existe nada fuera de este deseo. Todo ocurre dentro de la misma materia de creación en relación al mismo Maljut del Infinito, incluyendo las acciones de restricción, la creación de la pantalla, el descenso y el distanciamiento del Infinito hasta nuestro mundo.

El descenso de la creación del Mundo del Infinito puede equipararse a una persona que lentamente pierde la consciencia y que gradualmente no sabe en dónde está. Le parece que el mundo y la situación fuera de él están cambiando, cuando en realidad, el único que cambia es él.

Por consiguiente, es debido a los cambios interiores que nos han ocurrido que en lugar del Mundo del Infinito, nuestro estado interno nos aparece como los Mundos de Atzilut, Briá, Yetzirá, Assiyá de este mundo. Así fue como descendimos. Ahora nos tenemos que elevar por los mismos grados de percepción de abajo hacia arriba. Todos los cambios de percepción ocurren solamente dentro de una persona.

Cada uno de nuestros estados interiores se llama un mundo. Nuestro estado actual se llama “este mundo”. Si lo cambiamos, se llamará “el Mundo de Assiyá”, después, “el mundo de Yetzirá”, “el mundo de Briá” y así sucesivamente.

¿Cómo cambiamos nuestro estado? Lo hacemos cambiando las relaciones entre nosotros. Se nos da la oportunidad de regresar al Infinito, debido al hecho que cada uno de nosotros siente que existe separadamente, distante de los otros. Estamos separados por el “espesor” de nuestro deseo, odio, egoísmo, el sentimiento de rechazo hacia los demás, el orgullo y la ambición de poder.

Sin embargo, si una persona comprende que al unirse con los demás, regresará al estado del Infinito y que tiene que regresar allí a pesar de estas nuevas condiciones difíciles, a pesar del rechazo que existe entre nosotros, entonces empieza a trabajar. Empieza a crear una conexión con los otros a pesar de su egoísmo. No destruye su egoísmo y de hecho, no hace nada con su ego. Sencillamente construye una conexión con los demás por encima de éste. Eso se llama construir una pantalla encima del deseo. Así es como el deseo se convierte en un Partzuf.

El rechazo entre las almas permanece y crece constantemente, pero una persona construye puentes encima, crea conexiones entre las almas, que se vuelven cada vez más elevadas. Es precisamente debido al Aviut (espesor) creciente que una persona se eleva a un grado espiritual más elevado a cada vez, por encima del mal. Así es como uno asciende a través de los 125 grados de conexión entre todas las almas.

Como resultado, la persona alcanza una percepción del Mundo del Infinito que es 620 veces mayor que antes de que descendiera a este mundo. “Seiscientos veinte” no se refiere a la cantidad, sino al nivel de realización, entendimiento, percepción y sensación de la vida y la existencia. Adquirimos este entendimiento y percepción en el Mundo del Infinito en lugar de nuestro estado inicial, en donde nos sentíamos como una sencilla gota de semen y no teníamos oportunidad de hacer o percibir nada.

Sin embargo, ahora, al regresar al mismo estado de Infinito y nuestra sensación es 620 veces más profunda y fuerte, sentimos que estamos en el mismo nivel del Creador, la Fuerza Superior, que nos creo a nosotros y a toda la creación.

Por lo tanto, nuestros cambios interiores con respecto a los demás crean un nuevo estado en nosotros, que se llama un nuevo mundo. Todos los mundos están dentro de nosotros y los sentimos en la medida que pasamos por los cambios interiores a través de nuestra conexión con otras almas.

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