5 minutos de luz- Envidia, codicia, y auto dignidad desarrollan al ser humano

Las personas no sentían tanta envidia hace mil o cien años, de la forma en que se envidian hoy en día. Se ha desarrollado toda una industria enfocada en despertar la envidia entre la gente: “Mira, ellos ya se han comprado… ellos están disfrutando y tú no…”, etc.

De esta forma el hombre empieza a ampliar su deseo por medio de su conexión con los demás. Pero nosotros hablamos de transferir nuestros deseos de sexo, comida, familia, dinero, honor y control hacia los deseos espirituales. Y los deseos espirituales se reducen a uno solamente: asemejarse al Creador. No hay muchos deseos, pero, por supuesto tienen sus diferentes características.

Hay 613 deseos y 613 llenados, pero en total un sólo deseo: o el deseo para uno mismo, que es el deseo corporal, o el deseo para el Creador, que es el deseo espiritual. Por esto, cambiar el deseo para empezar a pensar o disfrutar de algo que está fuera de mi, es algo que el hombre es incapaz de realizar. Únicamente la sociedad puede inculcarle la importancia de algo que es tan abstracto, algo con lo que la persona no tiene ningún contacto, ninguna relación. La sociedad puede influirlo, junto con los libros y el Maestro, de tal forma que querrá sentir ese deseo: ser semejante al Creador, aunque asemejarse al Creador sea opuesto a los deseos corporales; una cosa se construye en la otra. Pero después, lo deseará, querrá tenerlo por los mismos medios de envidia, codicia y honor.

(De la lección del  25 de octubre del 2009)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta