El Creador es el Fin, el Principio, el Medio y el Propósito

HowCanSingularityBeTransformedWithoutChanging1Todos nuestros esfuerzos por unir nuestros deseos en un grupo cabalista deben dirigirse a nuestros deseos por el Creador. Todos los esfuerzos deben hacerse solamente para la revelación del Creador y la unión con Él. Así no repetiremos los errores que cometieron los comunistas soviéticos y los miembros de los Kibutzim en Israel, quienes pensaron que la unificación de “los proletarios del mundo” era una causa digna y con este fin cambiaron la sociedad y consideraron que era la condición necesaria para la perfección.

La gente no entendió que el mundo, así como nosotros mismos, fuimos creados con el único propósito de revelar los atributos del Creador en nuestro interior para alcanzar Su nivel de existencia. Debemos perseguir esta meta en cada una de nuestras acciones, tanto con el corazón como con la mente. Por ejemplo, ¿qué tendría de malo que yo hiciera algo para beneficiar a mi amigo, al ambiente o al mundo? Aunque estas acciones parezcan buenas, el problema es que cualquier acción que en principio no incluya la meta final, el Creador, no es digna de Su fuerza. No se trata, por lo tanto, de una acción que corrija, sino que por el contrario, nos origina nuestra crisis general, el resultado de nuestro “desarrollo”.

Para lograr que cualquier acción tenga éxito, ésta debe efectuarse con un propósito correcto; tiene que incluir al Creador como la causa inicial, y Quien hace posible que me perciba a mi mismo, al mundo y la situación de que se trate. Hay que tomar en cuenta el hecho que Él determina el inicio de la acción, la necesidad de tomar una acción y su resultado, como está escrito: “Yo soy el principio y el fin”. Una persona es sólo la materia en la cual se realizan las acciones. Sin embargo, no es el dueño o quien ejecuta la acción.

Por consiguiente, nuestra única tarea es esclarecer como relacionarnos con lo que sucede. Sin embargo, al hacerlo, en realidad determinamos el grado de la corrección de nuestros deseos y por consiguiente la percepción de este mundo y los mundos espirituales.

Si no aceptamos al Creador como un socio, ninguna de nuestras acciones tendrá éxito. En lugar, entraremos en mayor ocultamiento y nos desviaremos del camino correcto. Cuando eso suceda, tendremos que hacer grandes esfuerzos con la consiguiente desesperación para que empecemos a entender por qué suceden las cosas. Y entonces encontraremos la causa del sufrimiento dentro del sufrimiento.

El hecho es que la Fuerza Superior lo es todo. Determina cada situación, la crea, participa en ella, la arregla en todos sus aspectos, la realiza y provee toda la recompensa y la satisfacción. Por lo tanto, si no nos centramos en el Creador, quien siempre está presente en nuestra materia y en todas nuestras acciones, y si no hacemos que Él sea el propósito principal de todos nuestros esfuerzos, entonces estaremos cometiendo un grave error que nos costará muy caro.

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: