El descubrimiento intencional del odio infundado

FinancialCrisisCausesSpikeinAntiSemitism_thumb[2]La persona crea su alma al unir los deseos de los demás a sí misma con el fin de llenarlos. Así es como realiza el deseo de volverse semejante al Creador.

Hace algún tiempo, Abraham reunió a varias personas en la antigua Babilonia y creó un grupo que se llamó “Isra-el”, que significa “directamente al Creador”. Sin embargo, el atributo de otorgamiento ya se ha ido y en lugar del amor al prójimo, se ha revelado entre nosotros el odio infundado. Odio a los demás solamente porque no son yo y porque tienen sus propios deseos.

Estoy construido de tal forma que todos los demás no forman parte de mi esfera de intereses, a menos que no saque algún provecho de ellos. Odio a los demás porque están separados de mí.

Por otra parte, si estuviéramos unidos y si sintiéramos los deseos de los demás en nuestro interior, los amaríamos. Por consiguiente, el odio sólo puede revelarse en contraste con el amor. Siempre aprendemos de los opuestos: “la ventaja de la Luz se aprende desde la oscuridad”. Por eso es que esforzándome por amar al prójimo, descubro el odio dentro de mí con respecto a él.

Los estudiantes del Rabí Akiva, que vivían dentro del atributo de amor por el prójimo, descendieron de este amor al odio infundado. Fueron dispersados en diferentes direcciones por la explosión del egoísmo en su interior.

Si una persona se eleva por los grados espirituales, si desea alcanzar el amor, el otorgamiento y la semejanza con el Creador, descubre una y otra vez que su naturaleza es la del odio infundado y que al revelar al pecador en su interior, se corrige a sí mismo y se vuelve justo.

(Extracto de la lección sobre Introducción al libro de la boca de un sabio correspondiente al 6 de noviembre 2009)

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