Acceder correctamente a el libro del Zóhar- Página diaria 07/12/2009

1psd copyPregunta:
¿Cuál tiene que ser el trabajo interno de quien que nos ve por Internet o por televisión con respecto a la lectura de El Libro del Zohar?

Rav:
El Zóhar es una oportunidad para todos nosotros de descubrir la verdadera realidad: la realidad que se encuentra dentro de nosotros. El individuo que ordena y clasifica correctamente la realidad presente y descubre su interior, siente dentro de él, aparte de este mundo, también el mundo espiritual. Y entonces no se tropieza con la contradicción entre el mundo material que se encuentra supuestamente “fuera de él”, y el mundo espiritual que está dentro de él, entre lo oculto y lo expuesto, sino que todo se revela dentro de sus deseos. La corrección de nuestros deseos nos permite desarrollar en nosotros la capacidad de verlos, de sentirlos.

Es importante resaltar que aun aquellas personas que no están preparadas como nosotros para captar el Zóhar, pueden incorporarse a este estudio y obtener exactamente las mismas cosas. Al igual que un bebé que nace hoy y los mayores le proveen de todas sus necesidades según el nivel que le prepararon las generaciones anteriores, según el nivel en el cual se encuentra el mundo hoy en día.

Por lo tanto, estos “bebés” que se conectan a nosotros hoy, estos nuevos amigos nuestros, pueden obtener exactamente las mismas revelaciones que nosotros esperamos, y no hay en ello ninguna diferencia entre nosotros. Ellos escucharán en la medida que estén dispuestos a escuchar y en la medida en la que se conecten con nosotros y se subyuguen. Cuando yo escucho que tienen ansiedad y expectativa, e incluso reverencia hacia este estudio, me alegro porque este tipo de sensación implica una muy importante condición para la conexión con El Libro del Zóhar.

Así también, debemos entender que este libro actúa sobre el grupo, y no sobre el individuo particular. Por lo tanto, si no pensamos en la unión entre nosotros durante el estudio, perderemos lo principal. Debemos estar unidos durante la lectura de El Libro del Zóhar, y pensar en cada palabra y en cada discusión acerca de él, únicamente sobre la unión de las vasijas.

Ustedes pueden decir: “Pero, usted nos habla todo el tiempo de que tenemos que sentir las cosas dentro de nosotros, que tenemos que adentrarnos al interior, y allí, dentro de nuestros deseos, buscar los animales, los peces, a Noé, al Creador, a las personas que tenemos dentro, y con ellos trabajar. ¡Y aquí vuelve usted otra vez al grupo el cual se encuentra afuera!”

Sólo que el asunto es que el grupo no está por fuera. El grupo es la clasificación y la unión de todos los deseos que hay en mí que se llaman “por fuera de mí”. Todo lo que yo siento como si estuviera fuera de mí, de hecho está dentro de mí. Y yo tengo que liar el concepto del “Yo” que está dentro de mí con el concepto del “exterior”, el “prójimo” que está dentro de mí. Yo no siento el prójimo fuera de mi cuerpo, sino dentro de mí, en mis deseos. Así se dividen mis deseos.
Nosotros aprendemos esto también en la Sabiduría de la Cabalá – están el interior y el exterior de la vasija, circundante e interno, y yo debo corregir el interior y el exterior por medio de la unión entre ellos. Por eso es que el “Grupo” son los deseos que yo uno a mí. Puedes decir: “Momento, momento, ¿qué significa unirlos todos a mí, si hay en mí deseos que no puedo corregir?” Por eso yo respondo que tú los unes, los clasificas, y sólo entonces dices: “Esto no lo puedo corregir, pero es mío; no hay algo que no sea mío.”

Esta actitud permite al individuo incluir a todo el mundo, tal como está escrito: “El hombre es un mundo pequeño”. Por lo tanto, es necesario pensar en esto, todo el tiempo, e invertir en esto más y más esfuerzos mutuos cada vez – que cada uno de nosotros busque en su interior, clasifique y organice en su interior todas estas cosas. Así debemos actuar durante el día, de lectura a lectura en El Libro del Zóhar. Solamente así descubriremos la perfección y no nos confundiremos.

Pensar sobre los amigos
Pregunta:
Hay amigos que estudian con nosotros la Sabiduría de la Cabalá en Israel y en todo el mundo que pasan por épocas difíciles, pero yo no los conozco. ¿Qué se puede hacer, aun así, para levantarlos?

Rav:
Piensa en ellos. Levántalos con tus pensamientos. No hay otro consejo.

Pregunta:
¿Deberíamos pensar en la carencia general de la vasija espiritual mundial?

Rav:
Hay que pensar que eres garante de todo el “Kli Mundial”- de cada uno en particular y de todo el Kli en total. Tú los garantizas con tu preocupación para que ellos no se caigan. O que se caigan, pero comprendan inmediatamente por qué se caen y se armen enseguida de la fuerza de la sociedad, reconozcan la importancia de la Meta y se levanten rápido a cumplir una función espiritual. Es decir, tú tienes que pedir por ellos, unirte a ellos, y exigirle al Creador: “Yo quiero que, si esto llegara a pasar, ellos reconozcan enseguida la sensación negativa como un medio de avance, como un medio necesario para el avance, y que mi amigo no fracase”.

Y si tú piensas así, mira primero cuánto estos pensamientos influyen en ti, cuánto te rectifican: yo pienso en el bienestar de alguien y de repente comienzo a sentir que él está cerca de mí, que en realidad estoy tratando con mi propio deseo. De hecho, ni siquiera estuve pensando en él, sino que estuve pensando de manera oculta en la forma en la que pueda acercar mi propio deseo hacia mí. Y entonces ya no existe ni “yo” ni “él”, sino que los dos nos convertimos en uno. Así te lleva la cadena de pensamientos a la corrección. Nosotros pensamos que al pensar en alguien, le estamos haciendo un favor, o le estamos dando Arvut. ¡Ni hablar! Así me estoy salvando a mí mismo.

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta