La pantalla es todo un sistema

laitman_2009-11_8750[1]La persona es un pequeño mundo, lo que significa que todo el mundo está dentro de mí. Estoy delante de la Luz Superior y del Creador, con todos mis atributos y características internas. No puedo imaginar nada fuera de mi mismo

Ya hemos pasado por suficiente preparación como para poder evitar asociar lo que está escrito en el  Zohar directamente con las imágenes de nuestro mundo,  la historia y  su geografía. Podemos ahora ver que el texto describe al Creador, a nosotros mismos y a la pantalla que se encuentra entre los dos. Ahora debemos intentar ver el sistema y la estructura de la relación que tenemos que construir con Él.

La pantalla no es un cancel entre el Creador y yo, sino que es un sistema entero. Después de todo, yo sólo soy un punto del deseo creado “de la nada”, y el Creador es sólo un punto, una chispa de Luz que me creó: el punto del deseo.

La pantalla se refiere a todo este enorme sistema que existe ente dos puntos: el mío, (un punto negro, y el Creador (un punto de la Luz blanca). La pantalla no está posicionada encima del deseo de recibir el placer, aunque sí está incluida en este deseo. Con la ayuda de la pantalla puedo calcular qué tan cerca puedo alinear mi deseo para igualar a la Luz; es por eso que la pantalla debe abarcar mi deseo por completo.

Rosh (la cabeza) del Partzuf es el lugar en donde yo decido qué parte de mi deseo debe adherirse a la Luz. La parte de mi deseo que puedo alinear con la Luz se llama Toj (la parte interna) del Partzuf.  La parte que no puedo alinear con la Luz se llama Sof (el fin) del Partzuf.

La pantalla opera en todas estas partes ya que es un sistema que me une con el Creador. El sistema se divide en estas tres partes:

  1.  Rosh, la cabeza del Partzuf, que realiza los esclarecimientos y el cálculo.
  2. Toch, la parte interna del Partzuf, que recibe la Luz y alcanza similitud con Ella en la acción.
  3. Sof, el fin del Partzuf, en donde se realiza un cálculo separado respecto a mi incapacidad de ser semejante a la Luz.

No es suficiente que yo decida sencillamente qué parte de mi deseo puedo hacer semejante al Creador y descartar todo el resto. Tengo que verificar qué partes no puedo alinear con el Creador y por qué. El final del Partzuf tiene que ser tan claro como su parte interna.

El Anfitrión me pregunta sobre cada detalle: “¿Por qué no quieres recibir de Mí la Luz adentro?” Y yo debo verificar ese detalle y razonar conmigo mismo por qué no la puedo recibir adentro. Por lo tanto, la pantalla es un sistema entero de conexión entre el Creador y yo; no se trata sencillamente de la división que dibujamos en nuestras ilustraciones.

Cuando estudiamos El Zóhar, estamos todo el tiempo aprendiendo sobre este sistema: la conexión entre el Creador y nosotros. Yo estoy abajo y el Creador arriba, y entre nosotros existe todo un sistema que llamamos “la pantalla”, que consiste de tres partes principales. Este sistema abarca todos los mundos.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 15 de diciembre 2009.)

Material Relacionado:

De la lección del Zohar, 15/12/2009

¿Qué es la pantalla?

Separar los deseos

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: