¡Llevad vuestro deseo al Altísimo!

vdochnovenie_100_wpEn la sabiduría de la Cabalá es sabido que en todo lo que se hace, una mitad es desde abajo y la otra mitad desde arriba. Esto se denomina “mitad del shékel en el trabajo espiritual”. Preparamos nuestro deseo, la vasija (el Kli) y lo ofrecemos al Altísimo; eso es nuestra mitad del trabajo. Y la segunda mitad se hace desde Arriba. De este modo llegamos a la colaboración.


Lo mismo pasa durante la lectura del Libro del Zohar. Pero aunqué ya no hay la misma inspiración con que uno suele empezar los estudios de este libro o cuando llega por primera vez a la ciencia de la Cabalá (porque esto ocurrió por el “combustible” del Altísimo), debemos ver que con nuestro trabajo estamos construyendo una y otra vez nuestros Kelim (las vasijas de la percepción), nuestros deseos, añadiendo cada vez también los deseos de nuestros amigos, del ambiente, aumentando la importancia del avance espiritual.


Precisamente cuando se endurece el corazón, cuando no nos proponemos lo espiritual, entendemos que con esto nos es dada la posibilidad de añadir algo de nosotros mismos. Y si no tenemos el entendimiento, entonces nos es dada la posibilidad de demandarlo; y si no tenemos la sensación, entonces podemos proponernos lograrla, desear que llegue desde Arriba, aunque no surja de nosotros mismos. ¿Pues qué puede estar dentro de nosotros mismos?…Queremos algo nuevo, más alto. Pero para hallar esto nuevo, más alto, nos dan la posibilidad de llegar a tal rezo, de sentir la ausencia del sabor, de la sensación, del entendimiento, para que deseemos y sintamos la necesidad. Y en cuanto tengamos esta necesidad, ese deseo, desde Arriba llega el llenado.


Por eso nuestro trabajo no consiste en lograr el llenado, como en nuestro mundo. No. Mi trabajo consiste en desear. Entonces llegará el llenado. Porque en nuestro mundo trabajamos para recibir el salario, el placer, lograr algo que me llene. Pero en lo espiritual no debo trabajar en esto, porque “la Luz Superior está en estado de total reposo” y “más que un ternero quiere mamar, la vaca quiere dar de mamar”. Sólo debo desear recibir este llenado, desear comer y beber, sentir toda la abundancia que está preparada para mí desde Arriba y “está en estado de total reposo”; es decir que existe alrededor de mí sin limitaciones. Todo mi trabajo consiste en desear esto.

(Extracto de la lección sobre, El libro del Zohar correspondiente al 07 de enero 2010)


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