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¿Para Qué Necesito este Mundo Imaginario?

laitman_2009-08_0483[1]Pregunta: ¿Cuál es el enfoque de la sabiduría de la Cabalá acerca de la percepción de la realidad?

Respuesta: El enfoque es muy sencillo. Un ser humano es un deseo. Este deseo se imagina a sí mismo desde adentro: ¿quién soy?, ¿de qué estoy hecho?, ¿cómo existo?, así como ¿qué y cómo siento?. Además, se se imagina también que él existe fuera de este deseo: como si hubiese otra forma del deseo presente de alguna manera fuera de sí mismo.

Hay una gran distancia entre el deseo que parece pertenecerme -en el que me imagino a mí mismo- y el deseo en que percibo que todo lo que me rodea existe.  El deseo en que imagino mi entorno está aislado de mí “yo”.

Le siento como algo ajeno con relación con mi deseo interior. No obstante,  analizo ese deseo exterior sólo en la medida en que genera algún beneficio a mi deseo interior. Por lo tanto, puedo llegar a matar este deseo  exterior, quitarle la vida y la Luz, porque no me importa lo que le suceda. Lo más importante parece ganar algo para mi deseo interior. Utilizo el deseo externo solamente para el bien de mi deseo interior.

¿Por qué percibimos de esa manera a nosotros mismos y al mundo? Baal HaSulam nos explica que existe un solo deseo, pero hay dos diferencias internas inherentes – una separación entre lo interno y lo externo. Con esta división el Creador  nos permitió sentir la diferencia entre Él y nosotros: sentir cuán opuestos somos entre nosotros y qué distante está Él de nosotros. Sin embargo, en lugar de sentirlo a Él, estamos imaginando el mundo que nos rodea.

¿Pues de qué otro modo puede Él infundirse a Sí Mismo, el atributo del otorgamiento, en nosotros, que somos la cualidad de la recepción? Lo hace de este modo, dándonos un ejemplo de lo que representan estas dos formas de la naturaleza: el otorgamiento y la recepción.

(Extracto de la lección sobre, La introducción al Libro del Zohar correspondiente al 05 de enero 2010.)

Material Relcionado:

De la lección sobre “Prefacio al Libro del Zohar, 05/01/2010

Una ilusión optica