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No puedes “brincar” estados espirituales

pryzhok_100_wpPregunta: Aprendemos en la ciencia de la Cabalá que el estado de adultez (Galdut) tiene que ser precedido por el estado de ser menor (Katnut). ¿Qué es lo que esto nos enseña con respecto al trabajo espiritual?

Mi respuesta: Todo sucede paso a paso. La corrección siempre se lleva a cabo de fácil a difícil. Nosotros crecemos en nuestro mundo de acuerdo al mismo principio. Nos dan ejercicios, y los Reshimot se revelan en nosotros, comenzando desde los simples hasta los más complejos.

Necesitamos reconocer nuestro progreso espiritual de la misma manera. Sin pensar que podemos saltar algún estado; la cadena de Reshimot nos obliga a atravesar todos estos estados gradualmente, uno tras otro. No puedes perderte ningún estado o nivel.

Entonces, si no estoy avanzando al siguiente estado, es una señal de que aun no me he dado cuenta de mi estado actual, y, consecuentemente, no me he preparado para un cambio y una transición al siguiente estado. Aquí no hay trueque, el Creador no puede “aventarte” hacia arriba, eso sería como preguntar: “¿Por qué Él no me creo en un estado perfecto desde el principio?” Si lo hubiese hecho, hubieras carecido del deseo y sensación para percibir dicho estado. Necesitas obtenerlo por cuenta propia.

Por esta razón, no puedes saltar o brincar algunos niveles en estos momentos, es imposible puesto que careces del deseo adecuado. ¿Cómo podrías sentir un estado más elevado si no has adquirido el deseo, la vasija para percibirlo?

Alcanzar un estado más elevado significa incrementar tu deseo, ensanchando tu vasija de percepción y haciéndola más otorgante.  Si no has adquirido la cualidad de otorgamiento, entonces no la sentirás. Todo el mundo espiritual existe aquí y ahora –así que, tómalo, si puedes. La Luz Superior esta en descanso absoluto, pero te falta el deseo por ella.

Si estás diciendo, “¡Quiero saltarme algunos niveles!” Bien, trata. Verás que no puedes brincarlos. Necesitas ascender gradualmente, paso a paso, desarrollándote de acuerdo a las cuatro fases. Es así como continuarás ascendiendo más y más alto.

De otra manera el ascenso espiritual es imposible. El orden en el que los Reshimot llegan está predeterminado. Los Reshimot están instalados en nosotros y aguardan su turno a ser despertados.

La Luz de la Infinidad está en lo Alto, y está lista para corregirte y llenarte. Sin embargo, tu deseo la está obstaculizando.

(De la lección sobre el Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, correspondiente al 18 de enero 2010)

Material relacionado:

Un infinito que se expande inifinitamente

De la lección sobre “Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá, 18/01/2010


El Infinito por 613

laitman_2008-12-25_8420_wCuando regresamos al Mundo del Infinito, todos, cada célula del alma común se vuelve infinita, ya que todos se encuentran conectados e incluidos dentro de mí. A través de mi, los llevó al Mundo del Infinito. Yo no poseo Luz por mi mismo. Cada célula se conecta a la Luz Circundante y recibe de ella.

En otras palabras, yo tengo una conexión personal con el Creador, y Su Luz, o Su amor, fluye a través de mí hacia los demás; yo lleno y sirvo a cada uno de ellos. Completo mi propia parte dentro de ellos, debido el rompimiento de las vasijas. Ellos no necesitaban este llenado antes, ya que existían en el Mundo del Infinito, como células separadas, conectadas en una sencilla existencia proporcionada por el Creador. Allí no tenían ninguna sensación o entendimiento de los demás; todo era casi completamente inanimado, con tan sólo un tenue destello de vida – la Luz de Nefesh en el deseo de Keter.’

Además de mi yo individual, también está el “yo” que está incluido en todos los otros, puesto que ahora todos estamos integrados. Yo existo en cada uno de ellos, que les guste o no. Mi yo individual es mi “centro de trabajo” el departamento central que está conectado a todos mis representantes en todas las otras almas A través de mi integración en todas las almas, influyo en cada una de ellas, proporcionándoles la parte de la cual yo soy responsable. Todo funciona como un sistema integral interconectado.

Nuestro cuerpo físico funciona conforme al mismo principio. Si una célula en particular no entiende las órdenes del cerebro, entonces no funciona adecuadamente. Parte del cerebro está integrado en cada célula, lo cual le permite entender al cerebro y llevar a cabo sus órdenes. Y si esa parte de la célula no percibe en que forma está conectada a la función de todos los otros órganos y deja de funcionar, siguiendo las órdenes centrales, se convierte en una célula cancerosa o sencillamente muere.

En otras palabras, el rompimiento de las vasijas nos da la oportunidad de regresar al Mundo del Infinito y crear una infinitud real, en donde cada quien está integrado en las otras células de la creación, actuando como el Creador en relación a los demás. En este estado, habré alcanzado mi equivalencia personal con el Creador, puesto que tengo que dar a los demás y ellos no pueden existir sin ello. Y esto se aplica a todos. Por eso es que regresamos al Mundo del Infinito, que es 613 veces más grande. Es tan sólo un número, y en realidad no podemos medir su alcance, pues denota la fuerza de interconexión de todas las almas.

(Extracto de la lección sobre el Prefacio a El libro del Zóhar”, correspondiente al 18 de enero 2010)


Material relacionado:

De la lección sobre “Introducción al Libro del Zohar”, 18/01/2010

El círculo simboliza la perfección espiritual