Un buen futuro depende de nosotros

img_8378[1]Está escrito, “Yo he creado la inclinación al mal y Yo he creado Torá para su corrección”, porque la luz que se guarda en ella regresa a la fuente.

La corrección sucede sólo de acuerdo con la intención de la persona.

Como explica el Arí (a  través de su alumno Jaim Vital) en “La introducción al Árbol de la Vida” y Baal HaSulam en la Introducción al Talmud de los Diez Sefirot, todo depende de la intención del hombre que estudia la Torá. Todos los libros que hablan de la corrección del alma se llaman la Torá.

Si el hombre intenta corregir su alma aquí y ahora, deseará atraer la Luz que devuelve a la fuente, o sea, sentirá que tiene algo que corregir, porque estudia cuáles son sus cualidades y las cualidades del Creador; sabrá que hay un abismo entre ellas, y qué estado tiene que alcanzar; entonces, surgirá en él una exigencia de alcanzar una corrección, un cambio interior.

Los libros escritos por los cabalistas, que tienen la percepción espiritual, o sea que han conocido al Creador, se llaman “los libros sagrados”, porque hablan del otorgamiento, del amor al prójimo. Por eso, la gente que intenta  alcanzar el otorgamiento, dice que estudia la Torá. Porque la Torá  son las Luces que llegan al hombre y lo corrigen. Y después, en la medida de la corrección de la persona, las palabras de la Torá llenan su alma.

En “La introducción al libro Zohar” se dice que la Torá se separa en 613 correcciones y 613 llenados. Las 613 correcciones son las Luces que llegan para corregir nuestras 613 intenciones de “para sí mismo” a “para los demás”, para que todos nuestros deseos se conviertan en otorgantes. Y 613 llenados son las luces que llenan los deseos ya corregidos con la luz de la Torá.

Por eso debemos esforzarnos en empezar el estudio del Libro Zohar con tales intenciones; cada hombre por separado, y todos juntos. De esto depende toda la corrección y nuestro buen futuro. Por supuesto, si muchas personas se reúnen, tendrán una fuerza y poder mucho mayores, especialmente si antes estaban alejados unos de los otros, y ahora todos juntos desean alcanzar la meta de la revelación de la Fuerza Superior que les gobierna. Sin duda esta unión tiene una fuerza mucho mayor y las intenciones de la gente son todavía más importantes.

Por eso es especialmente importante aprender las intenciones correctas antes del estudio. En la Introducción al Talmud Eser Sefirot, p.17, Baal HaSulam explica detalladamente cómo debe ser nuestra intención: “Y por eso el estudioso está obligado, antes del estudio, a fortificarse en la fe en el Creador y Su gobierno”. ¿Qué significa “fortificarse en la fe”? Significa fortificarse en la fuerza del otorgamiento. O sea, antes del estudio yo me comprometo a desear alcanzar la cualidad del otorgamiento y para eso estudio. “Y entonces” – dice Baal Sulam – “sin duda será preparado su corazón, porque de Lo Lishmá llegará a Lishmá”.

Desde todas nuestras intenciones naturales, como la intención de ganar en este mundo,  llegaremos a unas intenciones más sinceras; deseos de alcanzar la Fuerza Superior, la fuerza del otorgamiento.

Precisamente, la intención determina toda la calidad del estudio y los resultados que podemos esperar.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 3 de febrero 2010)

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