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Sobre el lenguaje del libro del Zóhar

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El Zóhar, capítulo Tazria, punto 162: Un solo testigo no se presentará contra un hombre a cuenta de cualquier iniquidad o cualquier pecado… sobre la evidencia de dos testigos.


Es necesario tomar en consideración que el lenguaje del Zóhar no siempre es claro porque hemos recibido este libro componiendo aquellas páginas que han quedado.

A veces faltan unas partes o hay oraciones incompletas.

Baal HaSulam completa el escrito y dice que en uno u otro lugar falta texto o que una parte no se conecta con la otra y que, probablemente, pertenece a otro lugar.

Por supuesto no cambiamos nada en el libro, pero en el texto se ve que lo han compuesto con lo que fue posible recoger.

Lo que nos quedó del libro del Zóhar es una parte muy pequeña del escrito original.

Por otro lado, debemos comprender que esto no disminuye la fuerza del libro que es capaz de traernos la Luz.

Si el libro quedó así y nos es dado así, significa que es lo que es necesario para la corrección de nuestras almas.

El lenguaje del libro no siempre es claro. En algunas partes hay unos trozos de las frases. Pero esto justamente nos señala la autenticidad del texto.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 15 de febrero 2010)


Qué broma me hace el Creador…

laitman_2010-03-10_5477Estoy encerrado en mi cascara, la cual me aparta del Creador que está afuera. Soy un esclavo, no puedo escaparme por mis propias fuerzas.

En cada momento actúa sobre mí una fuerza que, automáticamente, me devuelve a mí mismo, a mi centro egoísta.

¿Cómo puedo obligarme a prestar atención a lo que pasa afuera para comprender que “eso” también soy yo?

Entender que allí estoy junto al Creador. Allí está mi realidad verdadera. Allí estoy fuera de mi animal. Allí está mi alma, fuera de este “yo” egoísta que ahora imagino como mi “yo” verdadero.

Son dos fuerzas que actúan en la naturaleza. Debo arreglar todo de tal manera que la segunda fuerza (centrifuga) actúe sobre mí del mismo modo natural, instintivo e inevitable que la primera (centrípeta).

¡Que dicha fuerza capte mi mente y mi corazón y sáqueme con vigor hacia afuera! ¡Que me obligue a pensar sobre otras personas y preocuparme por ellas! Necesito esto, porque no podré encontrar mi alma de otro modo…

Que me ayuda la fuerza del grupo cabalístico. Sólo el grupo puede convencerme de salir de mi círculo y poner atención sobre lo que está “fuera de él”.

Cuando cambio mi actitud de lo “interno” a lo “externo”, dejo de preocuparme de mi cuerpo y empiezo a preocuparme de mi alma. ¡Entiendo que esta realidad externa que me parecía ajena e indiferente, esconde en sí misma mi yo verdadero!

Este círculo externo es más valioso para mí que el círculo interno, porque allí está mi alma eterna.

El círculo interno, al contrario, es un animal que sólo vivirá unos 70 años.

Pero la ocultación no me permite verlo. Cuando empiezo a entender esto, me pasmo: ¡qué broma me hace el Creador…!

(Extracto de la preparación a la lección, correspondiente al 01 de abril 2010)

Las reencarnaciones de las almas están en nuestro deseo

laitman_2007-03_ba-iam_045_wpPregunta: ¿Si la realidad depende del entorno, entonces qué representan las reencarnaciones de las almas en este contexto?

Respuesta: Las reencarnaciones de las almas son los cambios en los deseos porque no hay nada aparte del deseo.

El deseo cambia y, dentro de este deseo variable, nos sentimos en la intención de recibir o de otorgar, en esta o en la próxima reencarnación.

¿En qué consiste la diferencia entre este mundo y el mundo futuro, entre el Creador y la creación? Todo esto son diferentes estados del deseo.

El deseo que está en el estado del otorgamiento se denomina “el Creador”. El deseo que está en el estado de la recepción se denomina “la creación”.

Ahora, dentro de nuestro deseo, sentimos que vivimos aquí, en este mundo. El deseo cambia y nosotros empezamos a sentir que vivimos en otra realidad. Todo esto es el cambio del deseo.

Por eso, no podemos imaginar los estados que no hemos vivido. Sin embargo, para los cabalistas —que se encuentran en el deseo de otorgar y en el deseo de recibir—, las ambas partes de la realidad están por encima de la vida y la muerte terrenales, porque ellos tienen poder sobre unos y otros fenómenos en el deseo.

Desde luego, la persona que aún no se ha corregido a sí misma se encarna, es decir, ocurren diferentes cambios del deseo. Su camino terminará cuando halle el poder sobre todos los deseos, sobre todas las cualidades que puedan revelarse.


(Extracto de la preparación a la lección, correspondiente al 01 de abril 2010)

Contar sobre la salida de Egipto es un mandamiento

dumy_100_wpEl Zóhar, capítulo Bo, punto 179: El mandamiento que sigue trata de la alabanza del éxodo de Egipto, que es mandatario para el hombre, por siempre.

Cada hombre que cuenta la historia del éxodo de Egipto y se deleita con esa historia, se regocijará con la Divinidad (que es el regocijo en todas las direcciones) en el próximo mundo.

Éste es un hombre que se deleita con su amo, y el Creador se deleita con ésta su historia.

El mandamiento es la orden del Creador, una ley de la Naturaleza, una obligación del ser humano.

El Creador es la Naturaleza. En la Naturaleza está establecido que, después de nuestra salida del egoísmo hacia la cualidad del otorgamiento, debemos “contar” sobre la salida de Egipto. Contar significa comprobar, conocer, entender, investigar, percibir en toda su profundidad la Luz que influía sobre nosotros, los procesos que nuestro deseo de recibir placer ha pasado, y cómo hemos participado en la acción de la Luz: inconscientemente, automáticamente o independientemente.

Sin el entendimiento, en toda su profundidad, del proceso que nos ha sucedido, no podemos llegar a la percepción del Creador.

Es imposible saltar de un estado no corregido a uno corregido. Hasta que no entendamos a la creación, no entenderemos al Creador y nos haremos semejantes a Él.

Desde mí mismo (corrigiéndome a mí mismo) le percibo a Él (dentro de mí, Bore = Bo-Re, alcanzo y percibo en mi movimiento interior, en mi cambio).

En nuestro punto negro de la creación, creado “de nada”, debemos repetir todas las acciones de la Luz para que esto nos llene, pero ha de llenarnos en la percepción, en el conocimiento, en la sensación.

Por eso, se nos ha dado esta orden: percibir, hasta lo más profundo, todo el proceso que tiene lugar en el deseo egoísta hasta alcanzar el otorgamiento, es decir, “contar” sobre la salida de Egipto.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 01 de abril 2010)

Todos los misterios de la creación están entre dos monstruos

laitman_2009-08_2577Pregunta: ¿Por qué el hombre tiene tales cualidades que piensa de una manera, entiende de otra y, después, actúa de modo totalmente diferente?

Respuesta: De otro modo él no puede ser libre. Debe incluir en sí mismo dos contrariedades. La Luz y la oscuridad deben estar dentro del hombre.

De otra manera nunca se hará semejante al Creador. Debe existir “él” y también “como el Creador”.

Por eso, cuanto más avanzamos, tanto más crecen en nosotros estas dos contrariedades.

Se levantan como dos monstruos, porque son dos líneas, dos pilares que proceden desde arriba hacia abajo, desde el Creador hacia nosotros.

Todas nuestras confusiones, angustias y problemas, todos nuestros bandazos a derecha e izquierda, están destinados a formarnos, de manera correcta, a partir del deseo de recibir y de la cualidad del otorgamiento.

Esta diferencia entre el material y su forma va a quedarse y va a crecer más y más.

Precisamente en la contrariedad entre estas dos cualidades que están dentro de nosotros, (recibir y otorgar), en el límite que las divide, en la rotura infinita entre ellas, allí revelamos todos los misterios de la creación.

(Extracto de la preparación a la lección, correspondiente al 01 de abril 2010)