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Subidas y caídas, de una cima a otra

process_poshel_100_wpPregunta: Cuando llega una caída espiritual, ¿puedo tener entendido que necesito sumergirme en ella para pasarla?

Respuesta: Tú te esfuerzas para llegar a un estado corregido y sólo entonces caes…
De lo contrario, si no intentarás con todas tus fuerzas llegar hasta un buen estado, no podrías descubrir tu caída espiritual.

La caída no es un error en el camino, sino es el descubrimiento de un nuevo egoísmo adicional en ti.

Agarraste las pesas y con todas tus fuerzas las levantaste hacia arriba, subiendo los 100 kg. ¡De repente las pesas se caen! ¡¿Qué es lo que pasa?! Descubres que te añadieron otros dos discos de 10 kilos cada uno.

Por eso fallaste y caíste, porque sentiste este peso adicional. ¡Ahora ya sabes para qué necesitas pedir la fuerza de la corrección! Porque caíste con estos 20 kg de deseos adicionales.

En este momento tienes estos deseos (Kelim, vasijas espirituales, instrumentos) que has descubierto contra tu voluntad y tú sientes toda esta pesadez. Si en este momento tú pides fuerzas adicionales, entonces podrás levantar los 120 kg.

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¡O sea que no puedes recibir un pesar de corazón hasta que no logres éxito! ¡Y sólo cuando lo alcanzas, te añaden el peso del deseo egoísta y caes!

¡Esto te muestra que estas avanzando! Ahora has conseguido recibir una fuerza adicional para la corrección.

Puedes preguntar: ¿Cómo puedo lograr el éxito si cada vez que subo y alcanzo algo, enseguida me tiran de nuevo hacia abajo?

¡Déjenme estar en la cima por lo menos un poco, disfrutar de mis logros, recibir la medalla que me corresponde! Después ya seguiré.

Pero no, esto no es posible. Esto se ha hecho así a propósito para que aprendas a disfrutar del trabajo mismo, para que tu gratificación consista en la posibilidad de otorgar un poco más.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro Zóhar, correspondiente al 26 de mayo 2010).

El cambio psicológico que transforma el mundo por completo

laitman_1373_wpPregunta: ¿Por qué Baal HaSulam escribe que el paso a la naturaleza del otorgamiento no es más que un problema psicológico? ¿Qué dificultad hay en esto entonces?

Respuesta: El problema psicológico consiste en empezar a tratar lo que me sucede como una influencia externa actuando sobre mí.
Después ya se unirán todos los mundos, pero por ahora, para nosotros, esto es una cuestión psicológica.

Tenemos que intentar separarnos de nosotros mismos, y mirarnos y valorarnos como si fuese desde fuera (los borrachos a veces tienen esta sensación de desdoblamiento).

Lo importante es analizarse a mí mismo y decir que todo lo que me pasa, en el corazón, en la mente, y en mi vida en general, es debido a que el Creador me llena, me dirige y juega conmigo. Yo no soy yo, sino su juego, y yo mismo lo observo.

¿Qué puedo hacer? Estoy completamente bajo el poder del llenado interno que Él me proporciona. Pero además me dio un punto de “Arquímedes”, para mirarme a mí mismo y decir: “Todo lo que pienso, y todo lo que siento, todo procede de Él”.

Pregunta: ¿Cómo subir por encima de este estado?

Respuesta: Hay que exigirle que cambie mi naturaleza. En cada ocasión, Él me ofrece unas condiciones externas especiales, y yo debo pedirle que cambie las condiciones dentro de mí (mis cualidades) y que las lleve a la equivalencia con las condiciones externas (las cualidades del Creador).

Por ejemplo, si entráramos a un sitio con unas condiciones externas que no somos capaces de soportar, normalmente queremos cambiar el entorno a nuestro gusto.

“El cambio psicológico” reside en entender que hay que cambiar no las condiciones externas, sino a nosotros mismos. Tenemos que adaptarnos a las condiciones externas, porque es imposible cambiarlas.

¡Podemos transformarnos en equivalencia al nuevo entorno y entonces nos sentiremos bien en él! Esto es un cambio psicológico, una nueva forma de tratar los cambios que hoy suceden en la humanidad.
Pero nosotros como siempre, deseamos cambiar la naturaleza circundante y construir el mundo según nuestro juicio.

Pero ya hemos entrado en un nuevo programa y este mundo (o sea, el Creador, que todo lo dirige) nos exige que ahora empecemos a cambiar yendo a su encuentro.

Alrededor mío aparecen nuevas condiciones: la oscuridad llega al mundo, todo se lía, se contrae, se vuelve confuso y aterrador. Ante ello, no tengo que pedir el cambio del mundo que me rodea, sino de mi mismo.

(Extracto de la lección según el libro Shamati, correspondiente al 28 de mayo 2010).

Como funciona el mecanismo de la corrección

laitman_2008-12-18_shest_wPregunta: ¿Cómo puedo pasar mi punto en el corazón a través del grupo, el cual funciona como un amplificador espiritual?

Respuesta: Usamos medios externos: los libros, el grupo, el maestro, nuestro sistema de educación y las conexiones que tenemos por todo el mundo. Los cabalistas determinaron estas condiciones para nosotros.

Si utilizamos estos medios, construyendo para nosotros unas marcas externas, e incluimos nuestro deseo hacia lo espiritual en este sistema, entonces el deseo empieza a crecer.

Al principio sólo tengo mi punto en el corazón. Dicho punto lo entrego a mis amigos, recibiendo de ellos ¡todos sus puntos! Pero, de hecho, el sistema de conexión entre nosotros, entre nuestras almas, ¡ya existe!

Todo se preparo, de antemano, durante el descenso de los mundos desde arriba hacia abajo. Se dispuso esta estructura para nuestro ascenso, desde nuestro mundo, hasta el Mundo del Infinito.

Sólo necesito aprender como incorporarme en este sistema: anularme a mí mismo, ver a los demás como ya corregidos y desear, a través de ellos, recibir la Luz de la Corrección.

Entonces, recibiré de los demás sus deseos para otorgar que aumentarán, a su vez, mi deseo. Desde el principio yo tenía un pequeño punto en el corazón, pero no sabía hacia donde estaba dirigido.

Pero yo me esforzaba en el grupo y quería entrar en él; ¡con eso yo hacia una acción de otorgamiento! Como respuesta, he recibido de los demás una fuerza verdadera, ¡un deseo verdadero de otorgar!

De repente, ves que realmente deseas y aprecias esto. Entonces, te llega el siguiente miedo: “¿alcanzaré el otorgamiento al Creador, o terminaré no pudiéndolo hacer en esta vida…?”.

Por ahora son pensamientos egoístas, ¡pero versan sobre como se puede lograr el otorgamiento! Esto se denomina “Lo Lishma”: (a) intentar otorgar y (b) pensar sobre el beneficio.

Resulta que, a través del grupo, recibes una dirección más interna; una dirección hacia el Creador.

Cuando aspiras hacia Él, entonces, te acercas a la fe: empiezas a atraer sobre ti otra Luz Circundante.

No es que la Luz cambie. ¡Tú has cambiado! y por eso, la Luz te influye de otra manera. Ahora la Luz puede darte la cualidad del otorgamiento.

Cuando obtienes la cualidad del otorgamiento, entonces, comienzas a ascender por encima de tu egoísmo…

Esto es lo que querías lograr desde el principio, pero la Luz organizó todo de tal manera que ahora puedes hacerlo no a través de la fuerza, sino que según tu propio deseo.

De repente, sientes como te llena la cualidad de la fe, es decir, la cualidad del otorgamiento. Porque la fe es el otorgamiento, Bina.

¡Ella te libera de tu Ego! No es que te aparte del egoísmo, sino que te da la fuerza para ascender por encima de él.

Esto está ya por encima del Majsom.

(Extracto de la lección según el artículo El amor por los amigos (3) de Rabash, correspondiente al 27 de mayo 2010).

Material relacionado:

De la lección al artículo 6 de Rabash “El amor a los amigos”, 27.05.2010
Soy un imitador de la espiritualidad

Este mundo es sólo un punto de referencia inicial

laitman_2009-07_0229¡El Creador no creó este mundo material! Él existe sólo en tu imaginación porque te existes en tu egoísmo.

En el momento en el que pases al deseo de otorgar y empieces a descubrir los deseos del otorgamiento, revelarás la Realidad Superior en la que vives y en la cual te desarrollarás.

Tu capa inferior del deseo material continuará existiendo, porque debe abastecerte con el libre albedrío, con relación a lo espiritual.

Como en este mundo: puedo salir a trabajar o hacer compras, pero sé que tengo mi lugar fijo: mi casa, mi familia.

Lo mismo pasa en lo espiritual: hay un lugar fijo donde existimos. De él avanzamos por los escalones espirituales: ascendemos y descendemos. Pero esta capa inferior está garantizada para nuestra existencia.

Este mundo es ilusorio, realmente no existe. Lo tenemos sólo en nuestra imaginación, para empezar a actuar desde este punto básico, de una forma independiente, hacia el otorgamiento.

Resulta que el Creador nos muestra, a todos nosotros, la misma película para que podamos existir en esta realidad.

Por eso, tanto un gran cabalista como el más imbécil de todos ven delante de sí el mismo mundo material.

Está claro que alguien que es inteligente lo ve de otra manera, porque entiende más. Pero, en general, todos ven la misma imagen.

Si, de repente, hay una diferencia (como cuando uno tiene algunas cualidades especiales), esto no tiene nada que ver con lo espiritual.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 26 de mayo 2010).

Material relacionado:

La vida a través del espejo