En qué dirección conectar el switch principal

thumbs_Laitman_046_02Baal HaSulam escribe en la Introducción es estudio de las diez Sefirot, que si una persona se ocupa de la Torá (y de la Cabalá) para obtener alguna recompensa para su egoísmo, en ese momento es como “una sierva que hereda de su ama”. ¿Qué es lo que esto significa?

Existe la oportunidad de atraer la Luz Circundante, cuando uno se ocupa de la Torá. Pero su impacto pude resultar doble, dependiendo de la intención. En vez de lograr la corrección puede volverse peor: “una sierva que hereda a su ama”. En lugar de ascender y volverse semejante al Creador, el atributo de otorgamiento, la persona se hunde más y más en su egoísmo y en el amor propio.

¿Por qué se nos envían estas oportunidades? ¿No es suficiente estudiar la Cabalá o la Torá? No es suficiente el estudio; la intención define lo que le sucederá a la persona. Y esto es lo más importante. Es allí en donde radica la libertad de elección: ¿En qué dirección voy a conectar el switch de la influencia de la Fuerza Superior: hacia abajo, hacia la recepción, hacia mi egoísmo; o hacia arriba, hacia el otorgamiento, hacia el Creador?

La Torá misma (La Luz Superior) es neutral. Puede ser el elixir de la vida o la poción de la muerte (una persona no percibe cuando está espiritualmente muerta). ¡Cómo tú lo decidas y elijas: de esa forma será!

Todo depende de mi actitud hacia la Fuerza Superior; como, por ejemplo, la energía eléctrica: puede dar calor o enfriar. La elección es mía. Puedes estudiar Cabalá (la Torá en general) sólo si desde el principio estableces que tu objetivo es alcanzar el otorgamiento (Lishma). De otra forma, es mejor no abrir un libro nunca. Naturalmente, todos comenzamos el estudio con egoísmo (Lo Lishma) pero no tenemos otra opción: nacimos con este egoísmo.

Pero, nos debe quedar claro que deseamos alcanzar el otorgamiento. La Torá se nos entrega únicamente con este propósito: “Yo he creado la inclinación al mal y he entregado la Torá para su corrección”.

Esto es lo que debemos enseñar antes que nada a todos. Esta es la directiva fundamental en la educación de una persona: en el jardín de niños, en la escuela y en la sociedad. La persona tiene que comprender que está creciendo con el fin de unirse a todos los demás como iguales, en un total otorgamiento mutuo. Y cuando gradualmente, sus deseos se revelen, tiene que empezar a estudiar Cabalá, para que aprenda a corregir sus intenciones egoístas y volverlas altruistas. A esto se le dice llegar desde Lo Lishma a Lishma.

Esto se refiere tanto a los adultos como a los niños por igual. En primera instancia, debemos explicar a una persona que la Cabalá y la Torá se entregan únicamente para cambiar nuestra naturaleza. ¡No existe otro propósito! De otra forma, una persona aumentará su egoísmo con su ayuda, deseando recibir este mundo y el mundo por venir para sí mismo.

(Extracto de la tercera parte de la lección diaria de Cabalá del 3 de junio 2010. Introducción al estudio de los diez Sefirot)

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