La llave para la Luz

thumbs_laitman_424_02[1]Si asciendo por encima de mi egoísmo y salgo a los deseos de otras personas, entonces recibo una vasija espiritual infinita en la cual puedo sentir toda la luz del Infinito. Esto funciona muy simplemente. Es como un tubo dentro del cual fluye la Luz. En el extremo hay una válvula con la cual puedo cambiar el flujo de la Luz en forma significativa, abriéndola por completo. Así es como funciona en nuestro mundo, en donde  incluso un niño pequeño puede abrir un grifo y cambiar la presión del agua. En relación a la espiritualidad, yo puedo hacer lo mismo.

Poseo sólo un pequeño deseo de espiritualidad, sólo un pequeño punto en el corazón. Pero, si me vuelvo hacia los deseos de las otras personas y me incorporo en el cuerpo común del alma, como una de sus células, entonces otorgo a este cuerpo común, y como respuesta comienza a cuidarme. Entonces recibo todas sus posibilidades infinitas.

Es decir, no es una coincidencia que la Cabalá nos diga que es bueno salir de nuestros deseos y entrar en los deseos de las otras personas. Pues al hacerlo, recibimos 613 veces más posibilidades: las vasijas espirituales, los deseos, en comparación con lo que teníamos antes. Antes teníamos sólo un punto en el corazón, pero ahora cada uno de nosotros recibe todo el cuerpo a su disposición.

(Extracto de la lección según la Introducción al Talmud Eser Sefirot (TES), correspondiente al 10 de junio 2010).

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