La Medicina más poderosa: Gotas de Fortuna

thumbs_Laitman_734Baal HaSulam explica que el estudio de la Torá (la Cábala) es diferente de cualquier otra actividad en este mundo. Ningún talento especial puede ayudar a una persona a estudiar la Torá; ni inteligencia, ni sabiduría, ni creatividad; tampoco ayuda el tener una mente aguda, erudición o conocimiento.  Sólo la Luz, al actuar sobre una persona, puede ayudarla a avanzar. Este avance se basa en la corrección y no en la acumulación de conocimientos.

Por lo tanto, el estudio de la Torá se puede comparar con el procedimiento médico que seguimos cuando estamos enfermos. Nuestra llegada a la lección de Cabalá es parecida a una persona que viene al médico para un tratamiento. Si dicha persona lo desea y se prepara cada vez, esperando que el tratamiento le haga mejorar, después de muchos procedimientos (muchas lecciones de Cabalá), la corrección tendrá lugar.

Así pues, nosotros también necesitamos comprobar y determinar si nos acercamos a los estudios con la intención correcta. Nuestra intención es especialmente importante en el estudio de El Libro del Zohar ya que éste es el medio más poderoso y efectivo para trabajar en contra de nuestra naturaleza. También es necesario controlarnos y evaluarnos después de la lección, es decir, después de este “procedimiento médico “. ¿He avanzado, de alguna manera, hacia la meta?; ¿hacia el amor y el otorgamiento?; ¿hacia la voluntad de unirme con el grupo? ¿Siento un aumento de la grandeza de la meta? Si es así, entonces es que siento la importancia del objetivo; la grandeza de la espiritualidad y la del Creador en mayor medida. Esto me da energía y el deseo de progresar.

Es irrelevante cuánto entendamos, o no, El Libro del Zohar. No importa si una persona desconoce el idioma original del mismo, o si todo lo que nos cuenta nos parece muy lejano y desconocido. Hasta las personas que han estudiado la Torá, en su interpretación simple, durante toda su vida, tampoco saben lo que está escrito en El Libro del Zóhar. Están, incluso, más confundidos que aquellos que nunca han estudiado la Torá.

Por lo tanto, debemos abrir nuestros corazones (en lugar de nuestros oídos y mentes) para recibir el medicamento. Esto es necesario, para que nuestro corazón egoísta pueda transformarse en uno altruista, bajo la influencia de “la maravillosa cualidad” (Segula) que figura en El Libro del Zóhar. Debemos aceptar cada palabra que leemos en el Zohar como el “gota a gota” de una infusión. De hecho, la luz nos llega gota a gota, y por lo tanto, se las llama “gotas de la fortuna” (“Mazalot,” de la palabra “Nozel” – goteo). Por esta razón, tenemos que esperar, pacientemente, que este medicamento actúe en nosotros, gota a gota, hasta que lleguemos al “éxito completo”.

(Extracto de la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 2 de junio 2010, El Zohar)

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