¡Todos los tesoros están frente a ti!

Una pregunta que recibí: Estudio El Zohar todos los días, pero yo no siento nada aparte de mi deseo que es cada vez mayor. ¿Estoy avanzando en la dirección correcta?
Mi respuesta: Esto es muy bueno. Si su deseo es cada vez mayor día con día, entonces no hace falta nada más. A pesar de que un creciente deseo traiga decepción, hay que verlo como una recompensa. Esto es porque el deseo o la falta de satisfacción es la fuerza que te impulsa a seguir. Cuando tienes un deseo vacío, sientes que te falta la unidad con el Creador, el sentimiento de conexión con Él, la calidad de otorgamiento.

Por lo tanto, el deseo correcto es una recompensa. En nuestro mundo hay que lograr la satisfacción, pero en el mundo espiritual se tiene que conseguir una vasija espiritual, un deseo. La satisfacción está siempre allí. ¡Te invitamos a venir y tomarla! Pero ¿qué vas a ponerle? Esa es la pregunta.
En este momento hay tesoros espirituales a tu alrededor: “diamantes”,” oro “,” dinero “, y todo lo que puedes desear. Simplemente no tienes el deseo, por eso es que no los reconoces. ¡El espacio que te rodea parece vacío! Todas las mejores cosas que puedes desear ya están frente a ti, pero es como si te hubieran amordazado y atado de brazos y  piernas, y entonces te ubicaran delante de este tesoro y te dijeran: “¡Es tuyo!” Pero, ¿cómo es tuyo si no lo puedes tomar?
Es necesario desarrollar o preparar el deseo, la vasija espiritual. Eso es todo lo que tenemos que hacer. Por lo tanto, nuestra recompensa es el deseo o la aspiración, y tiene que ser creado por la Luz. Tenemos que cambiar nuestra percepción, nuestra postura hacia la recompensa y el castigo. En nuestro mundo el castigo es el deseo o la sensación de carencia, mientras que la recompensa es la satisfacción que te calma porque vives en el interior del deseo de disfrutar.
Sin embargo, si estás dentro del deseo de otorgar y tienes el deseo de dar, esto es una recompensa. ¿Por qué es tan grande la diferencia? Es consecuencia de la restricción. La restricción se realizó en la recepción, pero no hay restricciones en el otorgamiento.

Si ya tienes el deseo de otorgar, entonces todo se abre frente a ti y todo se revela en la misma medida. ¡Dentro del deseo de otorgar se empieza a ver en la Luz Reflejada todo lo que está alrededor tuyo, y estás invitado a tomarlo!
Así es como poco a poco, de un día para otro, El Zohar cambia la visión y la dirección de nuestro pensamiento, mediante la construcción de una nueva y diferente actitud ante la vida en las fases de avance espiritual.
(Extracto de la segunda parte de la lección diaria correspondiente al  18 de julio 2010 Cabalá, el Zohar.)

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