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Obstaculos

Respuestas a sus preguntas, Parte 13

Preguntas sobre la publicación, Los cabalistas acerca del propósito de la creación, Parte 12

¿Por qué el Creador puso sobre nosotros el peso de la creación?

Pregunta: Cita: “Entonces (lo que han logrado por ellos mismos) la perfección será su recompensa (merecida) por sus esfuerzos en alcanzar al Creador. Y todo esto (la creación del mal, por parte del Creador, y su posible corrección al bien) sólo procede de Su deseo dar (a las criaturas) sólo el bien”.

¿Si ahora intentáramos imaginar las relaciones entre nosotros (las criaturas) y el Creador, entonces a que se parecerían: a las relaciones entre un padre y su hijo; entre los padres y el niño; entre un marido y su mujer; entre los amigos? ¿O, son relaciones totalmente distintas? ¿Y vale la pena intentar imaginarlas?

Mi respuesta: No podemos dejar de imaginar nuestras relaciones con el Creador porque estudiamos la sabiduría de la Cabalá que nos revela al Creador. Pero antes que empecemos a sentirle a Él claramente, como todo lo que sentimos en nuestro mundo, es mejor imaginarle a Él como un Padre bueno pero severo.

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Los cabalistas acerca del propósito de la creación, Parte 15

Queridos amigos, pueden hacer preguntas acerca de estos fragmentos de los grandes cabalistas. Prometo darles respuesta. Los comentarios entre paréntesis son míos.

¿Por qué el Creador está oculto del hombre?

Asimismo se ha explicado la razón de la ocultación del rostro (el ocultamiento del Creador) a las criaturas, que es proporcionar deliberadamente a las personas un lugar para esforzarse y dedicarse a Su trabajo en la Torá y Mitzvot (para corregirse y otorgar con el fin de ser semejantes a Él) por propia “elección” (al tomar consciencia que Su estado es perfecto y que Él es justo). Es porque entonces, se alza el contento ante el Creador por su trabajo en Su Torá y Mitzvot, más que Su contento de Sus ángeles superiores (las fuerzas de la naturaleza), que no tienen ninguna elección, sino que su misión es un deber, como ya es sabido.

– Baal HaSulam, Introducción al estudio de las diez Sefirot, Ítem, 80

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Nacer a tiempo

Pregunta: En nuestro mundo, un embrión tiene que crecer día a día a la velocidad justa para poder nacer a tiempo. Si lo hace antes o más tarde de lo que ese supone, es dañino para él. ¿Cómo podemos saber que nuestro punto en el corazón está creciendo a la velocidad correcta y llegará al nacimiento espiritual a tiempo?

Respuesta: La velocidad correcta significa tener un sólo objetivo. El objetivo es crecer y madurar para poder nacer en la espiritualidad y continuar la evolución hasta volverse completamente equivalente al Creador como Aba ve Ima, Jojma y Biná.

Ustedes  están evolucionando a la velocidad correcta si mantienen este objetivo singular, alinear todas sus intenciones y deseos únicamente con él, y usarlo como medio para acercarse a él. Sin embargo si se retiran o se desvían del objetivo, hacen que su evolución se detenga en un punto muerto. En la espiritualidad, el tiempo es la cantidad de acciones que se han tomado, no es un medidor mecánico.

(Extracto de la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 7 de julio 2010, Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot)

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Estamos totalmente en poder de la naturaleza que dirige todas nuestras acciones de cuerpo y alma. Sin embargo, los cabalistas nos dicen que tenemos libre albedrío pues, no habría tenido sentido crear toda esta creación, si la fuerza superior de antemano hubiera predefinido todo lo que sucedería con ella.

No obstante, el libre albedrío se encuentra por encima de nuestra vida corriente; se halla sólo allí, en ese lugar adonde queremos subir por encima de nuestra naturaleza egoísta, en una dimensión más elevada, en el atributo del otorgamiento.

Sólo al ir subiendo de un peldaño a otro podemos elegir si queremos ascender, ya sea por los golpes de la naturaleza, en caso de no querer hacer uso de nuestro libre albedrío; o hacer un esfuerzo, esforzándonos nosotros mismos en la misma dirección; esto es, ver en ello la meta deseada. Si buscamos las fuerzas que nos ayuden a realizar este ascenso, allí encontramos el libre albedrío.

Y los cabalistas explican que el libre albedrío está sólo en la construcción del entorno correcto. En todos los casos me desarrollo bajo la influencia del entorno, sólo que yo no lo elijo. Sin embargo, yo mismo puedo optar por un entorno y con esto aumentar la velocidad del avance y también cambiar el carácter de este ascenso. En vez de dar tumbos de un lado a otro bajo los golpes del destino, como un animal maltratado, puedo subir por un camino maravilloso, según mi deseo, lleno de sentimiento, comprensión y fuerzas propias, como corresponde a un hombre.

Si investigo la meta, si quiero acercarme a ella y entiendo que para aumentar la velocidad del desarrollo necesito atraer más luz de lo que llegaría a mí por el camino normal, entonces utilizo el medio que se me ha otorgado, que es la Torá, la luz superior, que me devuelve a la Fuente.

Y respecto a este trabajo, está escrito que si dejamos aunque sean por un día sin realizar nuestro libre albedrío, entonces nuestro desarrollo se detiene por dos días, quitándonos la posibilidad de avanzar independientemente. Esto es, las fuerzas superiores de la naturaleza empiezan a actuar sobre nosotros.

Porque no es suficiente perder sólo en la medida del esfuerzo que no realizamos; esto no nos puede enseñar. Por eso es necesario recibir un castigo mayor. Es para que la próxima vez que en nuestro camino aparezca un obstáculo más fuerte, tengamos mucho cuidado de no tropezar con él.

Por eso la ley espiritual nos dice: “Si Me dejes por un día – por dos días te dejaré”.

(Extracto de la lección sobre el libro “Shamati”, correspondiente al 9 de julio 2010)

El secreto del nacimiento espiritual

Pregunta: ¿Cómo puedo aferrarme fuertemente a la meta durante el descenso, para que lo pueda utilizar para la elevación, cuando he descendido solo y no porque el Creador me haya hecho descender?

Respuesta: Tengo que dirigir esta descenso y decidir yo mismo que necesito hacerlo. De antemano me preparo para el descenso, como si me preparara para una operación quirúrgica.

¿Qué es lo que me ayudará durante la caída para no “perder la cabeza”, no caer en poder de los deseos? La conexión con la meta, para sentir el descenso, pero no perderme, para ascender. No tengo ninguna garantía Por eso necesito un entorno correcto que me apoye cuando pierdo el dominio por culpa de los deseos demasiado grandes.

Cuando al embrión espiritual le llega el tiempo de nacer, o sea, pasar al grado de la nutrición, ¿cómo puede unir estos dos estados? ¿Durante el nacimiento pierde el grado colocándose “cabeza abajo”? ¿Cómo logra en este estado de total pérdida, “cabeza abajo”, no abortar, sino nacer en un mundo nuevo y adherirse al Creador en un grado más elevado?

Para eso recibimos las distintas Reshimot de Aviut y de Hitlabshut (del deseo y la luz) 1/0. Y resulta que yo siempre puedo unirme con los dos grados a la vez. Precisamente esto me ayuda a nacer.

(Extracto de la lección sobre el artículo, Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot correspondiente al 7 de julio 2010).