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¿Qué es el Creador?

Recibí una pregunta: Usted ha dicho que la materia es el deseo de disfrutar, en tanto que la espiritualidad es la conexión entre los deseos. Si esto es así, ¿qué es el Creador?

Respuesta: El Creador es lo que revelas dentro de tus acciones. Revelas la fuerza general del amor y el otorgamiento en la medida que tú mismo realizas actos de amor y otorgamiento. Entonces, con tus acciones, revelas la fuerza interior que se llama el Creador (Boré en hebreo) lo cual significa Ven y Ve (Bo: Ven, Re: Ve).

Nuestro alcance tiene lugar únicamente a través del principio, “Por tus acciones, Te conoceré”. Alcanzo al Creador cuando por medio de todas mis acciones de abajo hacia arriba, alcanzo la fuerza que me llena, que es el amor y el otorgamiento.

¿En qué momento el bebé comienza a reconocer a su madre? Él bebé recibe una cierta impresión de las acciones de ella. Pero, no revela nada de esta impresión, sino que sencillamente siente que alguien se ocupa de él. Al reaccionar y repetir las acciones que ella quiere que haga y no lo que él quisiera hacer, él comienza a alcanzarla. En esencia, toda su formación se resume en esto.

De la misma forma, nosotros alcanzamos al Superior, el Creador. Yo realizo acciones de conformidad con las Reshimot (genes espirituales) que despiertan dentro de mí. A esto se le llama “Por Tus acciones”, y en consecuencia, “Te conoceré.

¿Por qué, “Tus acciones”? Después de todo, son mis acciones, ¿no es así? No, el Creador me ha dado las Reshimot. Él me ha dado el deseo, el grupo y el ambiente, así como la fortaleza para realizar estas acciones. Debido a esto, después de cada acción, digo, “Estas son Tus acciones”. Sin embargo, a través de estas acciones que han pasado a través de mí, si bien con mi participación y deseo, llego a conocerlo a Él (el Creador).

¿Quién es el que llega a conocerte a Ti? Hay un cierto punto dentro de mi libre albedrío que se llama mi propio “yo”. Yo he efectuado estas acciones a partir de Ti, y por ende, llego a conocerte. Por Tus acciones, llego a conocerte. Dentro de mí, existe un “yo” que llega a conocerte. Las acciones son Suyas, pero el alcance es mío.

La vida y la muerte

Pregunta ¿La Luz que las personas ven durante la muerte clínica, que les proporciona una sensación de paz, tiene algo que ver con la Luz Circundante?

Respuesta: Este tipo de sensación es un fenómeno psicológico común durante la muerte clínica. Yo lo experimenté cuando estuve en coma durante una semana y estoy consciente de sus efectos. Es una reacción fisiológica del cuerpo.

¿Por qué un cuerpo animado recibiría Luz solamente porque está muerto? ¿Por qué podría uno pensar que la muerte del cuerpo físico implica alguna corrección? Después de la muerte, el cuerpo permanece en el nivel animado, igual que cuando estaba en vida. ¿Qué efecto podría tener en el alma?

Lo único que afecta al alma es la corrección. Inversamente, si el alma sencillamente sale del cuerpo sin haber realizado ningún trabajo espiritual, ¿por qué tendría derecho a recibir la luz? Esto sería como la “vergüenza”, “el pan que no es de él”. Si tú alcanzaras el Mundo Superior gracias a la Fuerza Superior que te opera desde tu nacimiento hasta el día de tu muerte, ¿entonces en dónde se encontraría tu libertad de elección y tus esfuerzos conscientes? ¿Si yo, por medio de mi propio esfuerzo, no formara dentro de mi mismo una vasija capaz de percibir el Mundo Superior, cómo sabría que se trata del Mundo Superior?

No recibimos nada después de la muerte de nuestro cuerpo, debido a que éste permanece en el mismo nivel animado como cuando estaba con vida. Lo único que queda después de la muerte son las Reshimot (los registros de los datos informativos). Pero, si una persona no realizó las Reshimot, nacerá en un nuevo cuerpo con las antiguas Reshimot.

En el cuerpo físico de carne, no hay nada de espiritual o sagrado. Respetamos el cuerpo de un difunto porque para nosotros representa al alma. Por lo tanto, en nuestro intento para imitar los actos espirituales superiores, realizamos estos rituales. Si hiciéramos lo mismo a través de las fuerzas del alma, entonces estaríamos llevando a cabo correcciones verdaderas.

Baal HaSulam escribió, “No me preocupa en donde entierren mi bolsa de huesos”.

(Extracto de la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de Julio 2010. Artículo, La esencia de la sabiduría de la Cabalá.)

No permitas que tu ego te consuma

Recibí una pregunta: ¿Qué es lo que hace el grupo? ¿Me ayuda a ver mi egoísmo y a corregirlo?

Respuesta: Ayuda a las dos cosas. Nadie de nosotros puede vivir sin un sistema, sin un ambiente espiritual. Ejercer mi libre albedrío así como mi trabajo depende totalmente de ello. Una semilla que se extrae de la tierra y se deja sin el ambiente necesario se muere. ¿Qué será de ella si se le deja caer en el suelo, sin cubrirla con la tierra que le provee el agua, los nutrientes, los minerales y la energía?

Para una persona, la diferencia radica en si trabaja dentro del grupo o no. Supongamos que tienes una bolsa de semillas y que las puedes plantar para que crezca algo. ¿Si no es así, para qué otra cosa podrían servir? Solamente para comer…

(De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de julio 2010. El Zohar.)

La salvación se encuentra en la línea media

El Zohar, Capítulo Lej Leja, Punto 22: Por lo tanto, cuando Abraham… vino y recibió la iluminación de la línea izquierda… de inmediato cayó bajo el dominio de Nimrod. Él, a su vez, lo lanzó al horno, que extiende desde el poder de la iluminación de Shuruk. Ahí fue cuando el Creador le ayudó a extender la iluminación de la línea media sobre el Masaj de Jirik, que decide y hace las paces entre las dos líneas – la derecha y la izquierda.

La salvación siempre se encuentra en la línea media, la pantalla de Jirik (el Masaj de Jirik). Dos fuerzas deben surgir dentro de nosotros: la línea izquierda y la línea derecha, la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción; con su ayuda somos gobernados desde Arriba. Así como estas dos fuerzas descienden de una raíz superior, así nosotros debemos unirlas en la línea derecha.

Con este propósito se nos entregó la sabiduría de la Cabalá, un método que nos permite comprender cómo unificar las dos líneas y permanecer en la línea media. Sin embargo, con el fin de alcanzar esta sabiduría, este conocimiento, necesitamos un grupo, estudiar y diseminar. Todos estos medios nos ayudan a visualizar el estado correcto, a desearlo, y a pedir al Creador que nos lo conceda.
Obviamente, también descienden desde lo alto tanto la sabiduría como la comprensión de cómo disponer estas dos fuerzas para reconciliarlas en la línea media. Está escrito, “El que hace la paz en Su cielo, hace la paz dentro de nosotros”. “El que hace la paz en Su cielo”, quiere decir el lugar desde donde se derivan las dos líneas. Allí también, el Creador las extrae de la línea media: Él Mismo, Zeir Anpin, en relación con nosotros; por lo tanto, las dos líneas descienden hasta nosotros, a Maljut, y a todas las almas que residen dentro de ella.

“Hacer la paz dentro de nosotros”, quiere decir que recibimos desde Arriba la sabiduría sobre la forma en que tenemos que prepararnos. Y una vez que lo hacemos, la línea media desciende y entra en nosotros. Esta es nuestra salvación que también le fue concedida a Abraham.

(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 15 de julio de 2010, El Zohar.)

Bienvenido al mundo del otorgamiento

Extraído de Pri Jajam, de Baal HaSulam, Igrot (Cartas), Carta N º 26, pg. 85: “La campana de oro y la granada se encuentran en el borde del manto, y se oye un sonido cuando el Sumo Sacerdote entra en el santuario”. La palabra “efod” (prendas de vestir del Sumo Sacerdote) viene de la expresión “¿Dónde está la puerta? “, ya que donde hay una puerta, hay una entrada, aunque se encuentre bloqueada. En el mundo material, vemos la puerta cerrada, la entrada bloqueada, pero en la espiritualidad, sólo es visible la entrada abierta. Uno puede verla sólo a través de una fe total; sólo bajo esta condición la puerta se hace visible y, en ese mismo instante, se convierte en una entrada.

En el momento en que una persona alcanza la fe perfecta, la medida completa de otorgamiento, la entrada y la puerta se revelan ante él como una sola. Un segundo antes de esto, él no veía nada, ni la puerta ni la entrada. Y, de repente, la puerta se abre. ¿La puerta ya existía o no? No, en absoluto; la propiedad que la persona adquirió se convirtió en una entrada y una puerta, lo que le permite entrar.

En nuestro mundo, las puertas existen antes de que estemos listos para cruzar su umbral pero, en la espiritualidad, primero tenemos que construir nuestros Kelim (vasijas espirituales) con el fin de detectar una nueva realidad a través de ellos. Antes de hacerlo, la espiritualidad no existe. Tenemos que darle su forma. Por esto, tanto la puerta como la entrada son construidas por una persona que ha alcanzado la fe perfecta: el otorgamiento.

Durante su formación, la persona se balancea de lado a lado, como aquellos que buscan una puerta. En los momentos finales de su avance, está al lado de la entrada pero, es entonces, en concreto, que le sucede que, de pronto, se cansa y da un paso atrás. Ya no tiene fuerzas para abrir la puerta, y pasa su vida vagando de un lugar a otro, buscando una salida que nunca alcanza.

Nuestro camino se compone de múltiples pasos, adelante y atrás, y continúa hasta que se forma en nosotros una necesidad real por entrar en la espiritualidad. Tenemos que preparar nuestros deseos, porque la espiritualidad no tiene forma propia hasta que no le damos una. La persona carece de la percepción, reacción y aclaración correctas hasta que pasa a través de los cuatro niveles de cada deseo. Poco a poco, acumula todos los discernimientos y los combina en una estructura que revela en la Luz. Uno sólo puede acelerar el tiempo de su desarrollo; ahora bien, ha de pasar por todos los estados.

(Extracto de la Lección Diaria de Cabalá 9/7/10, Pri Jajam, Igrot (Cartas), carta 26, pag. 85)

Los cabalistas acerca del propósito de la creación, parte 22

Estimados amigos, hagan preguntas sobre estos pasajes de los escritos de los grandes cabalistas. Prometo darles respuesta. Los comentarios entre paréntesis son míos.

La conducción del Creador es intencional

De esta forma, nos ha sido correctamente aclarado acerca de Su Supervisión en nuestro mundo, la cual está en la propiedad de la Supervisión Objetiva solamente (esto es, sólo se puede entender por el resultado final). Que no hay medida de bondad perceptible en ella, antes de la llegada de la Creación hasta el punto final que está en ella (porque el Creador sólo puede ser aprehendido solamente en los atributos corregidos de la criatura), a su forma y maduración final. Sino al contrario (hasta que la criatura se corrige a sí mismo y a su maldad, para transformarse en amor y bondad), por medio de envolverse siempre con una envoltura (suya y el estado del mundo) de corrupción (a pesar de que adentro esté absolutamente corregido como bueno, sin embargo oculto por las cualidades del observador mismo) respecto a los observadores.
– Baal HaSulam, La esencia de la religión y su propósito.

Los niños que han envejecido

La persona crece de tal manera que, al principio recibe nuevos deseos y satisfacciones, los cuales son necesarios para su desarrollo y trabajan para su beneficio. Ésta es la dirección que le dio la naturaleza, la cual desea criarlo y hacerlo autosuficiente. Así es como crecen los niños en nuestro mundo.

Esto no se considera un placer prohibido, ya que tengo que pasar por este camino natural del desarrollo, hasta que me convierta en un “adulto”. De hecho, vemos cómo los niños suelen estar llenos de diferentes deseos y sienten placer en esta vida.

Sin embargo, en el momento en que me convierto en un adulto, tengo que empezar a crecer y desarrollarme conscientemente, y no por el poder de la naturaleza. De repente, todos los placeres que recibo empiezan a ser perjudiciales para mí porque no los dirijo hacia el otorgamiento.

Antes, toda la responsabilidad descansaba en la naturaleza. El Creador determinó mi camino y me condujo, hasta que tuve la edad de 15-20 años. Todo lo que obtuve de esta vida fue beneficioso para mi desarrollo. Pero, una vez completado este período de la “infancia”,” tengo que empezar a determinar mi propia dirección. Ahora tengo que añadir, por mi propia voluntad, la intención de otorgar. De lo contrario, cualquier placer que reciba ya no me elevará ni me hará avanzar sino que ¡me matará! Me hará retroceder para que sienta que es imposible seguir adelante de esta manera y que, en vez de desarrollarme a través de mi egoísmo y placeres, tengo que hacerlo a través de la intención de otorgar.

Por lo tanto, todos los placeres que la persona recibe, a partir de la edad adulta, son perjudiciales para ella, como lo es también que una persona hurgue en su herida. ¿Cuán profundamente hemos de sumergirnos en este mal para comprender que no podemos seguir así, como niños que han crecido y a los que la naturaleza ya no les permite disfrutar de la vida sin cuidado, sino que exige de ellos otorgamiento?

Cómo de profundo tendremos que “hurgar en nuestra herida” es algo que depende de nosotros. Se nos han dado todos los medios y las explicaciones, y nos han llevado al estudio, los libros, y el grupo, que es el lugar que tenemos que tomarnos en serio y en el que pensar en lo que tenemos que añadir a nuestras vidas, a fin de desarrollarnos correctamente.

Lo que estamos haciendo es agregar, al “dulce vs. amargo”, el discernimiento de “verdadero vs. falso” a diferencia de los niños que sólo entienden “amargo y dulce.” Esto lo hacemos con el fin de no seguir siendo niños para el resto de nuestras vidas; como está dicho: “¿Qué hacer con los niños que han envejecido?”, tenemos que empezar a actuar según el principio de “verdadero vs falso”. Sin embargo, no debemos borrar “dulce vs amargo”, sino más bien construir una nueva actitud ante la vida por encima de esto. Sólo será posible si atraemos hacia nosotros la Luz Superior, a través del estudio de la Cabalá.

(Extracto de la 4 ª parte de la lección diaria de Cábala 7/18/10, Introducción al Libro, panim Meirot uMasbirot.)

El origen de mis genes espirituales

Séptima parte del Estudio de las Diez Sefirot por Baal HaSulam, conversaciones sobre el descenso de los mundos de Arriba hacia abajo y su ruptura. Tenemos que saber esto para poder comprender la naturaleza de las cosas y por lo tanto entender cómo ascender mediante nuestra preparación para esta elevación, con pequeñas correcciones y con acciones indirectas adicionales.

Cada una de nuestras pequeñas acciones es la base para una mayor en el futuro. Durante el descenso de los mundos, una inmensa ruptura dio nacimiento a un sinnúmero de acciones menores. Y ahora, durante la ascensión de abajo hacia arriba, estamos llevando a cabo numerosas acciones menores, que dan lugar a un gran acto de corrección. De este modo, las correcciones pequeñas se funden en un estado final completamente corregido: Gmar Tikún.

Sin duda, estudiamos principalmente para atraer la Luz que Reforma. Aún así, tenemos que ser un tanto conscientes de los procesos que ocurren en la espiritualidad. Estudiamos la ruptura de los mundos con tanto detalle con el fin de justificarlo y entender por qué fue necesario.

Gracias a la ruptura, estamos “abajo” en este mundo, pero tenemos toda la información necesaria (Reshimot) para ascender y alcanzar nuestra corrección completa. Sólo falta la Luz Superior que recoja todos estos datos y los conecte con nuestra materia (el deseo) y la consecución de uno sobre otro.

Las Reshimot son algo parecido a un programa de ordenador. Si tuviera que instalar algún software en mi ordenador, organizaría el contenido de manera que el programa lo dictara, adoptando la forma del propio programa. Las Reshimot funcionan exactamente igual. Tengo que “coser” (actualizar) cada nuevo Reshimó en mi materia para que éste la “formatee”, “organice”, “sistematice” y “esculpa” de una manera específica.

Tengo un gen de información (Reshimó), y la materia (el deseo) también está siendo revelada. Mi tarea es poner uno sobre el otro y organizarlos correctamente, lo que se hace mediante la Luz Circundante. En otras palabras, tenemos dos elementos necesarios, sólo falta el tercero: la fuerza del Creador.

Esta séptima parte del TES (Talmud Eser Sefirot – El Estudio de las Diez Sefirot) habla de la ruptura de los mundos, explica de dónde proceden los genes informativos, y nos ayuda a sentir nuestra esencia.

(De la tercera parte de la lección diaria de Cábala, TES, del 15 de julio de 2010.)

Por medio de los amigos entro a “Ein Sof” (el infinito)

Como empezar a ver la Luz Superior

Pregunta: ¿Quisiera saber qué es la Luz que Reforma? ¿Cómo es que la sentimos? ¿Es algo agradable que ilumina nuestro camino?

Respuesta: Esta Luz es la fuerza que empieza a reformarme. De pronto noto que percibo el mundo de otra manera. Lo que cambió es mi perspectiva de las cosas y mi actitud hacia las personas. Me vuelvo más tolerante comprensivo y más amable hacia los demás. Me vuelvo compasivo y empiezo a aceptar a las personas tal y como son. Siento que estamos todos unidos en un solo sistema.

Los siento más cercanos a mí y empiezo a disculparlos, como si fueran mis hijos. Les percibo como partes de mi mismo. No tengo consciencia de cómo y por qué todo esto está sucediendo, pero empiezo a disculparlos a todos. Lo que antes odiaba y no podía soportar, ya no me parece tan terrible. Hago concesiones como si se tratara de personas muy cercanas a mí.

Así actúa la Luz sobre nosotros. No la vemos, debido a que no nos ilumina y no nos deslumbra como lo haría una linterna. La Luz nos afecta desde nuestro interior. La atraemos para que trabaje dentro de nosotros y reforme nuestras propiedades.

(Extracto de la lección sobre el artículo, La ciencia Cabalá y su esencia, correspondiente al 16 de julio 2010)

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