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Artículo de Cabalá en un periódico de Puerto Rico, El Vocero

El periódico El Vocero de Puerto Rico publicó mi artículo, Deseo: El mecanismo del cambio, dentro de la sección de Bienestar

La física del mundo espiritual

Pregunta: ¿Por qué el Creador no responderá a mis peticiones, sin importar cuánto Le grite? 
Respuesta: Esto es porque aún no es una petición correcta, sino la “rabieta de un niño” al que nadie presta demasiada atención. Un grito es un deseo. Cuando un adulto grita y llora, es señal de que algo grave ha ocurrido. Ser un “adulto” significa poseer un deseo clarificado, entender lo que quieres. Necesitamos clarificar nuestro deseo. Si nuestro llanto interno, el deseo interior, se adapta a la Luz, la Luz se revelará en él y nos permitirá sentir una realidad espiritual.

En esencia, estamos estudiando la física del mundo espiritual, las leyes precisas de la interacción entre la Luz y el deseo. La Luz ha construido el deseo con cinco partes, cada parte se subdivide en otras cinco, y éstas en otras cinco. En total, hay 125 grados a través de los que el deseo puede llegar a ser como la Luz, es decir, hay 125 pasos para elevar el deseo hacia arriba por la escalera espiritual hacia la Luz hasta que se convierte en Él.
¿Qué significa el grito? Es un deseo para el logro de una mayor similitud a la Luz que yo mismo desarrollo dentro de mí. Una vez realizo las acciones adecuadas y me llevo a mí mismo a la semejanza de la Luz, ¡la Luz se revela! Pero si no realizo las acciones correctas, la Luz no se revelará.
Por esta razón, no hay necesidad de gritar. Lo que se necesita es que cambies tu deseo hasta alcanzar la Luz. Para la transición de un estado a otro, para cambiarte a ti mismo en tal medida que asciendas al grado siguiente, tienes que prepararse durante varios meses, o tal vez años, o incluso vidas. Todo depende del entorno, de tu perseverancia y presión, y de tus esfuerzos para acelerar el tiempo.

Sin embargo, la Luz no “auspicia” a nadie. Nadie tiene oportunidad alguna de gritar de una manera especial para que Él le ayude. Se trata de leyes estrictas, como en la física: o te adaptas al paso siguiente o no. Si tienes la fuerza suficiente para moverte por ti mismo, entonces te mueves y si no, entonces te quedas parado. Si tengo que mover una carga de gran tamaño, sólo seré capaz de moverla cuando mi fuerza se vuelva al menos una onza mayor que la carga, pero no antes.
Esta es la razón por la que la sabiduría de la Cabalá nos enseña cómo atraer la Luz que nos aportará una fuerza adicional para llegar a ser como ella. Puedo atraer la Luz llamada “Luz Circundante” o la “Luz que reforma” desde el estado al que quiero ascender. Esta Luz influirá en mi deseo y me elevará. Me hará similar a ese Grado Superior del que viene la Luz. Mientras tanto, soy incapaz de cambiar por mí mismo.

La sabiduría de la Cabalá al completo trata sobre aprender a atraer esta Luz Superior mientras permanecemos abajo. En cuanto a esto, está escrito: “He creado la inclinación mala y egoísta y la Torá como el medio para su corrección debido a que la Luz en ella, Reforma”.

(De la primera parte de la lección diaria de Cábala, artículo “La Materia del Logro Espiritual” del 16 de julio de 2010.)

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El Zohar, Capítulo, Lej Leja  (Vete por ti)-  Ítem 32: “Y Yo te convertiré en una gran nación”… “Y te bendeciré”, … Al retirarse de la línea derecha que no está mitigada con la izquierda, fue merecedor de la iluminación de la derecha que está mezclada con la izquierda…

 Debido a que se retiró de la iluminación de la izquierda que no está mezclada con la derecha, él fue merecedor de la promesa implicada en las palabras, “Y (Yo) engrandeceré tu nombre”, que es la iluminación de la izquierda que se mezcló con Jasadim en la derecha.
 … “Y serás bendición”, que es la iluminación de la línea media
.

 El avance a lo largo de las tres líneas es como caminar con dos piernas: de un lado está la fuerza del otorgamiento (la línea derecha), y en el otro, la fuerza de la recepción (la línea izquierda). Uno utiliza estas dos fuerzas o líneas para avanzar, intensificando en una y luego en la otra. Sin embargo, la dirección a la que accede, la cual también determina cómo se activan estas dos fuerzas, derecha e izquierda, es llamada la línea media.

 Por lo tanto, la línea media no es una tercera fuerza. ¡No hay tercera fuerza! La línea media es la correcta combinación de las líneas izquierda y derecha. La combinación correcta garantiza el progreso, avance, primero a través del dominio de la calidad de juicio y luego de la misericordia, primero el bien y luego el mal. Uno desencadena la revelación de las fuerzas del mal, la que empuja al hombre desde atrás. La otra revela las fuerzas que lo atraen hacia adelante. El hombre avanza con la ayuda de estas dos fuerzas. Son como don reinos a través de los cuales uno controla y avanza por sí mismo. Existe toda una ciencia sobre cómo usarlas.

La Sabiduría de la Cabalá, es llamada la tercera línea, el “camino dorado”. Es el método del uso correcto de estas dos fuerzas de la Naturaleza: la fuerza de la recepción y la fuerza del otorgamiento, más y menos. Las ciencias, en el mundo corporal supone también la habilidad del uso de estas dos fuerzas naturales: desde la energía atómica, la cual contiene también “más” y “menos”, hasta las moléculas que se unen y se dividen de acuerdo a esta base de valencias positivas y negativas. Todo está compuesto por estas dos fuerzas opuestas.  

 Por lo tanto, el estudio correcto se basa en aprender cómo utilizar estas dos bases naturales (La Luz y el deseo, el más y el menos) , para fusionarlas en una sola, y reunir todo el sistema arriba en el universo infinito que incluye todo. Tenemos que aprender para que los “mecanismos” que construimos a través de esta unificación, como un “motor”, “refrigerador”, “aire acondicionado”, y demás, todos trabajen en su mejor, óptima forma.

Esencialmente, la sabiduría entera, se reduce a extraer el máximo beneficio de estas dos fuerzas. Y estamos en medio de ellas, en la llamada “línea media”.

 (Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 15 de julio de 2010. El Zohar.) 

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Una pregunta que recibí: ¿Puede una persona, con una intención correcta, afectar a todo el grupo que lee El Zohar sin intención?

Mi respuesta: Cuando leemos El Zohar juntos, nos esforzamos por unirnos. Estamos reunidos en un mismo grupo para que no haya diferencia entre un estudiante avanzado y un principiante; uno destacado y otro que no. Juntos en un grupo todos somos iguales.

Cada uno de nosotros puede estar en un cierto estado: uno acaba de empezar y no logra reconocer dónde está, mientras que otro ha estudiado El Zohar por algún tiempo y ya se ha ganado una cierta imagen de él. Sin embargo, ambos experimentan diferentes estados. Tal vez hoy una persona se siente especialmente adaptada e inspirada, pero hay veces en que no es capaz de sintonizar de ninguna de las maneras; se halla como inconsciente. Puede ser que ayer tuviera una gran claridad y hoy, esa misma persona, es incapaz de ordenar sus pensamientos.

Por lo tanto, todo depende de la masa colectiva de los que estudian juntos, y de qué tan bien, a través de un esfuerzo unificado, son capaces de sentir que esta masa contiene a cada uno dentro de ella. Resulta que los que tienen una aguda claridad hoy ayudan a los que ahora están sin vida. Es más, los unos se benefician de los otros.

De hecho, la persona ahora inspirada carece de la fuerza del deseo egoísta (Aviut), pero la recibe de los que actualmente están en un estado muerto, y viceversa. De esta manera, cuando hay gran inspiración, y Aviut al mismo tiempo, entonces al unísono nos ayudamos unos a otros para recibir una oportunidad de progresar. Así, cuando nos conectamos y traemos ambas premisas a la vez, funciona y da buenos resultados. Por el contrario, si sólo los que están ardiendo de  inspiración vienen a estudiar hoy, mientras aquellos que se sienten sin vida  se quedan en la cama, no ganaremos nada. No tendremos la suficiente fuerza  de deseo egoísta para avanzar.

Nuestro gran deseo atrae la Luz que  Reforma. Ardemos con el deseo por recibirla y, Ésta viene. Pero ¿en dónde entra la Luz? ¿Dónde está tu deseo egoísta para que pueda influir? Sin embargo, cuando varios  amigos “muertos” se sientan a tu lado, la Luz les influye y les devuelve a la vida. Y mañana se cambian de lugar, y vuelta a empezar, de forma inversa.

Nosotros no comprendemos plenamente el potencial único de un grupo. Sin él, el progreso espiritual es imposible.

(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de julio 2010, El Zohar.)

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Pregunta: “¿Cuál es el propósito de la creación?

Respuesta: ¡Disfrutar al igual que el Creador!

Pregunta: ¿Esta es una afirmación correcta: “Si todos los judíos observaran las 613 Mitzvot, entonces desaparecería el anti semitismo?

Respuesta: Sí lo es. Sin embargo, no se refiere a las acciones terrenales, sino más bien a corregir los 613 deseos que integran el alma. Si los judíos corrigieran sus almas, la Luz pasaría a todas las almas del mundo (ver, la Introducción al Libro del Zohar, Ítems, 70-71). Se debe a que sus almas ya han estado en el atributo del otorgamiento y lo perdieron. Por lo tanto, ellos tienen que ser los primeros en regresar a ello para servir de canal entre el Creador y las almas del mundo.

La razón del antisemitismo proviene del hecho que los judíos ignoran su misión. De esta forma, el Creador los apresura hacia su altísima misión. Al mismo tiempo, las naciones del mundo subconscientemente perciben esta misión y como resultado sienten odio.

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Queridos amigos, hagan sus preguntas acerca de estos pasajes de los escritos de los grandes cabalistas. Prometo darles respuesta. Los comentarios entre paréntesis son míos.

La conducción del Creador tiene una intención

Es entendido por nosotros que de todos los sistemas de la naturaleza que se despliegan ante nuestros ojos, (el desarrollo intencionado bajo la supervisión superior del Creador, o la Naturaleza, lo cual es lo mismo)  en los cuales cada pequeña criatura de cualesquiera de las cuatro categorías: Inanimado, vegetativo, animado y hablante, en forma particular y general, encontramos en ellas la supervisión objetiva; es decir, un crecimiento lento y gradual (necesario) por medio del desarrollo de causa y efecto, como la fruta en un árbol, la cual es supervisada con un objetivo bueno para que finalmente llegue a ser  una fruta agradable, dulce y bella. (El propósito del desarrollo del hombre es el mismo: alcanzar un estado de perfección)

            Sal y pregunta a un botánico, por cuántos estados atraviesa la fruta desde que es visible hasta que llega a su objetivo, al final de su maduración. Que todos sus estados (absolutamente todos) precedentes no son suficientes ya que no nos muestran ningún indicio adecuado de su final dulce y bello, sino que como para hacernos enojar, nos muestran lo opuesto de la forma terminada. (Correcta y perfecta.)

            Es decir, que mientras más dulce es la fruta al final, ella en sus estados de desarrollo previos, se encuentra más amarga y fea. (Puesto que el estado final es el estado corregido original, entonces naturalmente entre mayores son las imperfecciones que aparecen en una criatura determinado, más perfecta será en su estado final.)

–          Baal Ha Sulam, La esencia de la religión y su propósito

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Venimos a la ciudad del rey todos juntos

Lección diaria de Cabalá del 19 de Julio 2010

Rabash, Shlavei HaSulam, En mi lecho por la noche

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El Libro del Zohar, Capítulo Lej Leja (Vete por ti), Ítem 68

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Rav Yehuda Ashlag, Talmud Eser Sefirot, Vol. 2, Parte 7, Ítem 5, Lección 13

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Rav Yehuda Ashlag, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot, Ítem 20, Lección 17

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¡Todos los tesoros están frente a ti!

Una pregunta que recibí: Estudio El Zohar todos los días, pero yo no siento nada aparte de mi deseo que es cada vez mayor. ¿Estoy avanzando en la dirección correcta?
Mi respuesta: Esto es muy bueno. Si su deseo es cada vez mayor día con día, entonces no hace falta nada más. A pesar de que un creciente deseo traiga decepción, hay que verlo como una recompensa. Esto es porque el deseo o la falta de satisfacción es la fuerza que te impulsa a seguir. Cuando tienes un deseo vacío, sientes que te falta la unidad con el Creador, el sentimiento de conexión con Él, la calidad de otorgamiento.

Por lo tanto, el deseo correcto es una recompensa. En nuestro mundo hay que lograr la satisfacción, pero en el mundo espiritual se tiene que conseguir una vasija espiritual, un deseo. La satisfacción está siempre allí. ¡Te invitamos a venir y tomarla! Pero ¿qué vas a ponerle? Esa es la pregunta.
En este momento hay tesoros espirituales a tu alrededor: “diamantes”,” oro “,” dinero “, y todo lo que puedes desear. Simplemente no tienes el deseo, por eso es que no los reconoces. ¡El espacio que te rodea parece vacío! Todas las mejores cosas que puedes desear ya están frente a ti, pero es como si te hubieran amordazado y atado de brazos y  piernas, y entonces te ubicaran delante de este tesoro y te dijeran: “¡Es tuyo!” Pero, ¿cómo es tuyo si no lo puedes tomar?
Es necesario desarrollar o preparar el deseo, la vasija espiritual. Eso es todo lo que tenemos que hacer. Por lo tanto, nuestra recompensa es el deseo o la aspiración, y tiene que ser creado por la Luz. Tenemos que cambiar nuestra percepción, nuestra postura hacia la recompensa y el castigo. En nuestro mundo el castigo es el deseo o la sensación de carencia, mientras que la recompensa es la satisfacción que te calma porque vives en el interior del deseo de disfrutar.
Sin embargo, si estás dentro del deseo de otorgar y tienes el deseo de dar, esto es una recompensa. ¿Por qué es tan grande la diferencia? Es consecuencia de la restricción. La restricción se realizó en la recepción, pero no hay restricciones en el otorgamiento.

Si ya tienes el deseo de otorgar, entonces todo se abre frente a ti y todo se revela en la misma medida. ¡Dentro del deseo de otorgar se empieza a ver en la Luz Reflejada todo lo que está alrededor tuyo, y estás invitado a tomarlo!
Así es como poco a poco, de un día para otro, El Zohar cambia la visión y la dirección de nuestro pensamiento, mediante la construcción de una nueva y diferente actitud ante la vida en las fases de avance espiritual.
(Extracto de la segunda parte de la lección diaria correspondiente al  18 de julio 2010 Cabalá, el Zohar.)

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No hay nada nuevo bajo el sol…

Pregunta: ¿Si todo está preparado con anticipación, entonces en dónde está la participación de la criatura en todo este proceso? Parece que ella recibe todo desde arriba y todo está predeterminado…

Mi respuesta: ¡Por supuesto que sí! Si le obsequio a mi hijo unos Legos para jugar, o le compro comida para bebé, todo esto está elaborado por unas fábricas y unos laboratorios. ¿Acaso esto no está preparado con anticipación? Todo está preparado de antemano. Pero el niño crece y se vuelve independiente por estos medios. Él trata de crecer y debido a esto madura y desarrolla su propia personalidad basándose en todo esto que fue preparado para él previamente. Así es como nos desarrollamos.

Por lo tanto,  no podemos hacer nada nuevo. Como está escrito:” Vamos a comer lo guardado con antelación”. Todo sucede según las Reshimot que están depositadas en nosotros. Pero atraemos las luces para que ellas nos revelen estas Reshimot. Atraemos la Luz Circundante para entender qué debemos hacer y realizar aclaraciones.

Participamos en las acciones del Creador como socios. Por eso nuestro trabajo se llama el trabajo del Creador. Pero por esto aprendemos a ser semejantes a Él y avanzamos de la etapa  de la “concepción” hasta la “alimentación” y después a la “maduración”. 

Después, en la etapa del “regreso con ayuda del amor” ya actuamos como el Creador. ¿Pero qué significa “como el Creador”? Las fuerzas son de Él, y nosotros sólo revelamos qué debemos hacer y cómo.  Cuando logramos la corrección total (Gmar Tikun) esto significa que hemos revelado todas las acciones del Creador sobre nosotros mismos y con estas acciones somos como unos socios activos es decir, deseamos que estas acciones se ejecuten. Se trata de esto y nada más.

Por esto está escrito que nos corregimos nosotros mismos. Con cada acción cumplida me corrijo a sí mismo, es decir,  que estoy de acuerdo, deseo, me uno con esa misma acción con todo mi corazón. De este modo logramos la corrección final.

Y después de la corrección final, cuando me convierto y me hago semejante al Creador es posible que existan otras acciones que cumplir independientemente de la Fuerza Superior, de modo más autónomo. Pero no tenemos ninguna noción sobre esto. Sobre las etapas posteriores no habla la ciencia de la Cabalá.

 (Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 15 de julio 2010).

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