Ayúdame hoy y yo te ayudaré mañana

Una pregunta que recibí: ¿Puede una persona, con una intención correcta, afectar a todo el grupo que lee El Zohar sin intención?

Mi respuesta: Cuando leemos El Zohar juntos, nos esforzamos por unirnos. Estamos reunidos en un mismo grupo para que no haya diferencia entre un estudiante avanzado y un principiante; uno destacado y otro que no. Juntos en un grupo todos somos iguales.

Cada uno de nosotros puede estar en un cierto estado: uno acaba de empezar y no logra reconocer dónde está, mientras que otro ha estudiado El Zohar por algún tiempo y ya se ha ganado una cierta imagen de él. Sin embargo, ambos experimentan diferentes estados. Tal vez hoy una persona se siente especialmente adaptada e inspirada, pero hay veces en que no es capaz de sintonizar de ninguna de las maneras; se halla como inconsciente. Puede ser que ayer tuviera una gran claridad y hoy, esa misma persona, es incapaz de ordenar sus pensamientos.

Por lo tanto, todo depende de la masa colectiva de los que estudian juntos, y de qué tan bien, a través de un esfuerzo unificado, son capaces de sentir que esta masa contiene a cada uno dentro de ella. Resulta que los que tienen una aguda claridad hoy ayudan a los que ahora están sin vida. Es más, los unos se benefician de los otros.

De hecho, la persona ahora inspirada carece de la fuerza del deseo egoísta (Aviut), pero la recibe de los que actualmente están en un estado muerto, y viceversa. De esta manera, cuando hay gran inspiración, y Aviut al mismo tiempo, entonces al unísono nos ayudamos unos a otros para recibir una oportunidad de progresar. Así, cuando nos conectamos y traemos ambas premisas a la vez, funciona y da buenos resultados. Por el contrario, si sólo los que están ardiendo de  inspiración vienen a estudiar hoy, mientras aquellos que se sienten sin vida  se quedan en la cama, no ganaremos nada. No tendremos la suficiente fuerza  de deseo egoísta para avanzar.

Nuestro gran deseo atrae la Luz que  Reforma. Ardemos con el deseo por recibirla y, Ésta viene. Pero ¿en dónde entra la Luz? ¿Dónde está tu deseo egoísta para que pueda influir? Sin embargo, cuando varios  amigos “muertos” se sientan a tu lado, la Luz les influye y les devuelve a la vida. Y mañana se cambian de lugar, y vuelta a empezar, de forma inversa.

Nosotros no comprendemos plenamente el potencial único de un grupo. Sin él, el progreso espiritual es imposible.

(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de julio 2010, El Zohar.)

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