Sintonizándose con la frecuencia del Creador

Todo aquello de lo que nos hablan los cabalistas ocurrió en sus sensaciones. Sin embargo, también está sucediendo dentro de mí, dentro de mi materia (Kli), ¡Aun así no lo percibo! Necesito recibir las propiedades de los mismos procesos que deseo percibir, entonces seré capaz de sentirlos.

Todas las acciones descritas en el Estudio de los Diez Sefirot ocurren dentro de nosotros; un número infinito de acciones tienen lugar cada momento. Y aun así, no las percibimos porque existimos “sin consciencia (espiritual).” De la misma manera, en el mundo corporal, estoy siendo inundado por un sinnúmero de ondas. Transmitidas por numerosos dispositivos electrónicos, millones de conversaciones telefónicas y todos los canales de radio y televisión pasan justo a través de mí. Podemos reconocer esas frecuencias con la ayuda de varios dispositivos.

De forma similar, residimos en el ambiente espiritual donde las actividades descritas por los cabalistas están constantemente ocurriendo. Debemos aprender a percibirlas. Debemos desarrollar una sensibilidad hacia el otorgamiento. Necesitamos ser aptos para determinar qué es, a quién otorgar, basado en qué, qué recompensa viene con ello, y si vale la pena hacerlo o no.

Si empiezo a analizarlo, desarrollaré un sensor dentro de mí que será capaz de reconocer las propiedades de otorgamiento. Como resultado, comenzaré a “escuchar” frecuencias de otorgamiento como ondas de radio. Me “saldrá” un transmisor que será capaz de recibir varios tipos de frecuencias de otorgamiento que son llamadas las Luces. A través de esas Luces, comenzaré a percibir las fuentes de las que vienen, hacia donde van, hacia quién, y por qué propósito. Y al final pero no menos importante, ¡llegaré a saber que esta estación que está generando esas ondas es el Creador! Pero esto se volverá posible solo si yo construyo un receptor (“radio”) dentro de mí, que pueda “leer” tales propiedades.

De hecho, de acuerdo a la ley de equivalencia de forma (resonancia), para recibir esas frecuencias, tengo que crear una similar dentro de mí. En esas ondas internas y externas, hay una característica común: “la onda portadora.” En la onda externa, sin embargo, hay una onda más, acompañante, que está contenida en la principal; es esta última la que trae la información para mí.
Al crear la onda de la misma frecuencia (por ejemplo, 93 MHz) en tu “radio” (tu alma), serás capaz de recibir la señal externa (el Creador), de discernir la “señal válida:” una onda (una voz, canción, o mensaje del Creador)

La radio espiritual funciona bajo el mismo principio que lo corporal dado que la naturaleza no cambia. Nosotros y el Creador necesitamos una base común, esta frecuencia (93 MHz), la fuerza de otorgamiento, traslapada con una diminuta señal para tu recepción. Esta señal entra en ti, y tú la recibes. Cuando te alineas con la onda entrante en su propiedad de otorgamiento, esta trae un atributo adicional menor para tu habilidad de recibir, la Luz de Jojmá que te llena. 
  De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de julio 2010, Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot.)

Material Relacionado:

La fórmula del nivel superior

El amor es más fuerte que una explosión nuclear

Captar la onda correcta

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: