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Los cabalistas acerca de la esencia de la sabiduría de la Cabalá – Parte 12

Queridos amigos, hagan sus preguntas acerca de estos fragmentos de los escritos de los grandes cabalistas. Prometo darles respuesta.  Los comentarios entre paréntesis son míos.

La realidad contenida en la ciencia de la Cabalá

La Cabalá no utiliza nombres y denominaciones fuera del aspecto de la realidad (que alcanzamos con nuestros sentidos y entonces examinamos en nuestra mente) y autenticidad (revelados a nosotros en la medida de nuestra corrección). Esta es una regla inflexible (absoluta) para todos los sabios de la Cabalá: “Todo lo que no alcancemos, (claramente en nuestras cualidades corregidas) no lo definiremos (es imposible hacerlo) por nombre ni palabra”. (Se debe a que un nombre explica la cualidad del objeto que se ha alcanzado, y la cualidad se alcanza en el grado de la semejanza con las cualidades del objeto, de acuerdo a la ley de equivalencia de la forma: únicamente se alcanza la semejanza.)

Y aquí es necesario que entiendas, que el significado de la palabra Hasagá (alcance) es: El grado final en el entendimiento. Esto ha sido tomado de la frase “Ki Tasig Yadjá” (pues tu mano alcanzará); es decir, antes que algo se esclarezca ante los ojos con  completa determinación, como que fue agarrado con las manos, los Cabalistas no lo consideran con el nombre de “Hasagá”, sino que lo llaman con distintas denominaciones como “Havaná” (entendimiento), “Haskala”,* (sabiduría), etc.

*La palabra Haskalá se entiende también como: cultura, erudición, aprendizaje, etc.

– Baal HaSulam, La esencia de la Sabiduría de la Cabalá

La revelación de la vida eterna cuando todos estemos unidos como iguales

Del artículo de Baal HaSulam,  Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirotAhora puedes entender lo que ellos dijeron (Sanhedrín 98.71): “El Hijo de David llega en una generación que es toda digna, o toda indigna”. Esto nos deja muy perplejos. Ya que aparentemente, mientras hay unos cuantos justos en la generación, ellos detienen la redención, pero si fallecieran, Dios libre, todos los justos de la tierra, ¿el Mesías será capaz de venir? Me pregunto.

Ciertamente, debemos entender a fondo que este tema de la redención y la venida del Mesías que esperamos, será pronto en nuestros días, Amén, es la integridad más alta de logro y conocimiento, como está escrito (Jeremías 31:34), “Y no tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: ‘Conoce al Señor, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande”, sino que con la entereza de la mente, se completarán los cuerpos, también, como está escrito (Isaías 65:20), “el joven morirá a los cien años”.

Y cuando los Hijos de Israel sean llenados con la completa razón, las fuentes de inteligencia y conocimientos fluirán más allá de las fronteras de Israel, bañando a todas las naciones del mundo, como está escrito (Isaías 11:9), “porque la tierra estará llena del conocimiento del Señor”, y como está escrito, “y fluirán hacia el Señor y Su bondad”.

 Cada persona tiene que alcanzar el grado que se llama “Mesías“. Este grado sólo puede lograrse mediante la difusión del conocimiento del Creador, lo que significa diseminar la  Cábala en el mundo y a todas las naciones. Esto no tiene nada que ver con el poder de la nación de Israel, pero si con la promoción de la idea de la corrección de la naturaleza humana, la humanidad entenderá esta idea y capturará sus corazones.

Esto se conoce como el “El Rey Mesías” el Reino de Isra-El, la intención de alcanzar al Creador a través de la equivalencia de forma, cuando todo el mundo se una como iguales en concesión mutua, revelando con ello la Fuerza Superior y la vida eterna. Este trabajo debe hacerlo cada persona.

Sin embargo, existe una responsabilidad más que el grupo de personas que recibieron este método de corrección en la Antigua Babilonia, debe completar. Este grupo llamado la nación de Israel ya ha practicado la corrección en el pasado, y luego cayó en el mismo estado que el resto de los “babilonios,” mezclándose con ellos y ahora debe someterse a la corrección, en primer lugar porque este grupo contiene el registro de sus últimos estados corregidos.

A la diseminación del método de corrección en el mundo se le denomina El Tiempo del Mesías.

(De la cuarta parte de la Lección Diaria de Cábala del 1 de agosto 2010, Introducción al libro de Panim Meirut uMasbirot.)

No esperes que el reloj suene arriba

Ante todo hay que agradecer que nos lleguen las preguntas de nuestro ego: ¿quién?, ¿qué?, pues se despiertan durante el encuentro del Creador, Moisés y Faraón. El Faraón le dice a Moisés: “¿Quién es el Creador para que yo escuche Su voz?” Con esto ya estas descubriendo dentro de ti el punto “Moisés”, que llega desde el Creador hasta el Faraón y entonces se revelan en ti estas preguntas. Son las preguntas que ya no están en el nivel de este mundo sino en el nivel espiritual. Ahora hay que ir más allá y desarrollarlas todavía más.

¿Recuerdan qué es lo que pasó, como consecuencia de todas estas preguntas, tal como lo relata la Torá? Moisés tiene miedo pero no tiene solución. Y una y otra vez llega junto al Creador, al Faraón, y Faraón, nuestro deseo egoísta, recibe los golpes. Así progresa el hombre.

El Creador dice que a propósito endurece el corazón del Faraón, nuestro ego. Y de repente nos invaden distintos cálculos egoístas, de nuevo se despierta el interés hacia este mundo que parece  estar lleno de las posibilidades. Pensamos que se puede alcanzar el éxito y no entendemos por qué lo abandonamos; ¿dónde está el respeto, el dinero, el poder, la posibilidad de afianzarse a ello  no menos que lo demás?

Todavía tendremos una multitud de preguntas de esta índole y el avance sólo será posible con la ayuda del entorno. Vemos, que hasta que no pasen todas estas “plagas de Egipto”, no se une “el pueblo de Israel” dentro de nosotros. Esto sucede sólo antes del mismísimo final. Y por ahora hay que resistir.

Y toda la fuerza, toda la luz del Creador, la ayuda superior, la podemos recibir sólo a través del entorno; no hay otro camino. La luz llega de los libros cabalistas, pero si no estás conectado con el entorno, éste no actúa sobre ti. Para encontrar al Creador y junto con Él ir al Faraón, necesitas el entorno y las fuentes.

Y así hay que responder a estas preguntas incluso antes de que se despierten en nosotros. No esperes que el reloj suene arriba y lleguen las plagas del Egipto. Empieza ahora a invertir en el grupo y preparar un fuerte apoyo. Si el grupo te da la fuerza, podrás progresar sin sentir las caídas. Tu auto siempre va a correr veloz con este combustible.

(De la lección sobre el artículo de Rabash correspondiente al 3 de agosto 2010).

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Lección diaria de Cabalá del 3 de agosto 2010

Rabash, Shlavei HaSulam, Estas son las generaciones de Noé

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El Libro del Zohar, Capítulo Lej Leja (Vete por ti) Ítem 302

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Rav Yehuda Ashlag, Talmud Eser Sefirot, Vol. 6, Part 15, Item 7, Lesson 6

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Rav Yehuda Ashlag, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot,” Ítem 6, Lección 6

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El amplificador de las señales espirituales

Pregunta: En el trabajo con las tres líneas, la línea izquierda parece ser grande, pesada y gruesa, porque incluye en sí toda nuestra inclinación al mal. En contraste, la derecha parece ligera, y funciona sólo como un “condimento”. ¿Esto es sólo mi sensación personal?

Mi respuesta: Por supuesto la persona se ve a sí misma como una “sustancia” muy importante, que es dueña de todo el mundo material con todo su egoísmo. Es un peso tremendo.  Y del otro lado está lo espiritual, un “espíritu” (Ruaj) ligero e incorpóreo. Y pensamos: ¿Cuál puede ser su fuerza si no la sentimos?

En la física quántica investigamos las partículas elementales que no se pueden “captar” sino que las detectamos por la desviación de una aguja. Sabemos por nuestro mundo que las fuerzas más invisibles, son también las más poderosas. De igual forma, la realidad espiritual define y retiene todo en su “red” al aplicar su poder. Todo lo que ocurre procede de las fuerzas interiores cuya acción se materializa y como resultado vemos las partículas elementales y todo nuestro universo. La energía espiritual crea todo el mundo espiritual.

Por eso es imposible medir y comparar la fuerza de la Luz con la fuerza de la materia. La Luz creó sólo un punto negro “Yesh mi Ain” (existencia de la ausencia). Y este punto no cambia, se queda como un punto.  Dentro de este punto empieza un proceso de aprehensión: ¡Soy oscuro! ¡Soy distinto a la Luz! ¿Qué tan distinto soy?  ¿Es posible que sea tan distinto?

Entonces, esta divergencia enorme, que de hecho está representada por tan sólo este punto negro, se amplía en la medida en que percibe  su naturaleza mala, creando así todos los mundos.  Pero realmente este  punto es la esencia de todo lo que hay; toda su fuerza procede de la Luz.

Debido a la presencia de la Luz y su pequeño deseo, el punto puede producir la Luz Reflejante. Es como en un amplificador que produce una señal muy débil en su entrada, pero al aplicar una fuerza exterior para aumentar esta débil señal inicial, la intensifica y, por lo tanto la convierte en una poderosa señal en su salida. De esta manera usas la energía “exterior” de la Luz, la aplicas a tu minúsculo deseo por lo espiritual, y logras hacer cambios enormes.

Por eso, con tu deseo de producir la Luz Reflejada y devolver otorgamiento al Creador, pones en funcionamiento toda la potencia de la Luz, la fuerza del Creador, aplicándola a tu deseo pequeño, y entonces surge una intensa  Luz Reflejada que es igual a la fuerza que tiene la Luz Directa, la influencia del Creador.

(De la lección sobre el libro del Zohar, correspondiente al 30 de julio 2010).

Si estás preocupado por tu destino

Pregunta: Últimamente la gente me pregunta, “¿Qué es la ciencia de la Cabalá?” Y yo no puedo dar una definición sencilla en una sola frase. ¿Cómo explico todo lo que aprendemos? ¿Es el amor al prójimo?

Respuesta: Estamos aprendiendo a revelar la Fuerza Superior que nos controla. Según la definición de Baal HaSulam, “La Cabalá es la revelación del Creador a sus criaturas”. El amor por el prójimo es tan sólo un medio. La revelación de tu inclinación al mal es también un medio, y la Torá es un medio para corregir esa inclinación. El resultado de todos esos esfuerzos es la revelación del Creador.

Sin embargo, una persona normal se sentirá muy confundida por la palabra “Creador”, y lo más probable es que lo relacione con la religión. Por lo tanto, debemos explicar que hay una fuerza en nuestro mundo que lo controla todo, que lo pone todo en marcha y necesitamos estudiarla.

De hecho, nuestro destino depende de esto.  La ciencia de la Cabalá nos revela la Fuerza Superior y entonces comenzamos a entender todo lo que nos sucede en la vida. Esta explicación es más accesible a las personas porque todo el mundo está preocupado por su destino.

 (De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 2 de agosto 2010, sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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Se sabe que el Creador creo sólo el deseo de disfrutar. Este deseo, “el cuerpo”, desarrolla y produce una mente o “cabeza” dentro de sí mismo para ayudarle a alcanzar lo que desea. Toda la mente o la “cabeza” trabaja para el deseo de disfrutar, el “cuerpo”.  Si el deseo, o “cuerpo” necesita algo, entonces la mente (o la cabeza), comienza a actuar para lograr lo que desea. Si el cuerpo no necesita nada, entonces es como si no existiera una mente o una “cabeza”. Por lo tanto, la presencia de la mente o “cabeza” se define por el tamaño o el nivel del deseo.

Cuando estudiamos el Talmud Eser Sefirot intentando entender con nuestra mente, estamos tratando de comprender algo que todavía no existe en nuestro deseo. Eso es porque el Talmud Eser Sefirot habla sólo acerca de acciones de otorgamiento, que se encuentran por encima de nuestros deseos egoístas. Es por esto que es imposible entender el significado de las acciones espirituales; la cabeza (la mente) puede pensar sólo en el nivel de los deseos corporales. Sólo puede percibir lo que el deseo entiende. Y si algo no se encuentra en el deseo, entonces tampoco se encuentra en la cabeza. Así es como está construido el material humano y el espiritual. El cuerpo y la cabeza se relacionan a un “Partzuf o estado.

Por consiguiente, si ves a una persona que es experto en el conocimiento de la estructura de los Mundos Superiores, se trata de alguien que ya se encuentra en el mundo espiritual o está estudiando mecánicamente  y no con el propósito de corregir el deseo. Puede estudiar y adquirir mucha teoría, como los “cabalistas” que Baal HaSulam encontró alguna vez en Jerusalén.

Sin embargo, es imposible que una persona que vino a corregir su deseo entienda la estructura del Mundo Superior hasta que el fenómeno sobre el que lee en el libro empiece a revelarse en su deseo aunque sea un poco. Con esta revelación inicial ya tendrá la habilidad de recordar algo, hablar sobre ello e imaginarlo de alguna manera.

Por lo tanto, no es algo malo si una persona estudia durante mucho tiempo y no sabe nada. De hecho, esa es una señal de que avanza correctamente. Su deseo y su mente están conectados, y su mente trabaja sólo en el grado que él corrige su deseo. Esta es la forma más sana de desarrollo.

(De la tercera parte de la lección diaria de Cabalá el 2 de agosto 2010 sobre Talmud Eser Sefirot.)

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Una guía para el Libro del Zohar – Prefacio del autor

Queridos amigos, empezaré a publicar fragmentos de mi próximo libro titulado

Una guía para El Libro del Zohar.

Prefacio del Autor

Si te estás preguntando por qué necesitas este libro, lee una sola página y sabrás si deseas continuar la lectura o no. La ciencia de la Cabalá y su libro fundamental, El Zohar, explican la razón y el propósito de nuestra existencia, el programa del progreso espiritual que en un principio fue inculcado en la naturaleza, y también cómo alcanzar el propósito de la vida transitando por el camino más corto y sencillo.

Tal y como se describe en El Libro del Zohar, el Creador creó un programa para el desarrollo humano: llevar a la persona al estado del Creador. ¿Por qué? Porque es el mejor estado que existe. Pero, para conducir al hombre hacia este estado, no es suficiente con llenarlo de placeres o proveerle del conocimiento sobre la vida eterna y perfecta. También es indispensable que la persona experimente totalmente este estado. Para ello, la persona necesita alcanzar este estado perfecto del Creador por sí mismo. Tiene que aprender a separar el placer y el sufrimiento de la verdad y la mentira, al elegir la verdad amarga por encima del dulce engaño. 

No es un camino sencillo de desarrollo. Recorremos este sendero inconscientemente en el curso de múltiples reencarnaciones. Pero nuestra generación ha llegado a la última etapa del desarrollo humano y por este motivo necesitamos percibir la esencia de la vida y entender lo que nos ocurre, dónde vivimos y por qué. Gradualmente, estas preguntas conducen a las personas a la sabiduría de la Cabalá, al igual que las que hicieron que usted abriera este libro precisamente ahora.  Esto se debe a que, después de una búsqueda exhaustiva, la persona no puede encontrar una respuesta genuina, la revelación del origen de su existencia, en ningún otro lugar. 

 Este libro describe las fases de tu desarrollo, hasta alcanzar la completa semejanza con el Creador. Este proceso es inevitable y obligatorio para todo el que habita sobre la faz de la tierra. Puedes cerrar ahora mismo este libro y continuar viviendo como lo has hecho hasta ahora, o puedes intentar conocer la utilidad de la sabiduría de la Cabalá, pero esta decisión definirá tu futuro.

 Vivirás bajo la presión que te causen las circunstancias de la vida, lo que al final te forzará a  dirigirte a la Cabalá, igualmente, o te esforzarás para revelar la mano providencial del Creador. En ese caso, descubrirás el camino, el propósito y la razón de todo lo que acontece; descubrirás cómo alcanzar una existencia semejante a la del Creador de manera sencilla y agradable. ¡Buena suerte!

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