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La guía para el Libro del Zohar – El sistema de los mundos superiores

Fragmentos de mi próximo libro, Una guía para el Libro del Zohar:

Con el propósito de que tomemos conocimiento de todo el proceso del desarrollo espiritual, el Creador creó un sistema de conexión entre Él y nosotros que utiliza para controlarnos desde lo Alto y desde abajo podemos emplearlo para solicitar y recibir ayuda de Él.

Este sistema se divide en varias partes

  • El mundo del Infinito donde se encuentra el Creador con todo Su poder revelado.
  • El nivel por debajo del Mundo del Infinito que se conoce como el “Mundo de Adam Kadmon”, en donde el Creador divide Su influencia en cinco tipos, de acuerdo a los cinco niveles de nuestro ego por encima del cual podemos ascender.
  • Por debajo del Mundo de Adam Kadmon se encuentra el dominio y la supervisión del sistema al que nos referimos como el Mundo de Atzilut, que se divide en cinco partes: Kéter, Jojmá, Biná, Zeir Anpin, and Maljut que se llaman Atik, Arij Anpin, Aba ve Ima, Zeir Anpin, and Maljut (Nukva).

 

El Zohar se refiere a Atik y Arij Anpin como la  “cabeza inalcanzable” del Mundo de Atzilut;

Aba ve Ima son Jojmá y Biná desde donde llegan hasta nosotros todas las Luces de Jojmá y Jasadim;

Al pasar a través de Zeir Anpin, estas luces llegan a la Nukva, esto es, a Maljut del Mundo de Atzilut, que se llama la Shejina, y allí llegan todas las luces del Infinito, que tienen por destino las almas. Esta Maljut es llamada también,  “la reunión de las almas de Israel “, porque incorpora a todas las almas que desean  convertirse en “Isra-El” (directo al Creador), esto es, ascender al Mundo del Infinito.

  • Debajo del Mundo de Atzilut se encuentran los mundos de Beriá, Yetzirá, Asiyá (los mundos  BYA), en donde nuestras almas existen.
  • Nuestro mundo se ubica debajo de los Mundos BYA.

En el lenguaje del  Zohar, Maljut se denomina “tierra”, y Biná (Ima) “cielo”. El Zohar, también se refiere a Zeir Anpin y Maljut como  Shojen and Shejina respectivamente, al Creador (Kadosh Baruj Hu) y a la reunión de las almas de Israel, como, el Novio y La Novia, los componentes masculino y femenino  (Zajar y Nukva). Cada uno de estos elementos de la realidad recibe numerosos nombres por parte del Zohar en el lenguaje de las leyendas (Midrash). Y por este motivo, para ayudarnos a conectar con su esencia interior Baal HaSulam cuidadosamente agrega terminología cabalística al lado de las palabras del Zohar.

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Los Cabalistas son almas que reaniman a la generación

El Artículo de Baal HaSulam, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot, Ítem 8: Por lo tanto, ven y ve cuán agradecidos debemos estar con nuestros maestros, que imparten a nosotros sus sagradas Luces y dedican sus almas a hacer bien a nuestras almas. Ellos están en el medio entre el camino de los rudos tormentos y el camino del arrepentimiento. Ellos nos salvan del inframundo, que es más duro que la muerte, y nos acostumbran a llegar a los placeres celestiales, la sublime dulzura y sensación de placer que es lo que nos corresponde, preparado y esperándonos desde el mismo principio, como hemos dicho anteriormente.

No debemos referirnos a esos grandes Cabalistas como personas que vivieron hace algún tiempo; ellos son parte de un sistema enorme: el alma. Un Cabalista es un alma que alcanza al Creador, Lo conoce y Lo siente, y reside en el sistema colectivo de las almas, Adam HaRishon. Él es su parte integral y actúa como un inter-medio que nos liga al mundo espiritual en un momento en que no nos damos cuenta o lo percibimos.

En otras palabras, un Cabalista no sólo nos deja sus escritos, él además actualiza una conexión entre nuestras almas y el sistema colectivo. Nosotros mismos no percibimos las almas de los Cabalistas. Aun así, ellos conectan nuestras almas (puntos en el corazón) con el sistema común, permitiéndonos conectarnos unos con otros y volvernos parte de este. De esta manera, un flujo de Luz que fluye dentro del sistema nos llega y nos reanima para que podamos volvernos sus partes integrales activas.

Esto constituye el trabajo de los Cabalistas en todas las generaciones: Ellos aseguran nuestra vida dentro del sistema espiritual. Por el momento, existimos en este simplemente como puntos sin consciencia. Pero los Cabalistas nos asisten al transmitir las luces Circundante e Interna que están presentes en el sistema y así nos despiertan.

Por lo tanto, la vida de un Cabalista no termina con la muerte de su cuerpo físico. Cuando hablamos de un Cabalista, estamos hablando de un alma que existe en la totalidad común de las almas y actúa sin importar si su cuerpo existe o no en el mundo material. Esta alma es la activa y la parte del sistema más cercana a nosotros (como, por ejemplo, Baal HaSulam o Rabash).

Nuestro grupo Cabalista por entero representa un cierto órgano espiritual del alma colectiva, y ellos cuidan de nosotros espiritualmente. Esto está escrito sobre nosotros: “Debemos estar agradecidos con nuestros maestros que nos imparten sus sagradas Luces”. ¡Ellos las están impartiendo a nosotros en este momento!

Nosotros no nos movemos de un sistema a otro. Permanecemos siempre dentro del mismo sistema y sólo despertamos hacia una consciencia mayor.

 (De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 5 de agosto 2010, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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¿Cómo nacen las palabras?

La huella o impresión espiritual de una persona es llamada “Luz“. Es similar a cómo en nuestro mundo Luz significa, visión o entendimiento, como vemos en las expresiones comunes tales como “la luz de la sabiduría”, “claro como el día”, o, lo contrario “oscura confusión”. Todos los nombres son tomados de nuestro mundo ya que no hay palabras en el mundo espiritual.  La expresión espiritual  determina el alcance del otorgamiento, mi semejanza con la Luz Superior en la que existo.  El índice varía  de 0 a 100% y están representados en los 125 grados espirituales, cada uno de ellos se divide en 10 Sefirot y muchos sub niveles.

Es de esta forma que nuestro lenguaje surge con todas sus palabras. Esto es así aún en nuestro mundo donde me parece que recibo impresiones de los objetos materiales o acciones. Todo esto es imaginario. No hay nada, excepto mi percepción de la Luz Superior revelada en mi deseo.

En otras palabras, existimos en contacto directo o contrario con el Creador, y reaccionamos sólo a SU LUZ o su ausencia. Así es como todas nuestras palabras nacen. La única diferencia entre los términos espirituales y materiales es si puedo o no medir cuán similar soy a la Luz Superior. Si puedo, entonces es un término espiritual. Sin embargo, si aún no  me reconozco ni puedo medir mi  equivalencia con la cualidad de otorgamiento, entonces le doy a mis sensaciones “nombres materiales”.

No deberíamos engañarnos creyendo que somos libres de salir con nuestras palabras por cuenta propia; ellas provienen de nuestra naturaleza. Si primero creo algo y lo llamo “mesa”, esto significa que recibí  este nombre en mis deseos y cualidades de la Luz que se expande en ellos. Después de todo, yo soy una vasija espiritual en la que ocurren tales fenómenos.   

Por lo tanto, puede no haber ninguna coincidencia aquí. Toda la creación, sin importar lo que pueda parecernos, no es otra cosa que un mero deseo de disfrutar que recibe la influencia del Creador.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 6 de agosto 2010 sobre el artículo, La Sabiduría de la Cabalá y su Esencia.)

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El ARÍ, Rav Isaac Luria: El Hombre Celestial

Artículo de Baal HaSulam, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot, Ítem 8: Nuestros sabios ya lo han dicho, “No hay generación sin algunos como Abraham, Isaac, y Jacob”. Realmente, ese hombre Celestial, nuestro Rav Isaac Luria, se preocupó y nos proveyó  la medida completa. Él lo hizo asombrosamente más que sus predecesores, y si tuviera una lengua que alabese, alabaría ese día cuando su sabiduría apareció casi como el día que la Torá fue entregada a Israel. No hay palabras suficientes para medir su santo trabajo en nuestro favor.

El método de corrección por entero vino a nosotros del ARÍ. El actualizó todo lo que fue preparado por todos los Cabalistas precedentes. El alma del ARÍ tiene un lugar tan especial en el sistema común de las almas que de su tiempo en adelante la Luz comienza a actuar sobre las almas, trayéndolas a la corrección final (Gmar Tikkun).

Antes del ARÍ, todo el desarrollo ocurrió a través de los pasos 0, 1, 2, 3, y solo el ARÍ, a través de sus correcciones en el sistema de las almas, entró al cuarto estado y comenzó a construir el verdadero Maljut en su forma final. Él es Sefirá Yesod (la última antes de Maljut) y por tanto es llamado Mashiaj ben Yosef (El Mesías hijo de José, donde José significa Sefirá Yesod), después de la cual Maljut comienza su corrección.

Todas las almas previas pertenecían al estado de preparación de la corrección. Y sólo con el ARÍ el despertar de todas las almas comienza. Obviamente, este proceso toma cientos de años, pero el ARÍ abrió el canal para la Luz desde las tres etapas previas hasta la última, la cuarta etapa desde donde la corrección comienza.

Mesías es la revelación de la Luz en el sistema común de las almas. Esta Luz entra a Maljut a través de Yesod. El ARÍ abre la puerta a la Luz, y por lo tanto es llamado Mesías hijo de José. Mesías es una fuerza de corrección. El ARÍ manifiesta esta fuerza que baja a través de su alma. Mientras él reside en el sistema colectivo, él lleva a cabo correcciones en su alma, y ahora la Luz fluye a través de esta hasta Maljut y actúa sobre las almas.

Ahora, sin embargo, es nuestro trabajo preparar nuestras almas para el ascenso de Maljut a Bina. Este proceso concierne a la corrección de Maljut, Mashiaj ben David (Mesías Hijo de David).

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 5 de agosto 2010, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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En las garras de la Naturaleza

Pregunta: están surgiendo incendios en Moscú; la gente va caminando por ahí con máscaras de respiración y abandonando la ciudad. Hay inundaciones en la India y deslizamientos de tierra en China, debido a las fuertes lluvias. ¿Es posible arreglar la situación?

Respuesta: La naturaleza nos está cercando desde todos los ángulos para mostrarnos  un hecho simple: estamos dentro de ella, somos muy pequeños, y existimos dentro de una pequeña área donde dependemos los unos de los otros y, a su vez, en la envolvente, es decir, la naturaleza sabia (el Creador) que nos rodea.

Estamos obligados a encontrar la razón de todos nuestros problemas y entender qué es lo único que tenemos que hacer para evitar las catástrofes globales. Ya está claro que el derrame de petróleo en Estados Unidos, la erupción del volcán en Islandia, los incendios en Rusia y los tsunamis e inundaciones en Asia y Europa no se pueden llamar “problemas locales”. Son las influencias globales de la naturaleza sobre todos nosotros. Es más, sin lugar a dudas, continuarán; nadie será capaz de permanecer indemne ni sentirse seguro.

Cuando la crisis financiera estalló en Estados Unidos, la gente en Rusia estaba contenta, pensando que esto sólo afectaba a los Estados Unidos y no iba con ellos. Pero su falta de visión quedó patente, unas semanas más tarde, ¡en sus propias cuentas bancarias! Alguien podría pensar, “¿Qué me importa si un volcán entra en erupción en la Islandia? Por lo que a mí concierne, ¡que hagan erupción todos los volcanes! “. Sin embargo, esto influyó en todo el mundo, al igual que los incendios e inundaciones. Y aún nos espera el invierno.

Al final de todo esto, tendremos que entender que nuestro planeta es redondo y tenemos que unirnos y pensar en la supervivencia de todos juntos. El Creador, esto es, la Naturaleza, (que es lo mismo)  tiene una mente, sentimientos, una dirección y un objetivo. Se nos obligará a ser “niños buenos”. Ojalá seamos más inteligentes y entendamos esto de forma rápida.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de agosto 2010, sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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Lección diaria de Cabalá, del 8 de agosto 2010

Rabash, Shlavei HaSulam, La importancia de la fe que siempre sucede

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El Libro del Zohar, Capítulo Lej Leja, Ítem 382

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Rav Yehuda Ashlag, Talmud Eser Sefirot, Vol. 6, Parte 15, Ítem 137, Lección 9

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Rav Yehuda Ashlag, Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot,  Ítem 8, Lección 9

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La alegría de resolver las dudas

No existe mayor alegría que llegar a resolver las dudas, porque una duda procede de la diferencia que existe entre la recepción y el otorgamiento, entre la Luz y el deseo. Si elimino esta diferencia y llego a la conexión, a la unidad, entonces no existe mayor placer que la fusión.

Estos dos elementos, inicialmente opuestos, como me parecía, de repente se unen, llegan al acuerdo, a la paz y con ello llega la alegría. Estoy hecho de tal modo que por esto experimento placer. El placer es el resultado de la manifestación de la Luz en la vasija espiritual, el deseo. Y la Luz solo puede revelarse en la medida de la semejanza entre ella y el deseo.

¿Entonces qué es lo que siento? ¿Mi deseo? ¡No! ¿La luz? ¡No! Siento el resultado de su interacción en forma de sufrimiento o placer.

 (De la lección sobre el artículo, Introducción al Libro, Panim Meirot u Maswbirot, correspondiente al  06 de agosto 2010).

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El sacrificio es un medio para acercarse al Creador

Del artículo de Rabash, El asunto de la raíz y la rama. Es importante separar lo interno de lo externo. Una rama externa tiene que ser igual a su raíz espiritual, pero una rama interna puede persistir sin su raíz externa.

Con el fin de que “la tierra de Israel”, que se origina de su raíz espiritual, “Maljut”, (el dominio del Creador), se establezca en el corazón humano, no es necesario encontrarse físicamente en la tierra de Israel. A una persona se le puede conceder la presencia del Creador (la Shejina) y ser digno de un alcance elevado viviendo más allá de las fronteras de Israel, como los grandes cabalistas que habitaron en el exterior.

“Interno” se refiere al trabajo del corazón que nada tiene que ver con “externo”. Pero, al mismo tiempo “externo” es extremadamente importante. Por ejemplo, existe una ley que uno debe rezar en una “Minyan” (diez hombres) pero es redundante verificar el nivel espiritual que ellos han alcanzado; diez hombres, sean los que fueren, pueden rezar y leer la Torá. Pero, nueve hombres perfectos, justos, tienen prohibido rezar juntos.

No deben confundirse las acciones materiales (“ramas”) con las acciones espirituales correspondientes (“raíces”). Las acciones terrenales (las tradiciones de este mundo) nada tienen que ver con el nivel espiritual de una persona ni puede definirse por ningún medio. Cualquiera puede ir a ofrendar al Templo, pero sólo unos cuantos pueden realizar un “sacrificio espiritual”, es decir la corrección de sus deseos egoístas por la Luz Superior.

Cualquier persona puede distinguir entre esos deseos que pueden transformarse en otorgantes (“sagrados”) y elevados al nivel de otorgamiento (“Templo”), es decir, elevar Maljut a Biná. Maljut representa la “casa”, Biná representa a la “santidad”. Maljut se eleva a Biná, creando así “una casa de santidad” (un Templo) en Biná.

Todas las acciones “internas” que la persona lleva a cabo con el atributo de Biná se llaman “sacrificio”. Con la ayuda de la Luz, la persona logra transformar sus deseos “inanimados”, “vegetativos”, y “animados” en altruistas, que son los deseos del nivel “hablante”.

La corrección de cada deseo sucede consecutivamente al pasar por tres impactos de la Luz: “Kohen”,Levi”, e “Israel”, llevando al deseo a la semejanza y fusión con el Creador. Esto se llama “sacrificar” (Korban), es decir acercarse (Karov) al Creador. Estos pasos de corrección definen la altura espiritual de una persona.

La implementación física de las acciones que se relacionan a la espiritualidad pero parecen irracionales en este mundo material se llaman “preceptos”, eso es, tradiciones o rituales (Minhag). No dependen de que la persona haya alcanzado la espiritualidad, o no, o si planea hacer correcciones en sus raíces espirituales.

En nuestro mundo, podemos realizar acciones materiales que reflejan obras espirituales, pero se trata en realidad de tradiciones y costumbres. No corrigen ni nuestros deseos ni a las personas, como bien podemos determinarlo observando a aquellos que las siguen.

Para corregir nuestros deseos, tenemos que conectarnos con la Luz Superior que a su vez los transforma al darles la intención de otorgar.

(De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 1 de agosto 2010, sobre el artículo, El asunto de la raíz y la rama)

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Queridos amigos, hagan sus preguntas acerca de estos fragmentos de los escritos de los grandes cabalistas. (Los comentarios entre paréntesis son míos).

La sabiduría de la Cabalá y la filosofía:

Pero ya que no soy un entusiasta de la filosofía formativa, como tengo aversión a los estudios que están basados en la teoría (conjeturas de la mente humana sin fundamento en estudios prácticos), y es conocido que la mayor parte de mis contemporáneos están de acuerdo conmigo, ya que también somos experimentados con tales fundaciones (lo hemos sufrido a través de la historia),y conocemos que son raquíticos, (que no están basados en la práctica); y cuando las bases se mueven, la construcción entera cae abajo. (Por este motivo la filosofía constantemente cambia, exponiendo así su falacia pasada).

Por lo tanto he venido (como un cabalista, que no como un filósofo) aquí para hablar sólo del conocimiento empírico.

Baal HaSulam, “La Paz”.

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