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Tiempo de Maduración de la Fruta

La Klipá, es como una cubierta que protege la fruta hasta que madura, funciona de esta manera para nosotros todo el tiempo hasta que alcancemos la corrección.  Nos preserva hasta que estamos listos y maduros.  Entonces seremos capaces de liberarnos y descartar la corteza.

Sin embargo, hasta entonces no sentimos que existe una cubierta, como una manzana sin madurar en la cual no existe diferencia entre la parte interna y la cáscara: Todo es igualmente ácido y verde.  Mientras más crece la fruta, mayor es la diferencia que se desarrolla entre la cáscara y el contenido interior.  Primero la cáscara es firme, pero gradualmente se separa de la fruta, mientras más se desarrolla más delgada se pone la cáscara. Si dejáramos la piel intacta, la fruta finalmente explotaría y se separaría de su cáscara.

De la misma manera una persona crece hasta alcanzar la madurez.  Tan pronto como todas nuestras cualidades están listas,  rompemos la Klipá y nos deshacemos de ella.

Hasta ahora estuvimos constantemente atraídos por algo frente a nosotros y corrimos hacia adelante en la vida, como un burro atraído por una zanahoria.  Sin embargo, este nuevo sistema deja de funcionar.  No hay nada más que pueda hacer ya que ya hemos sido preparados a través de él.  Las Klipot son las fieles asistentes del Creador; ellas nos han criado y nos han permitido madurar.  Esta es la razón por la cual dejan de atraernos.  ¿Tú piensas que el Creador se quedó sin zanahorias? El tiene una enorme cantidad de diferentes señuelos, pero ya no los necesitamos.  Hemos alcanzado el umbral superior de nuestro grado y ahora necesitamos ascender al siguiente.

Por consiguiente, más nada frente a nosotros nos atrae, ya no hay nada más por lo que correr detrás, sentimos vacio, y el futuro no nos atrae.  Necesitamos pasar a través de esta cáscara (Klipá) hacia los mundos superiores, como el gusano que sale a la luz desde un rábano amargo.

(Tomado de la cuarta parte de la Lección Diaria de Cábala del 14 de julio 2010, sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

Construyendo el alma común

Durante una Convención de Cabalá unimos todas nuestras fuerzas de otorgamiento para crear una fuerza común y colectiva. Posteriormente, debido a esta fuerza, un nuevo deseo egoísta se revela. Entonces,  comenzamos a trabajar en él ascendiendo con “fe por encima de la razón“, a pesar de nuestra falta de voluntad.  

En este punto encontramos que gente nueva se nos une, y esto es porque hemos adquirido la fuerza necesaria para cuidar de ellos. Nos afecta el alma común, la única creación, con nuestras acciones. Unimos las fuerzas de otorgamiento de cada persona y como consecuencia formamos una sola alma pequeña que es equivalente al alma única de Adam en el estado del Mundo del Infinito. Como resultado, despertamos todas las almas a través de nuestros esfuerzos ¡y comienzan a “vibrar” juntas!

 Esta es la diseminación de la Cabalá. No necesitamos una gran cantidad de material sobre el propósito y la corrección. La gente simplemente sentirá que la fuente de la Fuerza Superior está aquí. Sin embargo, esto sucederá sólo si creamos un alma común, una fuerza colectiva.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 19 de agosto 2010, sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

De qué nos protege la Klipá?

Pregunta: ¿De qué nos protege la Klipá ( cáscara, fuerza impura)?

Respuesta: ¡La Klipá nos protege del Creador! Mientras nos encontramos en nuestro orgullo no podemos unirnos a Él y siempre nos desarrollamos debido a dos fuerzas: la que  nos desarrolla por dentro con la ayuda de la Luz y la otra que nos retiene y detiene, provocando que nos mantengamos en nuestro deseo de recibir, lo cual de hecho es la Klipá.

Sin embargo, cuando avanzamos hacia el siguiente estado, necesitamos retirar y desechar la Klipá para poder usar la “fruta” pelada como comida para el hombre en nuestro interior. Por lo tanto, hemos de “pelar” la fruta y no usar su cáscara como alimento.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 14 de julio 2010, sobre la Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot.)

Ejemplos de: Fe por encima de la razón

Los siguientes ejemplos de “fe por encima de la razón” fueron aportados por el grupo de Moscú:

1) Cuando Windows o cualquier otro programa tiene una actualización y nos pregunta si deseamos actualizar ahora o después, nos consume el deseo de recibir para nuestro propio beneficio. Debido a que frecuentemente no podemos alejarnos del trabajo que consideramos  como “supuestamente” importante, pulsamos el botón “recuérdamelo más tarde”. La acumulación de actualizaciones aplazadas puede dar lugar a discrepancias con el servidor central, hasta el punto de que un programa o, incluso todo el sistema, puede perderse.

2) Los que conducen motocicletas saben que, con el fin de hacer un giro brusco sin problemas, es necesario mantener constantemente la vista en el final de la curva, ya que es precisamente ahí donde vemos el punto de salida. En otras palabras, a medida que aprendemos con la Cabalá comenzamos a recibir placer del cambio de estados en sí (la velocidad con  la que pasamos los diferentes estados). El llenado de las escenas no tiene importancia, ya que se vuelven borrosas, y es imposible ver nada de ellas (tanto en las escenas malas como en las buenas). Lo más importante es no retroceder y no entrar en una escena (estado, otros dioses).

La vida está en la conexión entre nosotros

Pregunta: ¿Cómo distinguir los objetos imaginarios del alcance de la verdadera realidad?

Repuesta: ¡No existen los objetos imaginarios! Vivimos en un mundo material. Aquí no hay nada espiritual. La espiritualidad sólo puede revelarse en la conexión desinteresada entre nosotros. Si logramos elevar nuestra unión del nivel inanimado de Nefesh, al nivel de Ruaj, percibiremos la espiritualidad (Ruaj significa: espíritu).

¿Por qué llamamos a este estado  espiritual? Porque es el primer peldaño en el cual introducimos la vida en nuestra conexión, en la unión entre nosotros. Y en este momento se llama espiritualidad.  Por ahora este estado nos parece muerto. ¡¿Tengo que unirme con alguien?! No me atrae en absoluto, y en mis ojos es como si estuviera muerto.

Por eso mi estado actual se llama el nivel inanimado.  No estoy en él por mi propia voluntad, estoy en él por la desesperación.

 (De la lección sobre el libro del Zohar, correspondiente al  27 de julio 2010.)

Los cabalistas acerca de los cabalistas – Parte 6

Queridos amigos, por favor, hagan preguntas acerca de los fragmentos de los escritos de los grandes cabalistas.  Prometo contestar. (Los comentarios entre paréntesis son míos.)

¿Quién es un cabalista?

Según esto, de por sí queda entendido el beneficio (atributo especial y sabiduría, el corazón y la mente) del hombre que nuevamente fue recompensado con la Devekut con Él. Esto significa que él ha sido recompensado con la equivalencia de forma con el Creador, por medio de la fuerza de Torá (la Luz de corrección) y Mitzvot, la cual es opuesta al deseo (egoísta) de recibir que fue impreso en él, tanto así que lo separó de Atzmutó (el bien y otorgamiento absoluto) y lo convirtió (específicamente a su ego) en un deseo por otorgar.

Y todos sus actos son solamente para otorgar y beneficiar al prójimo, (con lo cual es similar al Creador) puesto que él ha igualado su forma con el Hacedor. En realidad encontramos una semejanza con el mismo órgano, el cual una vez fue cortado del cuerpo y que retornó nuevamente a él, el cual vuelve a conocer los pensamientos del cuerpo entero otra vez, tal como lo hizo antes de la separación del cuerpo.

También el alma (el punto en el corazón de todos, la aspiración por el Creador después de que despierta en una persona)  es así, después que adquirió (al corregirse mediante la Luz) la equivalencia con Él, (adquirió el atributo de otorgamiento en lugar de su cualidad inherente de recibir), vuelve y conoce Sus Pensamientos (así como conoce los propios pues ha logrado la adhesión con Él) una vez más, tal como lo supo antes que fuera separada de Él debido a la (develación) diferencia de forma del deseo de recibir. (Ser opuesto a las cualidades de la Luz, el Creador).

Entonces se ratifica lo escrito en el verso, “Conoce al Dios de tu padre”, porque entonces mereces conocer la perfección, la cual es el conocimiento de la Divinidad, y mereces también todos los secretos de la Torá, pues Sus Pensamientos son los secretos de la Torá. (Los secretos se refieren a los Pensamientos y deseos del Creador porque están ocultos de la persona debido a la disparidad de forma y que alcanza a medida que se vuelve semejante al Creador).

Baal HaSulamArtículo para la conclusión del Zohar

Usando cada convención de Cabalá para elevarnos más alto

Pregunta: ¿Son necesarias las Convenciones de Cabalá para acumular fuerzas de manera que podamos elevarnos de los descensos que les siguen? ¿Después de todo, esos son momentos donde podemos ejercitar nuestro libre albedrío, hacer una elección entre dos fuerzas: “recibir u otorgar”, y gracias a las Convenciones se nos da entonces la fuerza para elevarnos?

Respuesta: Antes de cada convención experimentamos una preparación, y luego en la Convención adquirimos la fuerza de la unidad. Es una fuerza espiritual porque surge entre nosotros. Más adelante, cuando la convención se acabó, sentimos un vacío egoísta, pesadez, y apatía.

Esto no sucede por accidente; nada es accidental. Experimentamos un descenso espiritual a propósito porque un deseo nuevo, no corregido es revelado en nosotros. En ese punto debemos usar la fuerza que obtuvimos durante la Convención para elevarnos al mismo nivel de inspiración que hemos experimentado en el momento de nuestra reunión. Idealmente debemos sentir el descenso por sólo una fracción de momento y entonces inmediatamente elevarnos a la altura de la Convención. Sin embargo, esto requiere mucho entrenamiento.

De hecho no alcanzamos este estado de una sola vez, sino escalamos los peldaños hacia él al elevarnos y descender periódicamente, un poco más a cada vez. Así es como avanzamos gradualmente hacia el estado que sentimos en la Convención.

Este es un trabajo real, práctico: ¡Cabalá práctica! Ya que nuestro éxito depende del esfuerzo que aplicamos después de la Convención, tenemos que prepararnos para este estado por adelantado de la misma manera que un anciano revisa dos veces para ver si ha perdido o no algo. En otras palabras, tenemos que prepararnos para una Convención, así como para lo que sucederá después que termine, antes que comience. Si somos capaces de hacer esto, entonces pronto nos encontraremos ascendiendo los 125 peldaños en el camino de los Mundos Superiores.

(De la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 19 de agosto 2010, sobre la Introducción al Libro, Panim Meirot uMasbirot.)

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Cuando cae la noche

¡Esperamos verles a todos ustedes en noviembre!

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