Prepara un lugar para que la Luz haga su trabajo

Pregunta: Está escrito que una persona que estudia la Cabalá debe abrir un lugar en su corazón. ¿A qué se refiere esta afirmación, a un método de trabajo interior?

Respuesta: Mientras estudiamos el Zóhar debemos concentrarnos en abrir un lugar en nuestro corazón, donde la Luz que Reforma empezará a trabajar. Tengo que preparar el material en el cual la Luz hará su trabajo. ¿Qué es lo que está mal dentro de mí en este momento y necesita regresar a la fuente, a la bondad?

Tengo que preparar un lugar vacío para la Luz, el área de la ruptura, del mal, de manera que la Luz transforme todo eso en bondad. Por lo tanto, en primer lugar debo discernir: ¿dónde se encuentra el área del mal dentro de mí y que significa? ¿Y qué significa su transformación en bondad? Ese cambio tiene que corresponder a la acción de la Luz, ya que de lo contrario la Luz no lo hará.

Si mis deseos, intenciones y expectativas no se corresponden con lo que hace la Luz, entonces no me influirá. Sólo me influirá en respuesta a mi deseo autentico, la petición correcta. Por lo tanto, tengo que sentir de qué manera soy malo (en mi opinión) y cambiar mi noción del mal a fin de igualarla a la noción del Creador (la Luz). Para el Creador, el mal es una acción egoísta donde piensas a expensas de tu vecino y odias a los demás. Tienes que desear la Luz para corregirte y obtener el deseo de dar, sentir amor por tu vecino y una conexión con los demás.

Si defino mi estado actual como malo y discierno qué estado considero bueno y la transición de uno a otro corresponde precisamente a cualquiera que sea que la Luz tiene que actuar, entonces  la Luz lo hará. Sin embargo, si aún no tengo un buen entendimiento de lo que está mal y lo que está bien, y qué tipo de cambio la Luz tiene que realizar en mí, entonces ¡la Luz no hará nada!

¡Tengo que obligar a la Luz a hacerlo! Tengo que desear esta transición con tanta fuerza que voy a pronunciar las siguientes palabras: “¡Mis hijos me han derrotado!” Tengo que forzarlo a Él para que me corrija. Le tengo que decir : “¡Tienes que hacerlo! ¡Tu me lo prometiste!” Mi deseo debe golpear exactamente su destino.

Esta es la aclaratoria que debemos hacer antes y durante el estudio, y a través de la preparación.  Entonces, la corrección sucederá muy rápidamente.

(De la segunda parte de la lección diaria de Cábala del 3 de agosto 2010 sobre El Zohar.)

Material Relacionado:

La luz que te trae de regreso al creador

El personaje principal en el libro cabalístico

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: