El ocultamiento es por nuestro propio bien

Nos encontramos debajo de los 125 grados o mundos u ocultamientos. Este ocultamiento es benéfico para nosotros pues nos impide ver cuán insignificantes somos en comparación con el estado perfecto del Infinito.  En lugar de esto, podemos únicamente observar nuestra incapacidad de volvernos semejantes al grado espiritual superior.

Sin embargo, con el fin de avanzar en nuestra corrección tenemos que percibir el sufrimiento. Si atravesamos  por la corrección estando en el grupo, revelaremos nuestra congoja como un niño que está jugando. El niño quiere conseguir algo; no lo logra, pero de cualquier forma se entrega y continúa intentando dominar el juguete que lo desafía.

A través de los esfuerzos de ustedes, el dolor y la incapacidad de actuar, descubren lo opuestos que son a la Luz grado por grado. Deben trabajar contra la Luz pues de otra manera, no sentirán la diferencia entre ustedes y la Luz;  no percibirán al Creador gracias a la suma total de estas diferencias.

Supongan que se encuentran en el palacio del rey, pero no saben y por lo tanto no lo aprecian. Entonces, empiezan a experimentar e investigar. Tienen que observar todos los objetos y los estados alrededor para conocer la serie completa de conexiones y contradicciones entre ellos. Haciéndolo lograrán llegar a un estado en el que pueden dominar al mundo, tal como un rey.

(De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 3 de septiembre 2010 sobre Shamati # 50.)

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