La cortina

En realidad, no hay ascensos ni descensos; tú eres el único que los determina con tu percepción. El Creador revela un mayor deseo de disfrutar dentro de ti, y tú, según tu preparación, evalúas lo que te sucede como ascensos o descensos, esto es, los percibes ya sea conforme a tus sentimientos o a tu deseo de llegar a la meta.

El Creador gradualmente abre la cortina, develando cada vez más, y eso es todo lo que Él hace. Y por tu parte, tienes que determinar tu actitud hacia esta revelación. La revelación resulta desagradable para el ego porque a medida que va aumentando la revelación, es como si el Creador te “arrastrara por la oreja”, subiendo por la escalera espiritual

Ciertamente la inclinación al mal sufre por todo esto, pues la Luz es revelada y es opuesta al ego, que recibe su nutrimento de la oscuridad. Sin embargo, si deseas unirte a la Luz, entonces de todas formas lo sigues deseando. En otras palabras, siempre tienes la oportunidad de determinar tu actitud hacia la revelación: evaluarla ya sea a través de tus sentimientos o a través de la conexión con la meta.

(De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 16 de septiembre 2010, Cuál es el asunto de los sufrimientos en el trabajo.)

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