“Perdidos” en la convención

Pregunta: Si todo depende del poder del pensamiento, entonces ¿por qué no puedo participar en la convención, sentado en mi habitación, frente a la pantalla de la computadora con una taza de café y un cigarro?

Respuesta: Créame que lo entiendo muy bien, pues a mí también me gustaría eso. Pero, el asunto es que necesito inspiración. Tengo que recibir la impresión del grupo. Necesito una sociedad que sea tan fuerte y elevada como sea posible. Necesito un grupo orientado hacia la meta, valiente, un equipo, una masa de personas que me influyan y me transformen en lo que sea que quieran.

¿Puedo recibir esta impresión sentado en casa, en el sillón de mi sala, frente a la pantalla de la computadora? Si la respuesta es positiva, no hay problema, adelante y quédese en casa. Pero, conocemos a nuestra naturaleza mejor que eso. La persona tiene que encontrar un lugar en donde pueda disolverse en la sociedad y recibir los sentimientos y la mente de la sociedad. Dejarlos que llenen su corazón y su mente; entonces ya estará atado para moverse en la dirección del plan de la creación.

El Creador trabaja con el grupo, como está escrito, “Yo habito entre mi pueblo”. Pero, Él no trabaja conmigo a solas. Si me vuelvo parte del grupo, entonces dentro de éste, encuentro el contacto con el Creador. Así es como revelo Su pensamiento (que se convierte en mi pensamiento gracias a mi elección) hasta que comienzo a entender y aceptar Su programa incluso antes de que esté actualizado.

Baal HaSulam habla sobre esto en su artículo, “Tu me has cercado por detrás y por delante”. Si me conecto con el Creador, adquiero la oportunidad de planear acciones como si yo estuviera planeando y Él las llevara a cabo. El Creador me da esta oportunidad si alcanzo Su pensamiento. Por supuesto, todo esto es el resultado del amor, justo como un niño que nos controla a nosotros, sus padres.

(De la lección del 21 de octubre 2010 – El poder del pensamiento.)

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