La fuente de todas las fuerzas

Pregunta: ¿Hasta qué punto debo sentir mi dependencia de los amigos? ¿Mi bienestar también depende de ellos?

Respuesta: Si no te sientes bien, entonces ve hacia los amigos y pídeles que te den fuerza.  ¿No controla la Luz todos los átomos y moléculas? ¿Y la salud no viene de allí también?

¿Realmente piensas que la naturaleza material vive por sus propias leyes y sólo el alma está influenciada por la fuerza de la Luz? Todo este “sueño” de la imagen de nuestro mundo, incluyendo todos los organismos  y todo lo demás, es una proyección de la Luz.  Así que ¿Por qué no pedirle  por todo lo que necesito?

Necesitas todas las condiciones que te permitan estar completamente devoto al otorgamiento.  Estas  condiciones son por las cuales debes pedir.  El grupo también debe ayudarte a hacer esto: si entendemos que dependemos absolutamente de la Luz, entonces sería más fácil  para cada persona ir hacia la Luz con una petición.

Esto es acertado para cada petición.  Por ejemplo, pongo mi mano en mi bolsillo con la esperanza de que sacaré un millón de dólares.  ¿No funcionó? Eso significa que tengo un problema de falta de fe.  No existe nada que yo no le pueda pedir al Creador en aras del otorgamiento.  Si tienes la certeza que deseas otorgar, entonces pídelo.  Así es como corriges tu Kelim. Pídelo, pero no para ti.

Pregunta: ¿Debo pedirle al Creador o al grupo?

Respuesta: Cuando me vuelco al grupo, tengo que ir hacia el Creador quien está oculto en su interior.  El grupo por sí mismo no tiene ningunas fuerzas. Pero cuando excavo más profundamente,  hacia la fuerza de unidad entre amigos quienes ya han revelado la chispa del deseo espiritual, el Creador está presente en esa chispa y Su fuerza es ilimitada.

No hay límite para la Luz.  Esta presente e ilimitada aun en un grupo débil y pequeño.  Yo soy quien determina lo que obtendré de ella.

Por lo tanto, siempre debo llegar al Creador a través del grupo.  El es la fuente de todas las fuerzas.  Mi pedido debe suceder solo en conformidad con el principio, “Israel (yo), la Torá (el grupo) y el Creador (la Luz) son uno”.

Durante el estudio puedes pedir cualquier cosa que te haga falta (incluyendo salud y éxitos) para activar que tus pensamiento se refieran a la concesión.  Eso es porque todas las cosas pertenecen a un solo deseo, pero tú lo corriges de diferentes maneras.  Sin embargo, en realidad siempre estamos hablando acerca de la misma carencia de Luz dentro de la vasija.

(233186 – Tomado de la primera parte de las Lecciones Diarias de Cábala, del 11 de octubre 2010, Quién atestigua sobre la persona.)

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