Perfección primordial

El atributo de la misericordia (Jesed) que acompaña a todo el proceso de evolución se alcanza desde los estados amargos y opuestos experimentados por el ser creado. Estos estados son exactamente lo que le impulsa a elevarse y abrazar la misericordia y el juicio, el otorgamiento y la recepción.

La criatura es una acumulación de la gama infinita de tonalidades que radican entre la recepción y el otorgamiento; con su ayuda la criatura revela la fuerza Superior que la precedió y la creó. Para ser una criatura independiente y semejante al Creador, alcanzarle a Él plenamente, debe contener su propio sistema y el del Creador de tal forma que ambos sistemas coinciden totalmente uno con el otro.

La criatura es un mecanismo complejo, pero esta complejidad es el resultado de su imperfección. La perfección radica en la sencillez. La Luz Superior es sencilla, es el atributo puro de otorgamiento. Pero, la criatura misma no puede ser igual al Creador excepto en su forma externa, mientras que al interior permanece el deseo que debe llenarse.

(23292 – De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 12 de octubre 2010, El asunto de la misericordia.)

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