¿Quién elige a los amigos?

Pregunta: Si una persona no puede estar de acuerdo con la forma externa del grupo, es decir, la forma en que éste aparece ante él, ¿será capaz de construir el tipo de actitud necesaria para que el grupo le levante?

Respuesta: Es un error pensar que no puedo exigir al grupo una toma de conciencia, si ellos aparecen ante mí como no corregidos. Estamos hablando de diferentes niveles de la creación. Para mi egoísmo, los amigos pueden parecer delincuentes que no desean unirse y que son indiferentes a todo.

Sin embargo, ¿por qué están aquí? El Creador los está manteniendo aquí desde Arriba, aunque no sean capaces de hacer nada por su cuenta. Él los escogió y los llevó al grupo. Él sabe que están listos. Ante Sus ojos, son dignos de avanzar.

Y, puesto que el Creador les dio preferencia a ellos, en particular, debo aceptarlo. Valoro a los amigos por el hecho de que han sido elegidos por el Creador, en lugar de por sus cualidades personales. ¿Cómo puedo llegar a quererlos? Puedo llegar a quererlos como a mis propios hijos. Yo experimento un amor natural, “animal”, por mis hijos, sin ninguna conexión con sus méritos. Lo mismo sucede con los amigos: Si el Creador les ha elegido, puedo desarrollar el mismo tipo de actitud hacia ellos.

Luego viene la siguiente etapa, el grupo se vuelve más fuerte, y empiezo a “vender” la importancia de los amigos. Luego, juntos, en una garantía mutua, podemos trabajar, unos con otros, en la realización mutua de la importancia. Ahora entiendo: Los amigos me influyen y, por esta razón, son 100% importantes en mi destino espiritual. Yo les asigno una importancia suprema, al igual que a un juez que puede condenarme a cadena perpetua.

Ahora ya no desprecio o maldigo a los amigos. Puede que resulten desagradables ante mis ojos pero, son importantes y esto ya es una actitud completamente diferente. Después de todo, no tengo otra opción. El Creador puso el grupo delante de mí. Si me las arreglo para llevarme bien con él, el Mundo Superior se revelará ante mí, y si no, voy a ser condenado a vivir en este mundo.

Ahora tú decides cómo tratar al juez. Éste puede que sea un jefe mafioso que se establece en tu contra, escondido debajo de una toga de juez pero, no puedo levantarle el dedo. Procediendo con fe por encima de la razón, tengo que justificar a mis amigos, los cuales han sido elegidos por el Creador. Y, quién sabe, quizás sean completamente diferentes a como mi egoísmo los presenta.

Si realizo esfuerzos y estoy dispuesto a fluir, desinteresadamente, en el grupo, siento que adquiero una vasija especial que me permite pedir garantía mutua. Por lo tanto, al volverme hacia los amigos con una demanda, de pronto veo que, en esencia, me dirijo a mis propios deseos, que tan ajenos me parecían. Todo mi trabajo pasará a ser interno, hasta que mis amigos y yo nos convirtamos en un todo.

(23422 – De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de octubre 2010,  Ezequías volvió su rostro hacia la pared.)

Material Relacionado:

Cómo ayudar a un amigo

Todos nosotros garantizamos los unos por los otros

El grupo: una estructura y una conexión

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: