¿Es tan mala Sodoma para la voluntad de recibir?

Pregunta: ¿Por qué el término “Sodoma” está asociado con malas relaciones entre las personas?

Respuesta: Si observamos esta cualidad per se, aparentemente significa proteger a la sociedad al establecer un orden estricto en esta: Cada uno cuida de sí mismo y de su familia sin apartarse de las normas aceptables. Hay algo bastante racional en esto, y no es fácil lograr este estado.

La reglas de la vida en Sodoma son muy simples: “Lo mío es mío, lo tuyo es tuyo,” “No me tocas, no te lastimo.” Está prohibido prestar, y no está permitido tomar prestado. Todos viven de acuerdo al esfuerzo que aplican; lo que ganaste es todo tuyo.

Mataremos a los ladrones, destruiremos a los mentirosos; cualquiera que ayuda a otro lo echa a perder ya que la caridad lleva a la pereza y las mentiras; una persona ahora quiere recibir y dejar de trabajar. En este sentido, ¡nuestro mundo es peor que Sodoma!

La propiedad de Sodoma significa que no envidio a nadie: tengo lo que me es asignado, y tú tienes lo que mereces. ¡Esta filosofía de vida es única y compleja! Usamos esta palabra para ofender, pero no nos hemos ni siquiera acercado a ello.

El atributo de Sodoma no es negativo en sí sino en relación a la Tierra de Israel, el deseo de alcanzar el amor de otros, la cualidad de Abraham. En este camino, Sodoma detiene a una persona, pero en sí mismo, este enfoque es bastante útil para la voluntad de recibir.

Si no hacemos la transición hacia el deseo de otorgar, entonces el nivel de Sodoma representa la relación más favorable en la sociedad: ¡No le des nada a nadie y no recibas nada de ellos! Esta es una actitud sana para la voluntad de recibir: si se te asigna hacer algo, vives, y si no, mueres. Después de todo, cualquier cosa que se recibe más allá de la necesidad daña a nuestra voluntad de recibir  ya que a través de los lujos se acostumbra a usar a otros, lo cual la daña.

Los habitantes de Sodoma entendieron que no deben ceder ante la voluntad de recibir. Recibes de acuerdo al esfuerzo aplicado, como está dicho, “La medida determina la medida de la recompensa.” Entonces, ¿Qué hay de malo en ello?

Por eso, es difícil para Abraham separarse de Lot, y su relación dura un largo tiempo. Y sólo cuando Abraham ve la necesidad de avanzar para convertir Sodoma (la tierra de Canaán) en la tierra de Israel en el futuro, él revoluciona e invierte las posiciones de la voluntad de recibir y la voluntad de otorgar en términos de su importancia. Esto es descrito como un terremoto en Sodoma.

Es una decisión muy seria de una persona que siente la necesidad de cambiar su actitud hacia el egoísmo. Habiendo tomado esta decisión, una persona se vuelve realmente libre.

(23888 – De la lección semanal de la Porción de la Torá el 15 de octubre 2010.)

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