entradas en '' categoría

Los secretos del gobierno superior, “Una Dentro De La Otra”

Baal HaSulam, “Los fundamentos de la Intención,” Item 59:… Maljut de la Primera Restricción está oculta en la cabeza “inalcanzable” (RADLA) por el secreto de la “primera piedra”, que los constructores descuidaron. Y en esto yace el secreto de las tres cabezas de las que habla El Libro del Zohar, ya que la primera cabeza, RADLA, es corregida como “una sobre la otra”, mientras que la cabeza de Arij Anpin se corrige como “una dentro de la otra.”

Hay una cabeza de un Partzuf espiritual (Rosh) que repele la Luz, por lo que es llamada “una sobre la otra”, y también hay una cabeza que acepta la Luz y la envía abajo como “una dentro de la otra.” Estas dos cabezas permanecen a la cabeza del Mundo de Atzilut y constantemente se equilibran entre sí con su trabajo. Esto determina la raíz del Gobierno Superior, que nos viene de allí.Está dicho sobre Maljut, “una sobre la otra”; Maljut está separada del Mundo de Atzilut y ya no sabemos lo que pasa allá. No entendemos la Primera Restricción (Tzimtzum Alef), ya que se encuentra en un rango completamente diferente.

Es similar a mi oído, que es capaz de captar sonidos sólo hasta la frecuencia de 20 kilohercios, no puedo oír nada más que eso. La Primera Restricción trabaja en “gigahercios” muy grande, un rango tan lejano que ni siquiera sospecho de su existencia. Es desconocido y poco claro para mí.

Tan finas cualidades del deseo de disfrutar y del deseo de otorgar existen allí, y tales discernimientos finos que ni siquiera los tocamos. No somos refinados ni lo suficientemente sensible para ello. Esto es llamado “una sobre la otra.”

Hay un orden inverso de Luces y Kelim, lo que significa que el deseo de Maljut carece de la Luz de Keter, Yejida. Resulta que la Luz de Jojma asciende en la vasija de Keter, la Luz de Bina, en la vasija de Jojma, y así sucesivamente, hasta que la Luz destinada a Maljut entra en la vasija de Yesod. Este es el comienzo de la falta de correspondencia de las Luces con los deseos, donde todas las luces no se encuentran en sus lugares.

Y Arij Anpin es corregida como “una dentro de la otra”, lo que significa que la Luz de Jojma llena el deseo de Keter. Es por eso que el deseo de Keter experimenta una carencia, un sentimiento que no es llenado por su luz, ya que esta Luz está en un nivel inferior, la Luz de Jojma.

Sin embargo, tenemos que entender que la única Luz que puede entrar en el deseo de Keter es la destinada para ello. ¡No puedo oír con los ojos o ver a mis oídos! Estamos hablando sólo del grado de la Luz que llena el deseo, y el grado de Luz en el deseo de Keter es ahora sentido como si fuera la Luz de Jojma en vez de Keter.

(De la tercera parte de la Lección Diaria de Cabalá del 18 de noviembre 2010 – Beit Shaar Ha-kavanot.)

El Zohar acerca de la Ley del Sistema Integral

El Zohar, Capítulo, Tzav (Orden), Ítem 39: … ya que Maljut fue tomada de ZA y fue construida en un Partzuf completo. De ello se deduce que ZA carece de la Sefirá de Maljut, y como generalmente es carente de la Maljut, carece de ella en cada uno de sus elementos, ya que cada Sefira particular consiste sólo de nueve Sefirot, y no de diez. Por lo tanto, cuando la Maljut se eleva y se une a ZA, complementa cada uno de sus elementos en las diez Sefirot, complementando cada uno de sus órganos.

Esta es la ley del sistema integral. Al completar cualquier parte pequeña del sistema, completamos todas sus partes. Todas las Sefirot particulares de Maljut están interconectadas al igual que lo están todas las Sefirot de Bina, Zeir Anpin, y Jojmá. Esto se debe a que todas las Sefirot provienen de la estructura general del Infinito: Keter, Jojmá, Bina, Zeir Anpin y Maljut, o el punto de la letra Yod, Yod, la Hei superior, Vav y la Hei inferior. No hay nada aparte de esta estructura.

Todos los niveles y mundos, que parecen haberse expandido del Infinito hacia abajo hasta este mundo, son la misma estructura del Infinito a la que no podemos acercarnos correctamente al 100% en su forma auténtica. Por lo tanto se nos ha dado la oportunidad de corregir la misma estructura en una forma disminuida, en un menor grado.

 Por lo tanto, siempre completamos las mismas Sefirot. Todas las Maljut en todos los mundos vienen de una Maljut del Infinito en todas sus Sefirot particulares, que a su vez se dividen en sus Sefirot particulares y así sucesivamente. Todas sus Maljut pertenecen a la misma Maljut del Infinito. Todos los Zeir Anpin pertenecen a Zeir Anpin del Infinito. Lo mismo es cierto para Bina – todas las Binas pertenecen a la Bina del Infinito, y lo mismo las Jojmas pertenecen a Jojma del Infinito.

En cualquier lugar, cualquier Sefira y cualquier calidad están conectadas a su fuente. Y a pesar de que todas las Sefirot están interconectadas en diez Sefirot, siempre hay una conexión entre las partes con el mismo nombre.

 Entonces las Luces se expanden desde Arriba hacia abajo a través de diez Sefirot, desde Keter a Jojma, Bina, Zeir Anpin y Maljut, o en la dirección contraria, ascendiendo de abajo hacia arriba a través de la Luz Reflejada. Pero a medida que la Luz pasa a través de este pasillo, siempre alcanza la Sefira destinada para ello, entrándola en ella y llenándola con la Luz necesaria desde el mismo lugar de donde viene en el Infinito.

 Si deseo llenar una cualidad específica, tengo que relacionarla con la misma calidad, deseo y Luz, y así es como yo la lleno. Hay un aspecto del paso de la Luz, de acuerdo a las pantallas, la difusión de Yod-Hey-Vav-Hei de Arriba hacia abajo o de abajo hacia Arriba, y hay un aspecto del carácter de las Sefirot. Por lo tanto, un “oído”, por ejemplo, no puede recibir la Luz destinada al “ojo” o llevar a cabo su función. Una pantalla sobre un deseo específico puede llevar a cabo una función especial que corresponde precisamente a ese deseo.

 Resulta que en cualquier caso, hay una división muy precisa en HaVaYaH y tres líneas, de acuerdo con su fuente en el Infinito: las cuatro letras HaVaYaH (Yod-Vav-Hei-Hei).

(De la segunda parte de la Lección Diaria de Cabalá del 18 de noviembre 2010 – El Zohar.)

Eligiendo la dulce amargura de la verdad

Los buenos y malos estados no se definen en relación al placer que sentimos de ellos. Los estados pueden ser buenos o malos, cualquiera de los dos, en relación a las sensaciones o perspectiva de verdadero y falso. Toda persona que empieza a desarrollar su gen espiritual (la chispa, Reshimo) percibe cada estado en ambas formas.

De acuerdo a su deseo, una persona percibe el estado ya sea como “dulce” o “amargo” debido a que el deseo es un “animal,” una simple materia. Sin embargo, en relación a la chispa espiritual, la persona percibe su estado como verdadero o falso.

Además, todo depende de cuán importante es para nosotros la verdad o la amargura; es más importante para una persona, menos importante para otra. Nuestro avance depende de nuestra habilidad para tolerar la amargura por el bien de la verdad.

Digamos que hoy día yo puedo tomar diez libras de tolerancia de amargura y todavía soporto la verdad. Esto significa que estoy listo para ir hacia adelante. Mañana, estaré listo para tomar incluso quince libras de amargura. La amargura significa que esta está en contra de mi naturaleza, el deseo de recibir placer, como sucedió durante la última convención cuando tratamos de conectarnos y temimos. “¡Cualquier cosa menos esto!”

Sin embargo, cuando sepamos que la verdad se encuentra en esta conexión y que queremos elevarnos por encima de nuestra amargura, entonces seremos capaces de hacerlo la próxima vez. Seremos capaces de hacer un cálculo de acuerdo a verdadero y falso.

Incluso no estoy listo para conectarme, y me duele, y me asusta el romper mi ego y elevarme por encima del mismo. Todavía miro que es falso, y lo odio. No puedo permanecer en esto por más tiempo.

Hasta ahora no hemos tenido este odio, pero aparecerá. Entonces romperemos la cascara impura, Klipa, y continuaremos. Solo necesitamos un poco de tiempo para hacer esto.

(26837 – De la Cuarta parte de la Lección Diaria de Cabalá del 17 de noviembre de 2010, La Esencia de la Religión y su Propósito.)

Un minutero de la corrección

El Zohar, Capítulo, Tzav (Orden), Ítem 18: Bienaventurados son los justos en este mundo y en el mundo por venir, quienes conocen los caminos de la Torá y que lo siguen por el sendero de la verdad. Acerca de ellos está escrito, “El Señor está con ellos, viven”. “Con ellos”, son los caminos de la Torá. “Viven”, quiere decir que ellos existirán en este mundo y en el mundo por venir.

Cada uno de nosotros es en parte justo y en parte pecador. Tal vez mi porcentaje de justo es todavía de cero, mientras que el de pecador es de 100%. O puede ser que estoy en el proceso de transformar la parte del pecado, el deseo que es 100% la intención de recibir para sí mismo, en la intención para otorgar. Entonces esa parte se llama el justo dentro de nosotros. 

A cada vez, atravesamos por el siguiente proceso:

1. Pasamos el estado en que nos sentimos como pecadores.

2. Tomamos parte de nuestros deseos allí y los corregimos.

3. En ese preciso momento nos convertimos en el justo.

4. Entonces, nos convertimos en pecadores nuevamente al regresar a otro deseo no corregido y recibir placer.

5. Nuevamente, transferimos parte de nuestros deseos a la intención para el otorgamiento.

De esta forma, nuestras correcciones se acumulan pieza por pieza en una corrección general.

(26817 – De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá, el 17 de noviembre 2010 – El Zohar.)

Los cabalistas sobre el estudio de la Cabalá – Parte 13

Queridos amigos, por favor pregunten sobre los pasajes de los escritos de los grandes Cabalistas. Los comentarios entre paréntesis son míos.

La Oposición al estudio de la Sabiduría de la Cabalá

Ay del pueblo por la afrenta a la Torá. Porque indudablemente, cuando se ocupan solo de lo literal y las historias, lleva sus ropajes de viuda y  se cubre con un costal. Y todas las naciones dirán a Israel, “¿Qué es tú Amado más que otro amado? ¿Por qué tu ley es más que nuestra ley? Después de todo, tu ley, también, son historias mundanas”. No hay mayor afrenta a la Torá que eso.  

Por lo tanto, ay del pueblo por la afrenta a la Torah. No se ocupan de la sabiduría de la Cabalá, que honra a la Torá, ya que ellos prolongan el exilio y todas las aflicciones que están próximas a llegar al mundo.

– Rav Jaim Vital, Los escritos del Ari, El Árbol de la Vida, Parte Uno, Introducción de Rav Jaim Vital, 11-12

(25259)