¿El hígado tiene un alma?

Pregunta: En el libro, de Baal HaSulam, Beit Shaar HaKavanot (La Puerta de las Intenciones), nos describe al alma superior (Neshama) como el cerebro, el espíritu (Ruaj) en el corazón, mientras el alma inferior (Nefesh) es el hígado. ¿Podría explicar esto?

Respuesta: Los Cabalistas usan palabras de este mundo porque todo lo que existe, en la realidad, desciende del mundo espiritual. Es por esta razón que es posible describir a las Fuerzas Superiores usando palabras de este mundo.

No tenemos otra alternativa, puesto que en la espiritualidad no existe un lenguaje, sólo fuerzas. Podemos darles muchos nombres o asignarles números. Sin embargo, nuestras definiciones tienen que tener cierta correspondencia y tienen que poder “hablar para nosotros”.

Los Cabalistas encontraron una solución fácil y maravillosa: Ellos usan palabras, que pertenecen a este mundo, para nombrar fenómenos Superiores.  Ellos perciben a la espiritualidad, sienten sus fuerzas, fenómenos, acciones: ¡Ellos viven ahí! Observan a la espiritualidad a través de este mundo como si este fuese translucido. Ellos ven poderes que actúan detrás de cada objeto de este mundo y detrás de toda la imagen.

Es parecido a mirar a través de unos lentes transparentes y mirar una fuerza espiritual que está localizada al otro lado de mi “eje visual”. Veo una fuerza que trabaja detrás de cada persona y cada acción en este mundo, y por tanto, es fácil encontrar una conexión entre ellos. Para mí, ¡Son lo mismo!

Las diferencias entre ellos, se muestran de forma relativa al “observador”; respecto a la persona que las revela. La persona las divulga, a través de sus cinco sentidos o las percibe entre sus cinco órganos espirituales de percepción.

A parte de esto, todos los fenómenos son idénticos. Después de todo, nuestro mundo es imaginario, y los sentimos de la manera que lo hacemos, sólo dentro de nuestras sensaciones. Si conseguimos órganos de percepción adicionales, veremos a las cosas como si estas ocurriesen simultáneamente en dos pantallas paralelas.

Por tanto, todo se llega a ser clarificado y nunca más nos confundiremos. Nos damos cuenta que representan: “el cerebro”, “corazón”, “hígado” y “Ibur – Yenika – Mojin” (concepción, la elaboración del sustento, edad adulta). Reconocemos el significado espiritual de todas las palabras terrenales cómo: “ascenso”, “caída”, “abrazar”, “unión”, “izquierda” o “derecha”. Ellos solo tienen un significado y no puede significar otra cosa.

Obtenemos espiritualidad, a través de nuestro mundo material y lo sentimos en su raíz. Se vuelve lúcido y “transparente” para nosotros, pero el lenguaje que lo describe, tiene que ser “prestado” desde esta dimensión material como si “pusiéramos” una película (film) transparente sobre él.

Tú sueles ver ciertas imágenes materiales, pero ahora retienes sólo sus nombres que son transferidos hacia una pantalla paralela en lo espiritual donde se adhieren a los lugares correctos. Empiezas a usarlos sin confusión, no tienes que explicar su significado a otros,   puesto que ellos, ascienden al mundo espiritual a través del este mundo corporal, ¡Ves la misma imagen y sabes lo que es una ilusión!

Un “Alma en la cabeza” significa que la Luz llamada Neshamá (alma) se viste en un Kli espiritual (vasija) llamado “cerebro”. A parte de la Luz y el deseo, no hay nada más.

(27672 –  De la tercera parte de la lección diaria de Cabalá del 25 de noviembre del 2010 – Beit Shaar HaKavanot, La Puerta de las Intenciones)

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