El nacimiento de un nuevo grado

Pregunta: Llegué a la Convención con un enorme deseo de romper mi caparazón egoísta. Sigo teniendo dudas de que soy capaz de hacer algo en este momento, sin embargo, aún no lo estoy haciendo. Me asusta que esta Convención pase, pero nada cambie en mí; sólo las impresiones permanecerán. ¿Qué necesito hacer ahora, en este mismo minuto, en este mismo segundo, en este preciso momento?

Respuesta: Primero que todo, todos nos hacemos esta pregunta. Justo ahora estás conectado con todos, tienes la misma aspiración, anticipación, y esto es lo que permanecerá de tu vida entera. Nadie sabe cómo pasarás tu vida, pero este momento está inscrito en tu “cuenta espiritual” definitivamente.

Está escrito que cuando un alma humana aterriza en la corte divina, se le hacen dos preguntas: “¿Estudiaste la Torá? (¿Quisiste atraer la Luz que Reforma?)” y “¿Esperaste la salvación (para elevarte por encima de tu ego y ascender a tu segunda naturaleza)?” Esto es exactamente lo que estamos tratando de realizar aquí. Y es bueno que cada uno de nosotros sienta que hay algo que debe hacer, pero es incapaz de hacerlo.

Esto es muy desagradable y nos recuerda las contracciones del parto porque queremos nacer en nuestro próximo estado, pero somos incapaces de hacerlo. Pero nace dentro de nosotros un nuevo grado desde Arriba, precisamente gracias a estos esfuerzos.

Entonces, ¿qué debemos hacer? Abrir nuestros corazones un poco más, conectarnos con otros un poco más, sentir que el Creador tiene que ser revelado entre nosotros y manifestarLo en nosotros un poco más fuerte, lo que nos trae más cerca, elevándonos a la segunda naturaleza.

Esto es exactamente sobre lo que los cabalistas escriben. Hoy estamos en un estado en el que todo el material de la Cabalá nos ha sido revelado, todo ha sido explicado docenas de veces. Necesitamos hacer un poco más, pero no en estudio o circulación, sino específicamente en la unidad como la que tenemos ahora, en esta Convención.

¡Trata de sentir a todos en tu corazón, y deja que el Creador haga este trabajo! ¡Tira de Él cuando sientas que eres incapaz de hacerlo! El Creador le dice a Moisés: “¡Ven a Faraón!” de la misma manera que tomamos a un niño pequeño de su mano. Esto se debe a que Moisés en nosotros, el punto en el corazón, tiene miedo del faraón. ¡Naturalmente!

Somos incapaces de hacer algo en contra de este monstruo, nuestro ego. Siento que quiero conquistar, pero soy incapaz. Pero un momento después, no quiero conquistarlo del todo porque rige sobre mí. Y esto continúa una y otra vez.

Esta pequeña chispa que permanece en mí desde el estado espiritual anterior, no es capaz de hacer algo. Tengo que agarrar al Creador con la ayuda de esta chispa, y entonces seré capaz de resistir a mi ego. Nuestro ego es tal monstruo que no podemos hacer nada contra él.

Acabo de aferrarme a la mano del Creador y quiero estar con Él como un niño que tira del adulto por su mano y le pide que le consiga lo que quiere. Así es como debemos avanzar: ¡”Quiero conectarme con otros! ¡Quiero adquirir nuestra unidad! ¡Quiero adquirir el deseo, donde se revele el Creador! “

Me agarro del Creador a través de esta pequeña chispa, pero es solo una chispa, mientras que debo capturarLo por completo, unirme con Él. Y de repente el ego, Faraón, comienza gradualmente a desvanecerse y desaparece… Aun estoy con el Creador unido con otros puntos en los corazones de mis amigos, y es así como se revela el grado espiritual.

(26363 – De la Lección 4 de la Convención Mundial de Cabalá del 2010, el 10 de noviembre 2010.)

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