Las ventanas de tu casa

Rabash: Hazlos felices con un edificio completo: Si una persona desea edificar una casa para el Creador, construye una estructura perfecta, pues el Creador es perfecto… Y el Creador les dará alegría, la Luz de la fe, para que puedan completar su trabajo.

Nuestro fundamento, la materia de la que fuimos formados es Maljut, el deseo de recibir placer. Tenemos que emplearlo como material de construcción, porque no tenemos otro. Si recibimos poder de nuestro egoísmo, construimos “estructuras” similares a la Torre de Babel o las ciudades de Pitom y Ramsés. Los edificios son inmensos y hermosos, pero a fin de cuentas, no nos gustan porque descubrimos que están vacíos.

Así es como la humanidad ha estado construyéndose durante siglos hasta el día de hoy, pero en la etapa final del desarrollo histórico de la humanidad, tenemos que darnos cuenta que todo lo que hemos construido ya no nos brinda felicidad. De acuerdo, hemos erigido mucho, pero todo ello está vacío y le falta contenido y el verdadero llenado. Rodeados de nuestras creaciones, nos sentimos más desesperados que nunca antes.

Por consiguiente, resulta que no podemos procurar alegría ni a nuestros seres queridos ni a nosotros mismos, pues ya no encontramos placer en nuestro trabajo de construcción. Sólo una casa perfecta nos dará alegría, esto es, cuando nuestra casa, nuestro Kli esté lleno de Luz. ¿Cómo la sentimos? ¿Cómo iluminamos nuestra materia desde el interior?

La casa debe dejar que la Luz la ilumine. La construimos con el deseo de sentir placer pero tiene que ser una casa de santidad, un Templo. La Santidad es Bina, la Luz, el otorgamiento; y la casa es el Kli, la vasija. La vasija debe ser apta para que la Luz entre, es decir que necesita tener la intención de otorgar.

¿Cómo lo logro? Para llevar luz a la casa, le ponemos ventanas. Las “ventanas”, son cavidades, deseos vacíos. En los muros de nuestra materia, hacemos aberturas de deseo similares a Bina, otorgamientos, entradas, y la Luz puede penetrar en nosotros. Por lo tanto, los muros y las ventanas deben coincidir exactamente para que nuestra casa, construida con el deseo de recibir placer esté equipada con la intención del otorgamiento. Y entonces, se encontrará llena de Luz.

Si deseamos sentir y traer alegría durante la construcción de nuestra casa, debemos diseñarla para que su forma sea equivalente al atributo de Bina. Incluimos el atributo de la misericordia en el juicio, es decir, que hacemos aberturas en los muros para dejar que la Luz pase a través de ellos.

Estos nichos parecen fallas al comienzo. Rabash nos dio el siguiente ejemplo: Un padre lleva a su hijo al sastre para que le confeccione un traje y el hijo ve como el sastre comienza cortando un paño fino con unas tijeras. Piensa que el casimir ha quedado arruinado, pero el padre explica. “No te preocupes, te hará un traje que te quedará muy bien”.

En otras palabras, este paño por el momento no es nada sino un material que adquirirá una forma que te quedará perfecta. Pero el niño no lo entiende. Desde su punto de vista, los cortes en el paño se ven como si fueran un daño. En realidad, gracias a este “daño”, más adelante se le podrá la forma adecuada y la Luz se vestirá en éste. Tomando esto en cuenta, estamos dispuestos a ser pacientes e incluso agradecer al Maestro por lo que está haciendo.

En nuestro trabajo diario descubrimos estos “daños”. Y con ellos y con los ladrillos erigimos la estructura, incluyendo las paredes y las aberturas para que la Luz pueda penetrar.

Cuando Bina hace un agujero en el muro, Maljut siente que la casa ha sido dañada. Pero en verdad, se trata de un enfoque opuesto, un atributo totalmente nuevo, que no está diseñado para fortificar a Maljut. Una vez que vemos que incluir la misericordia en el juicio crea la equivalencia con el Creador dentro de nosotros, vemos el beneficio de no escuchar las quejas de Maljut. Cuando Bina domina sobre todo, los muros de la casa se vuelven ventanas, o adquieren el atributo de Bina.

Una casa así estará llena de Luz de arriba a abajo. Su material Maljut, será purificada con el atributo de Bina completamente y no habrá más hendiduras en ella. Sin molestarse mutuamente, Maljut y Bina actuarán como un todo.

(27015 – De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 19 de noviembre 2010, Hazlos felices con un edificio complete.)

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