¿Dónde está localizado el “Cerebro” del Creador?

No podemos alcanzar GAR, las primeras tres Sefirot de cada grado. Estas no son parte del ser creado. Las “letras”, seres creados,  deseos en los cuales el anhelo de llegar a ser similar al Creador comienzan despertamiento sólo con ZAT, las siete Sefirot inferiores.

Por lo tanto, cada Partzuf está divido en dos partes. Su parte superior consiste de Keter, Jojma, Bina, y la parte superior de Bina (GAR de Bina), la cual es parte del Creador, el Superior, el Hacedor. La parte inferior de Bina (ZAT de Bina), Zeir Anpin y Maljut de cada grado, pertenecen al ser creado.

Hasta la corrección final (Gmar Tikkun), trabajamos sólo en ZAT, la parte inferior de cada grado; esa es nuestra área. Es decir, actuamos donde Maljut ascendió a Bina y podemos descender otra vez. Sólo en esta región donde Maljut y Bina, misericordia y juicio, se mezclaron, es posible para nosotros existir, aprender, y lograr sentir algo, pero no por encima de ella. Maljut no se elevó por encima de ZAT de Bina.

Sin embargo, lo que sucederá cuando el gobierno de Tzimtzum Bet (Segunda Restricción) se cancele y comencemos a trabajar bajo el gobierno de Tzimtzum Alef (Primera Restricción) nos es desconocido en el presente. Aprendemos todo a través de nuestros deseos (Kelim, vasijas).

De esta manera, no es claro cómo podemos alcanzar algo que no tiene voluntad de recibir: en Keter, Jojma y GAR de Bina no hay Kelim, no es criatura. Es, de cierta manera, el cerebro del Creador, Su plan de cómo hacerte humano. Por eso son parte de Él, y no tuya.

Cuando develo al Creador, es suficiente para mí elevarme a la mitad de Bina. Mediante esto, llego a conocerlo a Él, y con todo el poder adquirirdo de Bina, desciendo otra vez a Maljut, alcanzando así el nivel de Jojma y Keter.

Primero, elevo todo mi ser hasta Bina y alcanzo el grado de “otorgar con el fin de otorgar.” Más adelante, desde Bina, desciendo otra vez y alcanzo “recibir con el fin de otorgar.” Incluso llego a Keter, pero llego a conocerlo sólo “por Sus acciones.” Este está situado en GAR, no en mi “yo.”

Justo como aprendemos algo en este mundo, llegamos a conocer no la esencia del fenómeno en sí, sino la impresión de este, nuestra reacción a “algo” ya que todo ocurre sólo dentro de nuestros Kelim o sensaciones.

(28886 – De la lección diaria de Cabalá  del 3 de Diciembre del 2010, Talmud Eser Sefirot)

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