¿Estás anticipando la llegada de la Luz?

El estudio de la sabiduría de la Cabalá está basado en la Segulá, es decir la atracción de la Luz que Reforma. La Torá por entero, el método de corrección, está designada para esto. Es por lo que dice: “Creé la inclinación al mal, y creé la Torá como especia”.

La Torá es considerada como “especia” por una razón. Nunca reemplaza los deseos sino que los “condimenta” con la intención alistándolos de esta manera para el consumo. De la misma forma, un platillo es condimentado; de otra manera, no sería comestible. Un toque de especias lo finaliza.

Por lo tanto, sin importar qué texto estamos estudiando, nuestras intenciones no deben cambiar. Los cabalistas escribieron sus libros mientras estaban en un alcance espiritual. Sin embargo, aun no hemos entrado al mundo espiritual y no podemos usar sus instrucciones directamente como una guía para la realidad Superior. En esta fase, al leer, se espera que nosotros aspiremos, que anticipemos un “milagro”. Deja que mis ojos se abran para que pueda ver por mí mismo lo que estoy leyendo.

Ocurrirá sólo si mi aspiración es correcta. Todo depende de qué exijo del estudio y cuán de cerca correspondan mis aspiraciones con la fuerza que yace en los textos cabalisticos. Esta responderá sólo si continúo apuntando hacia ella y deseo que llegue y me provea la propiedad de otorgamiento. Entonces, me elevaré sobre mi egoísmo y experimentaré verdadera cercanía con las otras almas, junto a  las cuales revelaremos al Creador.

Tal intención está, de hecho, dirigida hacia la realización del método. Entonces, la utilizo como fue prescrita, lo que es considerado “estudiar la Torá”. Después de todo, anticipo la llegada de la Luz que Reforma como un gallo que se prepara para recibir el alba. Si, a pesar de todo, estoy considerando recompensas egoístas, parezco un murciélago que no necesita ninguna luz.

Este trabajo no necesita ser despreciado tampoco. No es deseable, por supuesto, pero aun así lleva a la meta, sólo que a través de la oscuridad, haciendo un curva, a través de selvas de problemas, hasta que después de múltiples reencarnaciones una persona llega a la pregunta acerca del propósito.

Por lo tanto, la oscuridad irradiada por la Torá también ayuda de alguna manera. Baal HaSulam escribe que no siempre nos movemos hacia adelante en las intenciones correctas y algunas veces actuamos como murciélagos.

(28452 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/2/10, El Zohar, introducción, articulo “Los Retoños”)

Material Relacionado:

La meta – a mitad de camino

Los cabalistas sobre el estudio de la Cabalá – Parte

El dulce dolor de la criatura

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta