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La luz de los deseos egoístas

“La Luz de los deseos egoístas (Klipot) es cuando pensamos que si sólo tuviéramos un millón de dólares, entonces seríamos felices”.
– Del libro “El punto en el corazón”

Pregunta: Está escrito que las Klipot tientan las almas. ¿Qué significa esto en realidad en nuestras sensaciones? ¿Qué es la tentación?

Respuesta: El deseo de disfrutar nos llama, “¡Ve allí! ¡Haz eso! ¡Gana más! ¡Tómalo! ¡Robalo! ¡Triunfa!” Todo esto ocurre dentro de los Kelim egoístas o deseos de una clara y simple forma, donde el beneficio es claro para cada persona.

Este es el trabajo de las Klipot, y es, de hecho, ¡un trabajo muy grande! Es necesario entender que las Klipot nos ayudan, ellas son ayuda contra nuestro ego. Su trabajo es bendecido.

Puesto que todos estamos en un estado quebrado, ¿qué más puede influirnos? La Luz Superior, no puede afectarnos porque hay una ley de equivalencia de forma. No puedo oír o percibir la Luz y esta no me influye. Su influencia sobre mí toma lugar “detrás de escena”, porque la luz está presente en todas partes, pero me influye a través de un intermediario.

La influencia práctica en mí que me hace mover en realidad pasa a través de las Klipot. Son ellas lo que yo entiendo y con lo que tengo una conexión. Por lo tanto, hay un sistema de mundos impuros (Klipot), el cual es mi entorno no corregido, en el cual también existo en un estado sin corregir. Es por eso que nos entendemos unos con otros: que vale para mí la pena hacer y qué no, por qué debería hacer algo y con qué propósito. Es claro que debo ganar más, hacer que el mundo entero trabaje para mí, y usar a todo el mundo. Entiendo el mundo y el mundo me entiende, y no tenemos ningún problema. No podemos quejarnos de nadie porque son lo mismo y así es el mundo entero.

Estamos en un estado quebrado que está desprendido de la Luz Superior y es opuesto a ella. En este estado la Luz no puede influirnos. Todas las acciones que, sin embargo nos ayudan a despertar y alcanzar la corrección tienen lugar en virtud del sistema de Klipot. Así que ¡diles “Gracias” a ellas! Está escrito que el Faraón trajo a Israel más cerca del Creador. Este es su trabajo. Y él realmente hace un trabajo muy duro.

¿Me movería pasar de mi actual lugar por la voluntad de mi deseo egoísta mundano? ¡No me movería en absoluto! Incluso un grano de arena no puede ser movido a menos que se vea afectado por la energía. Por otra parte, para mover a una persona de su lugar y, hacerlo mover mecánicamente, como un animal, tan sólo para despertarlo al desarrollo, es necesario darle una gran motivación y fuerza motriz. Esto es lo que la Klipa hace, al ser un sistema que no conoce descanso.

Mira lo que está haciendo a todo el mundo y ¡cómo trae a todo el mundo más cerca de la corrección! Por el momento está haciendo este trabajo en lugar de la santidad, de las fuerzas de otorgamiento. La santidad es incapaz de hacer esto porque no tenemos ninguna conexión con ella.

Uno existe contra el otro: El yo roto en un mundo roto, mientras que el yo corregido revela el mundo corregido. El mundo a mi alrededor inmediatamente cambia el grado de mi corrección o carencia de ella.

(29752 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/14/10, Beit Shaar HaKavanot)

Lo revelador de los deseos

Pregunta: Usted ha dicho que la primera acción de corrección es discernir sobre todos mis deseos a fin de comprender cuáles son objeto de corrección. ¿Puede dar un ejemplo de estos deseos? ¿Cómo lo aclaro dentro de mí? ¿Cómo puedo saber lo que está sujeto a corrección?

Respuesta: Tienes que discernir esto en el grupo. Comienza a sintonizarte con el grupo con todas sus cualidades, deseos, inclinaciones y sensaciones internas. Entonces dale un vistazo y mira: ¿Cuál de ellos está a favor y cuál en contra? ¿Qué te ayuda más en este trabajo y que te ayuda menos?

No prestes atención al “gusto” que sientes en el proceso, si se trata de “amargo o dulce“, a pesar que puedan ayudarte. Más bien, lo primero y principal es prestar atención a “verdadero o falso”: ¿Qué puedes utilizar para conectarte con amigos, y que no puedes utilizar?

Entonces vas a discernirlo. Empezarás a revelar cualidades y deseos dentro de ti que no tuviste en cuenta antes y no sospechabas siquiera que existían. Estos son los deseos de la ruptura. Nosotros no trabajamos con los deseos rotos o Kelim en nuestra vida normal porque no aspiramos a unirnos con los demás.

Los deseos de la ruptura son sólo aquellos que nos ayudaron a ser “como un sólo hombre con un solo corazón” en nuestra raíz, que luego se rompieron y ahora están presentes en nosotros. Comienza a unirte con los amigos y comenzarás a revelar que estos deseos están presentes dentro de ti. Si no los sientes, esto significa que no has comenzado a unirte con el grupo todavía. Es por eso que todavía no sientes cuántos deseos tienes dentro de ti que se oponen a la unidad, o en otras palabras, se encuentran en un estado de ruptura.

(De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/14/10, Talmud Eser Sefirot)

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Equilibrio en la sociedad

Pregunta: ¿Habrá algún resultado positivo si afectamos a otras personas la mayoría de los cuales no aspiran a un crecimiento espiritual, con nuestro ejemplo y facilitaremos así las buenas relaciones y la comunicación en toda la sociedad?

Respuesta: Sí, cuando nos convertimos en un ejemplo, impactamos positivamente a toda la sociedad.

Baal HaSulam lo describe en su artículo “La Generación Futura”. Si la sociedad entera decide que hoy ya no podemos existir en forma egoísta y debemos comenzar a considerarnos unos a otros, será una gran corrección.

Puedes preguntar: “¿Si una persona normal lo hace sin tener el objetivo de revelar al Creador y otorgar a Dios, no repetirá una experiencia desafortunada de la Rusia socialista?” Sin embargo, en nuestros tiempos, hay un grupo de cabalistas practicando otorgamiento y difusión de la Cabalá, y todos los que deseen una mayor conciencia pueden unirse a nosotros.

En cuanto a los demás, es suficiente si ellos nos ayudan y nos apoyan, al igual que las personas que normalmente no disfrutan estudiando y cargando sus mentes con conocimiento. Si hay un equilibrio en la sociedad, por medio del cual una de sus partes, tal como la “cabeza” mantiene la intención, jala la Luz que Reforma a todos a través de sí mismo, y la otra parte lleva a cabo algunas acciones complementarias, entonces, podemos lograr grandes éxito.

Esperemos que tengamos éxito. Toda la humanidad está diseñada como una pirámide, y de acuerdo con ella, es exactamente cómo tiene que ser. Sólo unos pocos son responsables de la conexión con el Creador y de atraer la Luz a las masas (Ver el artículo de Baal HaSulam, “La Generación Futura”).

(29367 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/10/10, “La Libertad”)

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Educación en vez de orientación profesional

El problema no es que rompamos el carácter de una persona y que dañemos algo en este mundo. Por el contrario, al prescindir de sus propiedades individuales, arrancamos ciertas partes de la corrección común, y sin estas partes todo el sistema no será perfecto.

En la espiritualidad, todo tiene que ser perfecto. Si al inmenso sistema entero le falta una pequeña célula, esto hace imperfecto a todo el sistema. Se presupone una mutua inclusión total, es decir, de cada uno en todos. Cada persona se incluye en todos los demás y contiene a todos en él.

Esto significa que incluso si uno no está corregido, no hay ni una sola alma corregida. Si un alma está corrupta, esto es sentido en todas las otras almas y en el sistema en su conjunto. Cada defecto es acumulativo porque, al estar en el interior de un alma, el defecto se multiplica al esparcirse en todas las otras almas e influencia cada alma multiplicándose debido a su inclusión mutua.

Es por eso que mediante la protección de la libertad individual, los cabalistas no están buscando relaciones hermosas entre las personas, sino que provengan de la estructura de la creación, viéndolas de principio a fin. Por lo tanto, dicen que no podemos hacer lo que queremos en un momento dado, sino que tenemos que proceder sólo de la forma verdadera, el estado final corregido (Gmar Tikun).

Si tenemos que alcanzar el final de la corrección, entonces, hoy, tenemos que tratar a todos con sumo cuidado, teniendo en cuenta sus cualidades personales como nuestra propiedad colectiva, en la cual nada puede reemplazarse. Sólo tenemos que ayudarnos unos a otros a conectarnos con todos los demás. Así es como deberían ser las relaciones en la sociedad.

A continuación, a cada persona debe dársele la oportunidad de desarrollarse hacia la conexión con el resto. El no debe desarrollarse personalmente, esperando todo tipo de éxitos y distinciones egoístas. En esto es en lo que está ocupada la escuela de hoy. Ellos no están educando una persona, sino sólo dando una “orientación profesional”.

En lugar de esto, las escuelas tienen que ocuparse en educar a una persona en la sociedad en particular. Gracias a esto, todas las capacidades naturales se desarrollan adecuadamente en él porque todos sus genes, hormonas y cualidades innatas sólo existen por su conexión con el resto. Todo esto está dirigido sólo hacia la sociedad y la conexión.

De lo contrario, serían invisibles para nosotros. Las vemos sólo porque pasamos por la ruptura. Es decir, las cualidades personales de cada uno son la consecuencia de la ruptura del alma colectiva y pueden ser corregidas sólo a través de la conexión.

Realmente, una persona no tiene nada más que hacer en este mundo, aparte de conectarse con los demás. De esta manera, él puede desarrollar todas sus cualidades personales y tendencias naturales en su forma óptima. Esto garantiza un florecimiento de la mente y los sentimientos en su forma más equilibrada.

Además, a través de una conexión con los demás, él puede absorber de ellos un número de cualidades adicionales, impresiones y sentimientos, todo lo que necesita. Él será nutrido por todos, por todo el sistema correctamente, y eso le permitirá desarrollarse a sí mismo armónica y perfectamente.

(29370 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/10/10, “La Libertad”)

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Por qué la libertad personal es esencial

Baal HaSulam, “La Libertad”: sepa, que estas [tendencias personales] son la única posesión verdadera del individuo que no deben ser dañadas o alteradas… Por lo tanto, todo aquel que erradica la tendencia de un individuo y la desarraiga, provoca la pérdida de ese sublime y maravilloso concepto del mundo, destinado a surgir al final de la cadena, para que esa tendencia nunca surja de nuevo en ningún otro organismo.

Estos son exactamente los principios en los que el sistema de la educación tiene que estar basado. Los niños tienen que ser tratados como adultos, no debemos tratar de convertirlos en algo que queremos como si fueran masa con la cual podemos formar alguna figura que deseamos.

Una persona tiene que contar con la influencia que le permitirá desarrollar sus propiedades personales. Es por eso que en la educación, cualquier supresión es inaceptable.

Los cabalistas escriben sobre esto, y tenemos que entender el por qué. La protección de la libertad personal es una ley obligatoria, ya que, al final del día, no estamos influyendo o corrigiendo a ninguno de nosotros. Estamos simplemente fijando los lazos que unen entre nosotros.

Todos, yo, tú, y él, tenemos que conectarnos entre sí con el tipo correcto de lazos. Entonces, en estas relaciones, revelaremos la Luz como en las resistencias de un circuito eléctrico o en la espiral de un bombillo. Las conexiones que se revelan entre nosotros serán llamadas el mundo espiritual o el Creador, no va a ser cada uno de nosotros individualmente.

Lo que me pertenece a mí, personalmente, no se relaciona con el mundo espiritual. Sólo nuestros lazos son espirituales. Es por eso que las cualidades individuales de todo el mundo tienen que permanecer. Si yo estropeo cualquier cualidad en mí o en cualquier otro, la conexión entre nosotros no puede ser absolutamente correcta, porque ya esta conexión requiere un “puente” de su naturaleza a la mía.

Es por eso que la ley de protección de la libertad personal no es la exigencia de una buena “democracia”. Es un requisito necesario para alcanzar la corrección.

De esto, es claro cómo está de desvirtuado nuestro sistema de educación: Se impone una presión continua sobre los niños y se fabrican individuos triviales de acuerdo con un estándar aprobado. La actitud hacia la crianza y la educación tiene que ser radicalmente cambiada.

(29377 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/10/10, “La Libertad”)

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Cuando me anulo, crezco

El acto de anulación caracteriza el camino completo de la evolución espiritual. En cada etapa, la criatura cancela su deseo creado como existencia desde la ausencia y la utiliza para volverse equivalente al Creador.

En principio, se anula a sí mismo en un punto con el fin de obtener una enorme necesidad. ¿Para qué? Es para tener un Kli (vasija) adecuada para el Creador. En la segunda etapa, cancela esta necesidad y se eleva por encima de ella.

Renunciar al deseo significa cruzar el Majsom (la barrera que nos separa de la espiritualidad). Al ascender, la criatura se libera del deseo y, en consecuencia, hace las transiciones a la siguiente etapa.

Allí, el ser creado renueva el deseo y además empieza a recibir placer en él, no para la auto-complacencia, sino para deleitar al Creador que lo ama, lo que demuestra su amor a Él. En otras palabras, durante todo su ascenso por los peldaños de la escalera que lo conducen a Gmar Tikun (el final de la corrección), la criatura renuncia a sí mismo.

Resulta que la auto-anulación es un medio, acto, y resultado, todo al mismo tiempo. Con su ayudamos a avanzar en la escala de valores hasta que alcanzamos el valor último cuando la auto-anulación llega a un grado tan alto que resulta haciéndose equivalente al Creador.

Paradójicamente, es a través del acto de renuncia, cuando anulo mi punto de existencia la ausencia, que alcanzo el estado del Creador. Utilizándolo como un fundamento, yo crezco constantemente, afectado por el impacto de la Luz en él.

En nuestra vida corporal, no sentimos al Creador, ni percibimos fuerzas espirituales o entendemos el propósito de la creación. ¿Ante quién, entonces, podemos anularnos nosotros mismos? Me anulo ante el grupo, es decir, el maestro, textos cabalísticos, y la gente que aspira a los mismos fines que yo. Me cancelo en relación con ellos, no en relación con los deseos de este mundo que no están conectados con el desarrollo espiritual.

Yo me disuelvo en el grupo como si yo no existiera. Sigo sólo la segunda parte (Ain, ausencia) de mi punto de “existencia de la ausencia” (Yesh mi Ain) y copio sus pensamientos y sentimientos, sin tener en cuenta los míos. Al hacer esto, entro en el sistema espiritual y comienzo a recibir las Luces de Circundantes que me promueven en el mundo espiritual.

(29220 – De la Cabalá para principiantes, “Auto anulación”, 12/6/10)

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Al borde del odio

Con el fin de alcanzar la Luz, debo demandarla fuertemente. Sin embargo, debido a que soy un egoísta, esta demanda debe ser dura, al borde del odio. Yo, literalmente, no puedo soportar esta luz, no la quiero, y la culpo de todo lo que me sucede. De hecho, todo es causado por ella.

Entonces, siento mi completa desigualdad con la Luz, dándome cuenta que es la Luz la que me hace opuesta a ella y ahora, infunde malos sentimientos en mí. De todo esto, puedo llegar a conocer el vacio obscuro.

Solo después de que haya experimentado completamente la obscuridad como una ventaja (Itaron), empiezo a percibir algo más grande (Yoter) que la obscuridad; llego a conocer la Luz. En otras palabras, debo ser duro, rudo, “un gran pecador”, con el fin de alcanzar el estado opuesto a la Luz. Entonces, seré capaz de alcanzar toda su fuerza.

Si la obscuridad es sentida en un pequeño grado, es imposible alcanzar todo lo que la Luz contiene en sí. Tiene que ser una verdadera “noche egipcia,” mi auténtico deseo egoísta.

Sin embargo, con el fin de experimentar tal vacio obscuro, necesito la Luz. Una persona que no estudia, no entra a la obscuridad. ¡Es todo lo contrario! Gracias al hecho de que una persona atrae la Luz Superior durante los estudios, ella descubrirá en qué medida está en la obscuridad. Después de todo, toda nuestra evolución se desarrolla bajo la influencia de la Luz, y nos hace experimentar todas estas fases. Una persona experimenta la Luz y la obscuridad de regreso, y de este modo, avanza.

La experiencia de la obscuridad es buena. La obscuridad es un periodo de transición entre el estado espiritual en el proceso de mi desarrollo, como el día y la noche.

(29223 – De Cabalá para Principiantes, “Luz”, 12/8/10)

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Desespérate, pero no te rindas

Cuando nos volcamos a un texto cabalístico, especialmente al Libro del Zohar, debemos darnos cuenta de la importancia del alcance espiritual.

Después de todo, al final del día esto es lo único que queremos: ni conocimiento, ni escolásticos, y tampoco conocimiento general de la materia, sino solamente alcance puro, lo que significa que una persona ha revelado al Creador. Este es el criterio por medio del cual valoramos las cosas.

En el camino hacia el alcance, la ley operante es la ley de equivalencia de forma, que no hace ningún compromiso. Por un lado, una persona depende completa y enteramente de la influencia de la Fuerza Superior. Nada más puede ayudarle, sólo necesita la ayuda de lo Alto. Quien entiende esto construye la actitud correcta.

La Torá habla de esto cuando describe el exilio de Egipto: “Los hijos de Israel clamaron por el trabajo y su clamor se elevó hacia el Creador”. En otras palabras, sabían bien que nunca lograrían nada por sí mismos.

Por otro lado, el progreso espiritual está siempre basado en la combinación de los opuestos. Por lo tanto, también tenemos que participar nosotros mismos en el proceso. Como resultado, hacemos grandes esfuerzos, mientras que al mismo tiempo estamos seguros de que sólo un “milagro de los cielos” nos sacará de la tierra de Egipto a la tierra de Israel.

Es necesario llegar a la desesperación de la capacidad propia, y una persona no debe huir de este sentimiento. Además, uno debe estar seguro de que habrá ayuda desde Arriba y demandar sin cesar con todas sus fuerzas.

Una persona debe encontrarse él mismo en el estado de los hijos de Israel, que clamaron por el trabajo. Ahí es cuando todas las cosas en su interior se funden junto con el entorno externo en un todo y crea estas condiciones, trayéndolo mucho más cerca a la salida de Egipto.

Por lo tanto, debemos tratar de imaginarnos a nosotros mismos correctamente en este punto. Aquí es donde llevamos a cabo todas las acciones necesarias y posteriormente no huimos de la desesperación, sino por el contrario, transferimos toda la fuerza de nuestra desesperación a un grito, una demanda por corrección.

(De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/14/10, El Zohar)

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Mi trabajo es parte del trabajo general

Pregunta: ¿De qué debe preocuparse cada uno durante la clase diaria de Cabalá: de su trabajo espiritual particular o simplemente de la unidad?

Respuesta: Una preocupación esquemática sobre la unidad no basta en absoluto. Sobre esto escribió Baal HaSulam que nosotros debemos construir la unidad de Israel, la Torá y el Creador.

Estamos en un estado que nosotros determinamos, cada uno por su lado y todos juntos a la vez. Cada uno introduce su parte en el deseo general del grupo y recibe de este el anhelo correcto para la plegaria. Y luego su plegaria personal nuevamente se incluye en la unidad de la plegaria general común.

El trabajo personal siempre se combina con el general: el individuo forma una sociedad, y a la vez se complementa a sí mismo con ella. Al final de cuentas formamos una plegaria única de la que se ha dicho: “y gemían los hijos de Israel a causa de la servidumbre”.

Para eso la meta debe ser muy importante para nosotros. No la cambiaremos por ninguna “ganancia”, por ningún logro teorético. El ritmo diario y adormecedor no nos sirve, ya que en este ritmo avanzaremos recién dentro de mil años. No nos contentamos con el éxito en la diseminación, ya que esto es solamente un medio. Sean los logros y los éxitos cuantos sean, no debemos considerarlos como la meta de la vida, ni siquiera de manera temporaria, momentánea. No debemos consolarnos con resultados del trabajo y el esfuerzo, y con esto esperar que con el tiempo estos hagan lo suyo.

No, uno debe apuntar de inmediato a lo principal y proponerse la meta verdadera, la revelación del atributo del Creador, el atributo de otorgamiento dentro de uno mismo. Y exigirlo sin cesar, sin ninguna desviación. Cualquier pausa le perjudica a él y a su relación con el Creador. Por lo tanto aquí se requiere una plegaria general común que pueda ser permanente.

Hay que comprender que la entrada al mundo espiritual demanda grandes esfuerzos, pero en el grupo no son tan difíciles y dependen de nuestra aprobación.

(De la lección 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/14/10, sobre la Introducción del libro del Zohar)

La presentación del Creador

La Luz es un cierto incidente en las vasijas (Kelim), su reacción. La Luz per se, no existe, como Baal HaSulam nos explica lo en su artículo “La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá”. Sólo experimentamos la reacción del Kli (de la vasija) a algo.

La reacción de la vasija, al factor estimulante, es llamada “Luz”, es decir, es una reacción.

No alcanzamos la Luz en sí, su esencia esta fuera de nuestro alcance. Llegamos a conocer sólo las formas adquiridas por el Kli después del impacto de la Luz. Percibimos a los demás de la misma manera. ¿Eres realmente familiar y me comprendes? ¿Sabes quién soy yo?  En realidad, yo no soy familiar ni conmigo mismo, es imposible.

Sólo lo siguiente es posible: Todos perciben a los demás a su propia manera, ensamblando una imagen desde sus propias reacciones interiores. Por lo tanto, como está escrito “Cada uno juzga de acuerdo a sus propios defectos”. Basados en esto, podemos entender, que lo mejor que podemos hacer es llegar al “lugar”. Pero, ¿Qué es el lugar?

Nuestros deseos no corregidos enfrentan un ejemplo, una ilustración visual del Kli corregido. Este es llamado Elokim (Dios) o ZAT de Bina (las siete Sefirot inferiores de Bina). Estamos hablando del deseo de disfrutar que ha emergido de la segunda fase, Bina, y desea otorgar, para ser similar a Keter.

Esto es lo que llamamos el principio de la criatura, “la presentación del Creador” que demuestra que significa estar en otorgamiento, recibir por el bien de otorgar. Esto es lo que la parte inferior de Bina hace generando otorgamiento en relación con los demás. Deseamos alcanzarlo, aprender de ella como recibir placer del Creador y dejarlo fluir.

Nosotros podemos otorgar sólo lo que recibimos del Creador. ¿A quién otorgamos? Nosotros otorgamos a los demás, Por tanto, del amor por los demás, ganamos amor por el Creador por medio del “lugar”, ZAT de Bina.

Todas nuestras acciones en el camino hacia “el lugar” presentan Mitzvot (mandamientos) que definen la relación entre el hombre y el Creador (“Makom” en hebreo, lit. el “lugar”). Ese es el lugar de revelación, otorgamiento, unidad y garantía.

(29234 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/9/10, “La Sierva que Hereda a su Señora”)