Celebra la primera victoria sobre ti mismo

Nuestro deseo egoísta es considerado como “los griegos” o “conocimiento”, que significa que deseamos avanzar siguiendo la mente y corazón, que poseemos en el momento. Y ciertamente, ¿En qué podemos apoyarnos y confiar? Sólo en lo que tenemos. Esta, sin embargo, es la raíz del problema, puesto que con estos Kelim (vasijas), no podemos entrar al mundo espiritual.

El mundo espiritual se encuentra aquí y ahora, no hay siquiera una distancia que tengamos que cubrir, ni dimensión que tengamos que alcanzar. Alcanzamos el mundo espiritual en órganos adicionales de percepción, que debemos hacer crecer por encima de nuestro intelecto y razón,  esto es, por encima de nuestro ego, al que debemos preparar de forma correcta para empezar a experimentar el mundo espiritual por primera vez.

Esto es considerado como la rebelión de los Macabeos y su victoria en esta guerra es Januca, que significa “aquí se detuvo” (“Hanu Ko”), porque nosotros hacemos una parada en la jornada. Este estado se llama “Hafetz Hesed” (no deseando nada para sí mismo) o Bina; esto es la revelación del Creador o la primera corrección del ego.

En esta etapa, una persona se eleva por encima de su ego y empieza a adquirir a una sensación adicional llamada “otorgamiento”. Con su ayuda, la persona empieza a sentir al mundo espiritual. Pero a pesar, de que la persona siente el mundo espiritual, el permanece en esa realidad de forma pasiva, como un embrión en las aguas de su madre.

Esto es lo que es considerado, específicamente,  como una “parada” porque una persona no está preparada para poseer un conocimiento claro y una percepción denominada “alcance”, cuando todo es transparente y abierto para él, y cuando él se vuelve exactamente como el Creador y maneja todo el mundo espiritual.

Podemos comparar este estado como el acuerdo entre el huésped y el Anfitrión: A pesar del creciente deseo de sentir placer, en la etapa de Januca, la persona se niega a recibir del Anfitrión. En este punto, está el trabajo espiritual de una persona, lo que significa que él no desea recibir ni participar del mundo espiritual, él sólo desea estar presente en ello.

Es por esto, que durante esta celebración, está prohibido usar la luz de las velas de Januca, sólo pueden observarse. A parte, Januca es considerado como el tiempo en donde el milagro ocurre porque salimos de nuestro ego  hacia afuera. En otras palabras, es un milagro de victoria sobre el ego después del ascenso o éxodo de él (de Egipto). Es la liberación de los deseos y pensamientos que nos mantienen en este mundo y no nos permiten experimentar el mundo espiritual.

(28387 –  Cabalá para la nación, Serie de lecciones introductorias, “Januca” 11/30/2010)

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