Dar significa llenar los deseos de otros

Pregunta: Puedo entender cómo la gente da en el mundo material (usted puede ayudar a la gente voluntariamente), pero no entiendo ¿cómo se puede otorgar en el mundo espiritual?

Respuesta: Yo, por el contrario, no entiendo cómo se puede dar en el mundo material. Después de todo, la razón detrás de todas tus acciones es que estás deseando sentirte bien, lo cual no es considerado otorgamiento.

En el mundo espiritual, otorgar significa elevarse por encima de todos los cálculos egoístas, por encima del ego de uno, los deseos propios. Cuando esto ocurre, una persona adquiere una nueva fuerza de la cual carece. Esta fuerza hace que sea posible otorgar sin ninguna respuesta de deseo propio.

Hoy en día, todas tus acciones de otorgamiento se basan en el cálculo egoísta. Necesitamos preservar la paz y la ecología, ayudar a los enfermos, porque te duele ver el sufrimiento|, o porque, Dios no lo quiera, si mañana te enfermas, entonces también tú puedes obtener ayuda. Pero esto no es llamado otorgamiento, es un cálculo egoísta ordinaria.

La naturaleza nos ha hecho a partir del material que necesita “combustible”, tal como un motor. Si quieres que dé o haga algo, necesitas “llenarme” porque de lo contrario no puedo hacer un solo movimiento.

En nuestra vida, tales acciones caracterizan a una persona como un dador, un hombre bueno con un buen corazón. Pero una prueba espiritual muestra que todos somos egoístas. Todo lo que estoy haciendo en este mundo con mi deseo para ser llenado es simplemente realizar acciones encaminadas a llenarme a mí mismo. Es por eso que siento al mundo y a nosotros dentro de él de la misma manera que todos lo sentimos.

Sin embargo, en el mundo espiritual yo revelo cómo puedo dar a otros, es decir, comenzar a sentir los deseos de los demás como míos. Yo trabajo para llenar sus deseos, y siento que todo está fuera de mí. Justo ahora, aquí en el mundo material, estoy sintiendo todo lo que hay dentro de mí, pero en el mundo espiritual, siento todo lo que está más allá de mí, en los deseos de otras personas. Esto sólo es posible cuando ¡la Luz Superior crea en mí las propiedades del otorgamiento!

Por lo tanto, la ley de “ama a tu prójimo como a ti mismo es una condición o una receta médica para sentir todo lo que existe en el exterior, es decir, para tener sensaciones espirituales. Los mundos material y espiritual son sólo dos formas de percibir la realidad: ya sea por absorción o saliendo fuera de uno mismo en otorgamiento.

(28724 – De la serie de lecciones introductorias,Januka” 30 de Noviembre del 2010)

Material Relacionado:

Debo amar a los demás o preocuparme por ellos

Pasando las chispas de la luz al enemigo

Cambia tus lentes

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta