El grupo más allá del velo externo

Pregunta: Con el fin de recibir fortaleza de los amigos, tengo que valorarlos. Pero ¿cómo puedo valorarlos si soy un egoísta?

Respuesta: Valora la unidad de las personas, o en otras palabras, de las almas. Externamente lo único que puede haber entre las personas es odio, envidia, y cosas así. Sin embargo, detrás de la fachada externa, toda persona contiene su “yo” interno, la fuerza de otorgamiento que está oculta dentro de él.

Es como si hubiera dos pantallas frente a ti: externa e interna. En la pantalla externa ves este mundo, mientras que en la pantalla interna todos están unidos por las fuerzas de otorgamiento mutuo. Después de todo, el alma es la fuerza de otorgamiento que está oculta en nosotros. Esta es la imagen hacia la que te diriges, deseando revelarla, ser incluido en esta, y disolverte en ella. No tratas con las formas externas.

¿Qué significa amar a tu prójimo como a ti mismo? Cuando te vuelvas hacia la imagen interna, verás que no hay ruptura ahí, sino que todos los amigos están unidos entre sí. Esta es la Shejiná. Contiene mutualidad, unidad, garantía mutua, o en una palabra, todo excepto tú. Quieres ser parte de ello, exigiéndolo, pidiéndolo, y argumentando a favor de ello.

Ese es el significado de construir el entorno correcto. De otra manera observas a los amigos en el exterior y no encuentras nada ahí. El Creador trazó esta imagen deliberadamente ante nosotros de manera que al dejar caer el velo e indagar dentro de nuestra unidad, descubrirás el entorno exacto del que habla Baal HaSulam en “La Libertad”.

Este es el entorno al que debes acudir y del cual debes exigir todo. Ahí, todos están corregidos; al llegar a estar incluido en los amigos, descubrirás al Creador entre ellos, es decir la fuerza del otorgamiento común, que lo incluye todo.

En Cabalá, aparte de la simple suma existe una noción de incluirlo todo (Koalel), lo cual es la fuerza integral de cada uno. Por ejemplo, la fuerza común de 100 personas es igual a 100. Pero dentro de su unidad está presente el Creador, que es una fuerza adicional  más profunda, espiritual, y lo incluye todo.

Es por esto que los amigos son capaces de cualquier cosa por causa de haber rechazado su egoísmo para revelar al Creador, para revelar la raíz y unirse a Él. Ellos no alcanzan los cuatro grados inanimado, vegetativo, animado y humano, sino al Creador. No alcanzan Nefesh, Rúaj, Neshamá, y Jaiá, sino el añadido, la Luz de Iejidá que no estaba ahí previamente; Keter, el punto de la letra Iud.

Si una persona desea trabajar con el entorno, entonces el entorno está preparado para él. Entonces él ve a los amigos como las personas más grandes de la generación. Y en realidad, dentro de cada uno de ellos existe un gigante. Después de todo, si tienen una aspiración espiritual interna, entonces en el interior ya están unidos. En principio, en el interior toda la humanidad está unida, pero tienes que acudir a aquellos que además expresan externamente el deseo espiritual al menos ligeramente. Entonces tienes un entorno.

Tras eso, en la medida en que te sometas ante el grupo y lo valores, recibirás fortaleza de los amigos hasta llegar finalmente a la puerta de las lágrimas. La espiritualidad se volverá lo más crucial en tu vida, pero al mismo tiempo no tendrás ninguna posibilidad de obtenerla. Es ahí donde clamarás.

Estarás entonces clamando hacia la realidad que revelas como otorgamiento mutuo, hacia la fuerza común que yace ahí llamada “garantía mutua”. Es de ahí de donde recibirás lo que necesitas, el deseo o necesidad de convertirte en parte de los amigos. Al haber discernido varios detalles de la unificación, entrarás a la imagen interna.

(31003 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de Diciembre 2010, Escritos de Rabash)

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