Entrenamiento bajo la supervisión del Creador
Pregunta: Siempre hay obstáculos interiores presentes a nuestro lado, el Faraón que nos hace olvidar del Creador. ¿Cómo podemos luchar contra él?
Respuesta: ¡Hay que amar los obstáculos! ¡Es decir, tenemos que odiarlos, pero con amor! Es como si hubieras revelado una enfermedad y, por un lado, estás feliz de que la has descubierto, mientras que por el otro lado lo odias.
Cualquier perturbación es el mensajero del Creador, la intención de dirigirte, te “moldea”, para ponerte en orden, y para darle una forma específica. Todo viene de Aquel que es Bueno y hace el bien. Por lo tanto, si ahora recibo algún tipo de mala respuesta, reacción, o sobrecargando del corazón, entonces, aunque yo no lo amo, debería por lo menos darle la bienvenida con alegría.
Sin embargo, tampoco debemos profundizar dentro de todos estos molestias, sino ascender por encima de ellas. Tenemos que aceptarlo todo como ayuda.
¿Cómo más podemos actuar? Imagina que eres un atleta y hay un entrenador de pie junto a ti que te dice que tienes que saltar diez veces. Pero, tú comienzas a objetar y a argumentar que no quieres saltar.
Entonces él te da más ejercicios y tú, una vez más, te rehúsas a hacerlo. ¿Crees que este tipo de atleta logrará algún resultado? Pero así es exactamente cómo nos comportamos.
(29811 – De la lección una carta del Baal HaSulam del 10 de Diciembre 2010)


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