La ley de la compensación: placer vs. dolor

El mundo está lleno de problemas, y tratamos de corregir nuestra situación de generación en generación, pero no tenemos éxito. La sabiduría de la Cabalá nos explica por qué somos perseguidos por todos estos problemas y desgracias: Nos están empujando hacia el correcto desarrollo para que podamos elevarnos por encima de nuestro egoísmo y hacer la transición a otra dimensión, es decir, el atributo de otorgamiento, una fuerza diferente, otra percepción del mundo, el reino del otorgamiento en vez del reino del egoísmo.

Por lo tanto, el objetivo de toda nuestra evolución es el de revelar el sufrimiento y la inutilidad oculta en el deseo egoísta. Entre más tratamos de usarlo, mayor es la decepción que trae con el fin de mostrarnos que no podemos usarlo para placer y llenado ya que el deseo de recibir es incapaz de recibir nada.

No entendemos esto y seguimos repitiendo nuestro error, pero finalmente tenemos que darnos cuenta de que es imposible llenar el deseo egoísta, porque es contra la ley de la existencia del deseo y la Luz. A partir de la Primera Restricción (Tzimtzum Alef) y en adelante, nunca puedo recibir algo dentro de mi deseo egoísta y llenarme, nunca puede ocurrir en la historia o en la realidad.

Cuando sentimos que estamos llenos y estamos disfrutando, es debido al hecho de que estamos estirando el placer que sentimos desde el momento en que lo encontramos hasta el momento en el cual se ha ido. Para aquellos breves instantes mientras está en nosotros y podemos sentirlo, tendremos que pagar en su totalidad con el dolor que viene como el vacío recién formado desarrollándose dentro.

Este vacío está compuesto por la fuerza del placer y el tiempo de su presencia dentro del deseo. Por ejemplo, en nuestro mundo, la energía es igual a la tensión multiplicada por la fuerza de una corriente eléctrica. Lo mismo ocurre con el disfrute. Puedo recibir 10 gramos de placer y lo siento durante una hora. Entonces, 10 gramos, multiplicados por una hora es igual a la potencia del disfrute. Puedo sentir un kilogramo de placer, pero solo durante 1 segundo, lo cual también determinará el poder de goce.

Por lo tanto, con el tiempo, no importa que tanto placer veces logramos experimentar, todo este se convertirá en sufrimiento del deseo vacío. No podremos llegar a ser llenados en nuestros deseos egoístas, puesto que es contrario a la naturaleza de la creación y su propósito.

(30837 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 26/12/10, “Paz en el Mundo”)

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