Europa es un hueso duro de roer

Pregunta: ¿Qué hay de especial en el Congreso de Berlín? ¿Qué tenemos que hacer allá? ¿Qué deberíamos hacer cada uno de nosotros y todos nosotros juntos, así como entre los grupos?

Respuesta: Hoy en día, quieran o no, están bajo la impresión de las cosas que digo. Es como si estuvieran un poco suprimidos e incluidos por mí en un solo deseo, un pensamiento unificado. Y esto nos une.

Todas estas cualidades, medios, deseos, pensamientos las cosas que ya hemos pasado, las cosas que deseamos, nuestras aspiraciones, la enorme cantidad de personas y grupos, todo esto se junta en uno solo. El resultado es que esto trabaja en nosotros, dándonos un impulso muy fuerte y progresivo.

Pero tenemos un “pequeño problema”: Nos parece que tenemos un pequeño egoísmo que tendríamos solamente que sobrellevarlo, presionar un pequeño botón, y por medio de esto habremos terminado el trabajo. No entendemos que existe un gran sistema donde trabajar. No es solamente un “interruptor” que alguien arriba quiere o no cambiar. Estamos en un sistema de dos fuerzas opuestas: otorgamiento y recepción. Y hasta que este sistema no trabaje a través de su dialéctica, su movimiento hacia adelante, la ley de la unidad de las partes, esto no sucederá.

Nosotros sólo aceleramos el tiempo con nuestros esfuerzos, pero nunca podremos hacer un salto. Esto es imposible debido a la naturaleza de las cosas. Todo se da por medio de un movimiento gradual, secuencial y estricto, paso a paso. Y por medio de este movimiento hacia adelante paso a paso  constantemente nos acercamos al éxito, el momento en que esto “salga” ¡La transición ocurrirá! Y será de repente.

Nuestras convenciones aceleran en gran medida el movimiento y por lo tanto son muy importantes. Durante varios días que estamos juntos, y a nuestro alrededor también hay muchas personas en el mundo, durante este tiempo toma lugar un proceso muy serio de los grados de nuestro desarrollo interno.

De una forma u otra, millones de estados tienen que pasar sobre nosotros.  Tenemos que atravesarlos. Y cada Convención ocurre de diferente manera, al tener nuevos aspectos, nuevas formas y sensaciones.

Por lo tanto, la Convención de Berlín está obligada a ser especial ya que será una reunión de personas que están permeadas por el deseo y cualidades del ambiente donde viven. Este ambiente es muy malo; Europa es un continente muy problemático, la fuente de todos los problemas y guerras, y tienen un egoísmo extremadamente grande, aunque ahora esté disminuyendo, junto con toda nuestra civilización del pasado, aun es un hueso duro de roer. Es por esto que esta Convención no es tan simple, y de hecho, es la más difícil.

La Convención más fácil es una en Latino América. Las personas son ardientes, con el corazón abierto y sincero. Nunca he conocido personas así en ningún lugar. Después de que vine de Rusia. Pero en Europa las cosas son muy difíciles, y mientras más difíciles sean las cosas, son más interesantes, y lo más espectacular es el resultado efectivo del trabajo.

Por lo tanto, espero tener su apoyo, ambos, físico y virtual, para que todos juntos  “trabajemos en” Europa.

(De la lección en Moscú del 1/16/11, Escritos de Rabash)

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