La realidad de los Mundos Superiores

Pregunta: ¿A que se parece nuestra realidad en los mundos de BYA (Beriá, Ietzirá, Assiá), cuando ascendemos a lo largo de los grados de estos mundos al mundo de Atzilút?

Respuesta: Actualmente veo todo en mi deseo, el cual es completamente egoísta, dirigido sólo a la auto gratificación, y desconectado de todas las fuerzas espirituales y del Creador. No tengo chispa de otorgamiento y vivo la vida de una bestia. Este estado se llama “este mundo”.

Cuando empiezo a examinar cuál de mis deseos puedo elevar a la corrección, eso significa que estoy en el mundo de BYA. Es decir, puedo anularme ante el grupo, recibo la fuerza de mis amigos, unificarme con ellos hasta cierto punto, y alcanzar la garantía mutua, la unidad y la integridad como un hombre con un corazón.

En la medida en que soy capaz de hacer esto, me elevo a Máljut del mundo de Atzilút. Elevando mi deseo, cambiándolo por el mejor, esto significa que asciendo. Me conecto a Máljut junto con todo el mundo y entonces en nuestro deseo colectivo (Kli) llamado Shejiná, donde estamos todos unidos como un hombre con un corazón, recibimos la revelación de la espiritualidad, el Creador.

De ello se deduce que los mundos de BYA son estados en los que me escudriño mientras estudio y trabajo en el grupo donde tengo la oportunidad de conectarme con los amigos, al menos en algún pequeño grado.

La diferencia entre los mundos de BYA es el grado de nuestra conexión de acuerdo al cual podemos elevar nuestras súplicas a Máljut del Infinito y adquirir la corrección. Pero siempre permanecemos en el mundo de BYA, sólo que traemos su ascenso, junto con nosotros, al mundo de Atzilút.

(28313 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 01 de Diciembre del 2010, Talmud Eser Sefirót)

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