Un error clave en el cálculo

La verdadera inclinación al mal está interrelacionada con la inclinación al bien, la cual nos es revelada desde Arriba. Está escrito que el propósito de la creación es deleitar a las criaturas. Y para hacer esto necesitamos llegar a ser como el Creador, para otorgar como Él lo hace. Una vez que adquiramos la oportunidad de otorgar, descubriremos que esa es Su benevolencia.

No existe mejor regalo que la oportunidad de otorgar. Desde allí, disfrutaremos como el Creador disfruta cuando Él otorga a Sus criaturas.

Esto significa que debo alcanzar el estado exacto cuando sea bueno para mí: deleitarme al otorgarle a mi vecino. Y mi “vecino” es alguien a quien odio en extremo. Cuando le otorgo a esa persona y lo disfruto tremendamente, significa que he entendido el principio de amar a mi prójimo como a mí mismo. En este caso, mi placer es similar al del Creador, y entre nosotros existe una adhesión, correspondencia y similitud.

Este debe ser el criterio de bondad para mí. Pero si no soy capaz de verlo en este nivel, entonces lo bajo. Digamos que la bondad es un ascenso por sobre mi egoísmo actual.  Sin importar lo que yo quiera, verifico este deseo de acuerdo con mi proximidad al propósito de la creación, otorgamiento y espiritualidad, en lugar del llenado de mis Kelím (vasijas, deseos). Y si eso es desconocido para mi, entonces lo más confiable que puedo hacer es verificar como este deseo me acerca a los libros, al maestro y a mis amigos.

Nuestro eterno problema es medir correctamente. Siempre nos desviamos hacia un lado. Nuestro egoísmo nos soborna y nos ciega. Decimos: “¿Qué podemos hacer?” perdonarnos, y continuar midiendo de manera incorrecta. Y esta es la razón por la cual fallamos en descubrir el mal. Pero, ¿Cómo vamos a corregir la maldad si fallamos en descubrirlo?  Este error siempre permanece dentro de nosotros.

Es necesario combinar tres cosas: los libros, al maestro y al grupo. Si una persona es capaz de conectarlos y empezar a probarse a sí mismo en relación con ellos, entonces tiene una oportunidad de descubrir el mal. Estos tres factores pueden ayudar a que una persona empiece a formar un punto de unidad con Israel, la Torá, y el Creador, así que los libros, el maestro y el grupo le dirigirán hacia la propiedad de otorgamiento, el Creador.

Y a medida que una persona avanza en la dirección correcta, se dará cuenta que tanto los medios como el resultado, el árbol y el fruto son realmente uno.

(33225 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Enero del 2011 “El asunto de Tu Bishvát”)

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