Viviendo como un alma

Primero, debemos desarrollar una relación descrita como “No le hagas a otro lo que tú mismo odias”, seguido por “Ama al otro como te amas a ti mismo”. Sólo necesitamos determinar quién es el “otro” (el amigo), quién soy, y que significa “hacer”. Tiene que ver con las acciones de la persona en relación con el amigo, que tiene que adquirir una forma tangible en este mundo en toda la especie humana.

Al final, tales relaciones se manifestarán entre los humanos, lo que puede ser llamado el mundo de Infinito, y significará la corrección final (Gmár Tikún). Aquí, en esta esfera llamada Tierra, entre esos cuerpos animados, estableceremos las relaciones que serán llamadas nuestra alma infinita.

Cuando lleguemos a ese punto, nos encontraremos en otro mundo. No habrá más necesidad de experimentar toda esta materialidad, y se disolverá de nuestra percepción. Incluso ahora, existe solamente en nuestra percepción; toda esta realidad no es sino algo imaginado.

Este es el único propósito de nuestra existencia en la tierra. Este es el lugar donde todo ocurre.

Antes de la caída el Templo cuando las personas vivían en alcance espiritual, no vivían realmente en otra galaxia o dimensión, ¿o sí? Pero, es verdad que internamente vivían en otra dimensión con una actitud diferente. Sin embargo, junto con ello, este mundo, la naturaleza inanimada, vegetativa y animada todavía existían, y todos vivían una vida normal. Criaban ganado, administraban propiedades, tenían hijos, tenían trabajos, y pagaban impuestos.

Sin embargo, las relaciones entre ellos eran espirituales ya que todos ellos vivían en otorgamiento mutuo y lo mantenían hasta el límite de sus habilidades. Cada persona era importante hasta el grado de su habilidad para otorgar. El juicio se hacía basado en el mismo principio: desde el punto de vista de cuánto daño ha traído una persona a la sociedad y cuan de prisa se desplegó su deseo egoísta.

Esta es la manera en la que el pueblo de Israel, al que Abraham sacó de Babilonia, vivió hasta la caída del segundo Templo. Ahora, en el grupo, tenemos que llevar a cabo lo que enseña la sabiduría de la Cabalá en la práctica, es decir que nuestras relaciones internas deben estar basadas en el amor y la unidad de manera que podamos vivir “como un alma”.

No tiene nada que ver con la cercanía externa. No necesitamos en los hechos comer del mismo plato, vivir en la misma casa, y mantener una vivienda colectiva. Todo se trata  sobre las relaciones internas.

(32645 – De la 4 º parte de la lección diaria de Cabalá del 12 de Enero del 2011, “La cualidad de la sabiduría oculta, en general”)

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