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Haz tuya Su voluntad

Tenemos que evocar una falta de llenado en el Partzúf superior. Sólo entonces, en nuestro deseo, este llevará a cabo un Zivúg (unión) con sus superiores hasta el mundo de Infinito y traerá la Luz que nos engendrará, corregirá, y llenará. Si no puedes despertar al superior y suscitar el deseo en este, no merecerás ningún cambio.

En la sabiduría de la Cabalá estudiamos cómo pedirle al Partzúf superior. Por lo tanto, puedes gritar, saltar, hacer lo que gustes, no ayudará. “Mis hijos Me vencieron” significa que “los hijos” obligan al Creador a reformarlos.

¿Qué más puedes hacer si todo desciende de Arriba debido al previo despertar de abajo? No sabes lo que está haciendo el Partzúf superior, tampoco te interesa qué acciones lleva a cabo. Lo que te interesa es cómo puedes hacerlo funcionar.

En otras palabras, debes entender cómo pedir correctamente. Esto significa que en cualquier caso, tienes que saber lo que el superior va a hacer contigo, o no estarías pidiéndole lo que este desea hacer. Él quiere darte un vaso de leche, pero tú quieres pedir un vaso de jugo, en ese caso, no puede escucharte y no te entiende. Él sabe que en este momento, necesitas un vaso de leche, exactamente eso, y en una cantidad específica.

“Haz Su voluntad y la tuya” significa que esto es lo que debes aprender, y para lograr esto, necesitas fe por encima de la razón. Debes estudiar todos los obstáculos que te aplica el superior, todos los “malos” estados, todas las así llamadas caídas que usa para provocarte. Si las analizas correctamente y te elevas por encima de ellas mediante la fe por encima de la razón, estarás seguro de saber lo que el superior quiere de ti. Pedir exactamente eso y recibirlo.

Todo lo que siento justo ahora, si le pongo atención, es lo que el superior quiere que le pida. El superior quiere que acuda a él  pero no infunde este deseo en mí directamente puesto que desea que yo lo alcance de manera que pueda llegar a ser como es el superior, y así pueda volverme sabio.

¿Cómo educamos a los niños? Les ofrecemos situaciones problemáticas, pero no proporcionamos soluciones. Los guiamos gradualmente a desarrollar una habilidad de pensar, entender, descubrir, y querer encontrar una solución por su cuenta. Esto es lo mismo que hace el superior con nosotros. Cada momento de nuestra vida es sólo una pista, una señal que nos está dando para que sepamos qué pedir, qué vale la pena pedir, y de qué forma debemos hacerlo.

Todo es acerca de crear nuestro MAN (Máin Núkvin), una plegaria, una oración. Si ponemos atención a ello, entonces tenemos un libro abierto ante nosotros. La próxima vez, acudiré al superior con la petición correcta. Lo que sucede después, no lo sé.

Los cabalistas nos hablan de ello para acercarnos a nuestras raíces. Estudiamos Átik, Árij Ánpin, el mundo de Infinito, y en adelante ¿Por qué necesito saber todo esto?

Digamos que lo único que me interesa es mi conexión con mi madre, pero lo que sucede más allá de eso, supermercados o fábricas que producen cosas, nada de eso me importa en absoluto. Yo sólo grito, “¡Mamá, dame un dulce!” Sin embargo, en el futuro, debes volverte un adulto. Debes entender cosas y tomar parte en ellas de alguna manera.

Por lo tanto, somos muy entusiastas para llenar a los niños con todo tipo de conocimientos para que puedan saber y entender tanto como sea posible. Para que un niño no sólo pida, sino que entienda porqué y para qué, tú le explicas a él o a ella que está bien, pero que no está bien por el momento porque él o ella no deben comer dulces antes de la cena. Le explicas a un niño mucho más de lo que él o ella piden, y esa es una relación que compartimos con el superior.

(35812 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/06/2011, Talmud Eser Sefirót)

El otorgamiento gobernará en el mundo

Pregunta: Si los gobiernos ya no son capaces de tomar decisiones correctas, ¿quién gobernará el país para prevenir la anarquía? ¿Quién gobernará al mundo?

Respuesta: Baál HaSulám escribe que llegaremos a un estado donde el mundo será gobernado por un Sanhedrín (La suprema asamblea de sabios, cabalistas). Digamos, que habrá 120 personas (como en el antiguo Sanhedrín) que definirán todo el proceso de corrección que el mundo tiene que atravesar.

La única decisión que necesita tomarse es cómo avanzar hacia la adhesión con el Creador, cuál es la mejor manera de hacerlo para cada capa de la sociedad, cada grupo de edad, y nacionalidad. Entonces tendremos éxito.

Tenemos que apuntar hacia la meta espiritual y corregir el mundo entero, de la cima hasta la base. Para esto, no necesitamos revoluciones, excepto una: la revolución en la educación que necesita volverse global.

Hoy día los gobernantes sólo actúan por interés propio. No pueden formar un verdadero gobierno ya que gobierno implica conexión ¿Y cómo pueden conectarse si cada uno piensa en cómo llegar al poder y burlar a todos los demás? Es decir, todos piensan en cómo tomar ventaja de otros para ir hacia adelante.

Esta es nuestra naturaleza egoísta y, por lo tanto, no debemos esperar otra cosa: sólo veremos fracaso tras fracaso. Los pueblos cambiarán los gobiernos, pero será cada vez peor hasta que finalmente nos demos cuenta de que sólo necesitamos cambiar la educación.

El mundo necesita entender que existe en desarmonía con la naturaleza. Si una red general, integral está descendiendo sobre nosotros desde arriba, y esta nos considera sólo a todos juntos, mientras que cada uno de nosotros piensa sólo en sí mismo, entonces estamos en oposición a la fuerza que nos gobierna. Nada nos ayudará excepto una nueva educación.

Las relaciones que construimos abajo tienen que asimilarse a la red global que gobierna al mundo desde arriba. Debemos ser similares a esta, y entre más grande sea la similitud, más pacífico y bueno se volverá el mundo.

La red superior es invariable, permanece igual; sólo desciende y se nos aproxima cada vez más. Si no cambiamos de acuerdo con ello, ¡comenzaremos a sentirnos peor año tras año e incluso día tras día!

Nuestra única tarea es cambiarnos. La humanidad aquí, abajo, tiene que volverse global e integral. Es posible sólo mediante la educación de un nuevo humano.

(35080 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 2/11/2011, “La Libertad”)

Continúa y se te revelará…

Pregunta: Entiendo que mi intención durante la lectura del Libro del Zóhar es muy importante, pero no siento que esto me ayude. ¿Qué debo hacer?

Respuesta: Debes seguir. Esto no puede ocurrir en un instante. Los cabalistas dicen que para revelar lo espiritual se necesita esperar de unos 3 a 5 años a condición de que la intención sea correcta en su cantidad y cualidad. Y si no son tan perfectas, entonces aun más…

No mentimos a las personas cuando les decimos que esto puede pasar de un día para otro. Y uno que tiene este verdadero deseo que venga. Y otro que no lo tiene,  vamos a esperar a que lo tenga.

(36062 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/22/11, El Zohar)

¿Dónde puedes “comprar” la aspiración?

Cuando leemos El Zohar tenemos que enfocarnos en la conexión entre las almas porque exactamente allí fue donde ocurrió la ruptura. Tenemos que imaginarnos el estado corregido en el cual alcanzamos la unidad entre las almas.

Las almas son las aspiraciones para revelar al Creador. Cada persona que tiene esta aspiración tiene que desear que se le incremente al conectarse con otros. Entonces recibirá la misma aspiración de ellos, y de esa manera crecerá.

Es sabido que, con la ayuda del odio, la pasión y el afán por el poder, podemos quedar impresionados por la aspiración de los amigos por unirse con el Creador, de revelarlo a Él. Esto es exactamente lo que queremos “comprarles”.

Por lo tanto, durante el estudio cada uno de nosotros desea apoderarse de toda la aspiración del grupo por revelar al Creador. Esto solo es posible en la unidad entre nosotros. Después de todo, no puedo robarle a un amigo su aspiración. Pero si me conecto con él, entonces cada uno de nosotros contiene ya la fuerza común. Y entonces, una vez que combinemos suficientes fuerzas, cada uno puede alcanzar la revelación del Creador.

Sin embargo, una conexión entre nosotros no puede surgir solo porque yo quiera unirme con la aspiración de mi amigo. No tengo la fuerza para conectarme con él. Necesito que la Luz  realice esta acción.

Estamos en un estado roto, donde no hay conexión entre nosotros. Deseo que esta conexión surja, y luego con la fuerza común, alcanzo la revelación. Acerca de esto tenemos que pensar mientras leemos El Libro del Zohar.  Todo lo que estudiamos en El Zohar son solo formas corregidas de conexiones entre nosotros.

(36068 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/22/11, El Zohar)

La misión de la nación que “aspira al Creador”

Nuestra tarea es ascender juntos en los grados espirituales de manera que dentro de nosotros unamos los deseos corregidos que son llenados por la Luz. Entonces, cuando nuestro grupo mundial de “aquellos que aspiran al Creador” (Isra-El) se llene de Su conocimiento, este “se desbordará fuera de las fronteras de Israel” y llenará “las naciones del mundo”.

Es decir, todos los grupos del mundo, todos aquellos que tienen un punto en el corazón y aspiran a revelar la espiritualidad tienen que unirse y alcanzar el estado donde su alcance espiritual se volverá tan poderoso que desbordará su vasija (deseo) y se derramará en los deseos de las “naciones del mundo”. Esto es llamado “Traer Luz a todas las naciones” y llegar a ser “los sacerdotes del Creador” (Mamléjet Cohaním).

Obviamente es necesario preparar al mundo de alguna manera al diseminar la sabiduría de la Cabalá exhaustivamente en la forma externa y las personas están listas para aceptarla. Pero más importante, “la diseminación de la Cabalá en la nación” sucede en el interior, sin que las personas se den cuenta siquiera de ello. Después de todo, no tienen la habilidad de aprenderla conscientemente, de la forma en que lo hacen los que estudian activamente.

Pero, desde el interior, las personas comenzarán a  sentir la influencia de la Luz que nos llena. Sentirán que tenemos algún tipo de llenado del cual ellos también comenzarán a recibir un pequeño resplandor, y entonces serán atraídos hacia nuestro grupo. Los profetas dijeron acerca de esto que “las naciones del mundo tomarán a los hijos e hijas de la nación de Israel en sus hombros y los traerán a Jerusalén” (Irá Shlemá, es decir “la ciudad perfecta”, o “el temor perfecto” del Creador).

Por lo tanto, por el bien de la diseminación de la Cabalá debemos primero cuidar de nuestra corrección y llenado. Y no es porque queramos recibir por nosotros mismos, sino porque entonces seremos capaces de traer Luz al mundo entero y de esa manera le daremos placer al Creador.

La fórmula es esta: Tenemos que corregirnos para conducir la Luz a todas las otras almas y traerlas a la corrección final. Así es como cumplimos nuestra misión con la meta de dar placer al Creador.

Todas las otras almas son incapaces de corregirse si no es con la ayuda de las almas de “Isra-El”, es decir en las cuales despierta el deseo por la corrección. Sólo esas almas son capaces de corregirse independientemente y llegar a ser un conductor de la Luz para todas las otras naciones. Es decir, tienen que anexar todas las otras almas a sí mismos como Galgálta Ve Eináim agregándole el AHP (AJáP). Entonces es formada la vasija completa, integral (deseo, Kli) y en la cual el Creador puede habitar. Es decir, la Luz Superior llenará esos deseos.

Así es exactamente como debemos ver nuestra propia corrección. No debemos desearla para nosotros mismos, sino debemos aspirar a dar placer al Creador a través de corregir las naciones del mundo.

(36091 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 2/22/11, “Introducción al libro Paním Meirót uMasbirót”)

Sólo la Luz me eleva

Trabajar en el grupo toma mucho tiempo, pero la persona puede medir aproximadamente el grado en el cual el deseo por otorgar llega a acercarse, a ser más claro, más real y más necesario para ella. La persona ligeramente entiende que en verdad tiene que llegar a esto, que el otorgamiento es espiritualidad, que el Creador es la fuerza de otorgamiento y amor. Aparentemente, la intención altruista de Lishmá, el desprendimiento de uno mismo es la meta.

La persona todavía no sabe qué es esto. Aún no se da cuenta que ella en realidad es capaz de alcanzarlo. Obviamente, la persona no quiere esto, aunque el juego construye cada vez más una actitud seria para otorgar dentro de sí.

Es así como crecemos, como los niños. Primero un niño juega a la vida de adulto, pero después gradualmente madura y nos encontramos teniendo un trato hacia él como hacia un adulto, como un individuo completamente formado con deseos maduros. Debemos tratarlo como una persona.

Es así como vamos de un deseo natural por placer a jugar al otorgamiento, y al actuar deliberadamente, evocamos la Luz que Reforma. Esto nos trae a la realización y al deseo de otorgar, y luego entendemos que todo este proceso se realiza por medio de varios factores.

No estamos muy conscientes de su poder, y esto fue organizado deliberadamente para que no huyamos de ellos. En realidad el entorno es Máljut del mundo del Infinito, el sistema de las almas. Mientras más valoremos el entorno, imaginamos más claramente nuestra inclusión dentro de este sistema. Participamos en la vida de los amigos con toda nuestra fuerza ya que nunca podremos elevarnos sin ayuda. Esta es dada sólo mediante una fuerza externa, la fuerza de la Luz que una persona atrae hacia su entorno.

La Luz me influye al grado en que incremento el valor del entorno ante mis ojos. Al mismo tiempo el entorno no tiene nada de sí mismo. Los amigos sólo hablan de otorgamiento, no tienen nada más que palabras. Pero si una persona se inclina ante sus discusiones como si estas fueran verdad, entonces esto es suficiente. Al jugar “como si” se evoca la Luz que Reforma hacia la persona, el atributo de otorgamiento, el Creador.

Como un todo, atravesamos tres estados:

  1. La intención egoísta de Lishma en la cual alcanzamos nuestro egoísmo. Este es un estado muy complejo, el cual ya no está separado de la espiritualidad. Esto se debe a que la única forma de discernir el egoísmo en ti es en la Luz del otorgamiento.
  2. El proceso de cambio hacia la intención altruista, en donde jugamos como si el mundo espiritual fuera importante.
  3. El estado espiritual de Lishma donde el atributo de otorgamiento ya reina en nosotros por encima del atributo de recepción.

(36049 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/22/11, Escritos de Rabash)

¿Qué ha cambiado hoy?

Pregunta: ¿Por qué la sabiduría de la Cabalá estuvo oculta de la gente? ¿Fue para no dañar a aquellos que no estaban preparados para ella? ¿Qué ha cambiado hoy? ¿Es que ya estamos listos, y puede ayudarnos ahora?

Respuesta: Las personas podrían haber comenzado a utilizar la Cabalá egoístamente, sólo para ganar placer a través de ella, y este es un tipo de Klipá (cáscara) de uso inapropiado. Hasta que el deseo del hombre por la sabiduría de la Cabalá madure, no debe aproximarse porque con su deseo no maduro llevará la Cabalá a una diferente actividad.

Vemos cómo muchas personas utilizan la Cabalá para producir (y vender) todo tipo de creencias, religiones y prácticas de meditación. Sin embargo, si el deseo de un hombre ha madurado por la evolución espiritual, lo guía en este ámbito común de almas que es llenado con la Luz, y se moverá como un electrón en ese campo, llegando al lugar correcto. Así es como evoluciona.

Por lo tanto, a lo largo de toda nuestra historia, tuvimos que esperar hasta que los deseos de las personas estuvieran suficientemente desarrollados y se hiciera posible que les fuera revelada la Cabalá a ellos. Ahora depende de cada individuo saber cómo la realizará él o ella por sí mismos.

La Cabalá se ocultó hasta que las almas maduren para hacer uso de ella. El deseo del hombre no estaba preparado para ella puesto que no estaba claro que deseo estaba relacionado. En el instante en el cual el deseo alcanza su madurez, se vuelve claro que se refiere a la corrección de sí mismo, a la sabiduría de la Cabalá, o a las masas quienes simplemente siguen a los cabalistas. Sin embargo, hasta que todas las almas no se hayan entremezclado completamente, es imposible decir esto.

(35870 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 2/20/2011, “Introducción al libro, Paním Meirót uMasbirót”)

El equilibrio entre el cielo y la tierra

“La existencia a partir de la ausencia” fue creada de “la existencia a partir de la existencia”, lo cual quiere decir la fuerza superior, la única y unificada, aparte de la cual nada existe. Y esta criatura es considerada como “el deseo de recibir placer”. La naturaleza de la fuerza superior es otorgar, por lo tanto, ella creó el deseo de recibir placer opuesto a ella misma para que no pueda existir fuera de ella.

La segunda fuerza, el deseo de recibir, quiere recibir la propiedad de otorgamiento con la cual la fuerza primaria desea dotar y llenar. Es por eso que el deseo de recibir y el deseo de otorgar coinciden y se oponen entre ellos. Y es así como la sabiduría de la Cabalá comienza: la exploración de la realidad autentica y universal.

Más adelante, el deseo de recibir evoluciona influido por el deseo de otorgar, y ambas fuerzas se afectan una a la otra como positivo y negativo. Al ser secundario al deseo de otorgar, el deseo de recibir cede ante el anterior, lo acepta, y lo recibe dentro de él mismo. La fuerza primaria creada, afecta y dirige sobre él, y es por esto que el deseo de recibir cambia pasando por varias transformaciones.

Los cambios iniciales a través del camino se consideran como “las cuatros fases de la Luz Directa” o por el nombre de HaVaYáH. Es la plantilla a través de la cual el deseo de otorgar actúa en el deseo de recibir. 

Después que las cuatro fases de este trabajo están completas, el deseo de recibir se da cuenta de lo que es en referencia con el deseo de otorgar, y comienza a experimentarse a sí mismo como una criatura creada que existe fuera del otorgante, fuera del Creador. Entonces, el deseo de recibir autónomamente define lo que desea implementar. Y lo que él desea, es alcanzar la equivalencia de forma, para volverse absolutamente igual al deseo de otorgar que lo engendró.

Sin duda alguna, todo lo que existe en el deseo de recibir proviene del deseo de otorgar. El deseo de dar es traído a la vida, enlazado a ella, y la dota con sus propios poderes y propiedades. Obviamente, todo lo que está en la criatura, en el deseo de recibir, viene del otorgante. Después de todo, no hay otro lugar de donde recibir nada. ¿De dónde puede algo nuevo surgir de repente?

Y aun, al experimentarse a sí mismo como creación, es capaz de hacer una acción autónoma. Para hacerlo, tiene que estar presente entre las dos fuerzas opuestas de la naturaleza: Su propio deseo de recibir y el deseo de otorgar del Creador. Si la creación logra posicionarse en el centro, será libre de elegir con qué quiere estar asociado.

Y por lo tanto, la intención del Creador en crear el deseo de recibir no fue para que él simplemente recibiera placer y se diera cuenta de sí mismo o de quien lo creo, sino más bien que pudiera encontrase a sí mismo entre las dos fuerzas. Dejándolo finalizar no en su naturaleza o la del Creador, sino en una naturaleza neutra, “en cero”, en igual desprendimiento de las dos fuerzas, entre el positivo y el negativo, los dos polos magnéticos, “colgando en el aire” entre el cielo y la tierra.

En este estado, la elección, de hecho, dependerá exclusivamente de la criatura misma.

(35674 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/18/2011, Escritos de Rabash)

Lección diaria de Cabalá – 02.23.11

Escritos de Rabásh, Shlavéi HaSulám, “Qué es Israel, que desea al Creador, en el trabajo”, Lección 2

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El Libro del Zohar, introducción: “El décimo mandamiento”, ítem 242, Lección 3, “El Undécimo Mandamiento”, ítem 244, Lección 1

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Talmud Eser Sefirot 3, parte 8, ítem 91, Lección 51

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Rav Yehuda Áshlag, “Introducción al libro, Paním Meirót uMasbirót”, Lección 7

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Ponle tu precio

Pregunta: ¿Cómo puedo medir lo que es para mí la importancia de la meta?

Respuesta: La meta es tan importante como el grado en el que valoras el entorno como el medio para alcanzarla.

Por ejemplo, supongamos que quiero estar saludable y lograr lo que tengo cuando tomo medicamentos. ¿Cuánto estoy dispuesto a pagar por ello? Exactamente tanto como lo permita mi deseo de ser saludable. No importa lo que tenga que pagar, el precio es determinado por el grado de importancia.

Pregunta: El dinero es un criterio preciso. Pero, ¿cómo puedo saber cuánto estoy pagando en el camino espiritual?

Respuesta: Puedes medir esto en relación con el entorno. Según la medida en la cual sea más importante para ti que tú mismo, esa es la medida en la que es mucho más importante la meta espiritual que el objetivo material. ¿En qué medida te has incluido en el grupo?, ¿cuánto estás dispuesto a invertir en él?, ¿cuánto más grandes que tú son los amigos?, ¿cuánto los valoras con el fin de invertir tiempo y energía para adquirirlos? Esto es lo que está escrito: “Cómprate un amigo”.

Este es el criterio: La aspiración de poner todo lo que tienes en el grupo, el cual es como un tesoro adquirido. Por ejemplo, quieres comprar algunas acciones en el mercado o una pieza de subasta en Sotheby’s. ¿Cuánto está dispuesto a pagar? Así es como hacemos la medición, sólo que nuestra competencia se lleva a cabo entre el egoísmo y la meta espiritual. Dale una oportunidad en algún momento.

(36046 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/22/11, Escritos de Rabash)