Los tres niveles

En nuestro mundo, todos los seres creados se pueden dividir en tres tipos:

  1. Algunos todavía permanecen indiferentes, ellos ni entienden, ni sienten, ni piensan si están recibiendo algo de Arriba.
  2. Otros, a diferencia de aquellos del nivel animado, creen que todo lo reciben del Creador. Pero ellos, tampoco saben qué hacer con esto. No han crecido lo suficiente como para darse cuenta de que están recibiendo la inclinación al mal que tiene que ser transformada en bien. Después de haber experimentado el mal, la persona cree que él o ella lo han recibido desde el cielo y empiezan a llorar, suplicando y orando para que el Creador les envíe su abundancia.Así actúan las personas religiosas, quienes asumen que el Creador les envía el dolor ya sea para recordarles que Él existe o para recompensarlos en este mundo o en el futuro. De una forma u otra, la persona cree que su oración va a cambiar al Creador y que Él tendrá un cambio de corazón.
  3. Y el resto han evolucionado aún más y se dan cuenta de que el Creador no cambia. Él siempre es bueno, siempre lleno de amor, siempre completo. Mientras una persona pasa a través de una cadena de estados internos, él o ella descubren que a la Luz del Creador, perfecto, inmutable e infinito, ellos son mutables y opuestos. La persona se define como el mal y llega a la necesidad de la plegaria, de acuerdo con lo cual su estado es transformado en bueno.

Como resultado, la persona ve que el Creador es una Luz Superior sin fin y constante, el infinito, y que el único que cambia es él o ella. Las Reshimót (genes de información) se despliegan en la persona, a partir de la ruptura de la cual se hace consciente al ejercer esfuerzo en el grupo y los estudios. Él discierne esta Reshimó y reza por esta, es decir que la juzga y pide que sea corregida, deseándola para ser reformado.

De esta manera, la persona recibe un nuevo deseo por participar en la vida del grupo correctamente. Entonces, la Luz inmutable transforma esta Reshimó corrupta y rota en una corregida. Ocurre un Zivúg (unión, acoplamiento) de la Reshimó reformada con la Luz, y se forma un Partzúf del alma.

Dividimos las personas en los siguientes tres tipos básicos:

  1. Aquellos que aun no son aptos para la corrección;
  2. Aquellos que son religiosos y oran para que el Creador cambie;
  3. Los cabalistas que entienden que son ellos los que deben cambiar.

Por lo tanto, el trabajo espiritual es para los cabalistas, orar sin recibir una respuesta es para los creyentes religiosos, y la vida sin ninguna conexión con el Creador es para el resto.

(34419 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 04/02/2011, Explicación del artículo “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”)

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